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"Herencias de padres o familiares melómanos despiertan interés en las nuevas generaciones"

Claudio Ledo, integrante de la Feria de Vinilos R4 repasa la historia de las diez ediciones realizadas y adelanta la última del año que tendrá lugar el próximo sábado 16 de diciembre en el Galpón Blanco del Andino, con bandas en vivo

El próxima sábado 16 de diciembre en el Galpón Blanco del Andino, con entrada gratuita y en el horario de verano, de 18 a 00hs., se realiza la última edición del año de la Feria de Vinilos, compra-venta y canje de vinilos, cd, cassettes, dvd, vhs, libros y remeras. Con la participación de expositores de todo el país, DJs y la actuación en vivo de las bandas locales Synthwave y Los Antenas. Además, servicio de cantina y food truck.

Hablamos con Claudio Ledo, integrante de Feria de Vinilos R4 (@feriadevinilos.r4):

-¿Cuándo, cómo y por qué surgió la idea de concretar la Feria de Vinilos?

-Fue durante el 2019, a raíz de que varios vendedores de discos de vinilos que vivíamos en Río Cuarto nos empezamos a comprar entre nosotros, y sin querer se inició una relación amistosa entre varios, de compartir gustos, o de discutir acerca del formato físico, eso fue el disparador que nos llevó a proponernos hacer alguna "muestra" (porque no llegaba a feria) entre el pequeño grupo de "amantes de la música".

-¿Cuál es el recuerdo de aquella primera edición?

-Una vez que nos pusimos de acuerdo, y con gran entusiasmo, concretamos una pequeña feria de vinilos en un pub que ya no existe, en calle Sebastián Vera, de reducidas dimensiones y poca luz. Fue en marzo de 2020, unas horas antes de que se cerrara todo por pandemia, pero la experiencia fue reveladora, más allá de que no había muchos vendedores per se, notamos que hubo gente ávida por poner a circular el formato, se acercaron mucho curiosos que tal vez compartían nuestra pasión y no sabían que había pares en la misma historia. Armamos unas bateas de exhibición con los discos personales de cada uno, que luego pasábamos en el set de DJ que armó nuestro amigo Lucas Díaz, fue una experiencia que nos dejó con ganas de más.

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-De aquellas ediciones en Ojo de Barro hasta las últimas 3 en el Galpón Blanco, la feria creció no solo en espacio y expositores, sino también en público. ¿Por qué consideran que se dio eso?

-En cada una de las ediciones el crecimiento de público fue exponencial, notamos que los espacios nos quedaban cada vez más chicos, por afluencia de gente y también porque hubo cada vez más expositores interesados. Desde que en este año los amigos de Cultura de la Municipalidad nos brindaron el espacio del Galpón Blanco todo cambió, hay más lugar para todos, más cómodo y seguro. El aumento de gente que asiste creo que responde (descontando todas las vías de difusión disponibles) a que hay un interés genuino en mucho público, aun en una ciudad como Río Cuarto en valorar la música grabada en un soporte físico, hemos notado que mucha gente joven siente curiosidad por formatos que no conocieron nunca, como un VHS o un casete. Herencias de padres o familiares melómanos despiertan interés en las nuevas generaciones también. Es reconfortante ver la cara de sorpresa de algunos cuando descubren que un artista muy conocido o un disco icónico para la historia de la música está editado en tres o cuatro formatos distintos. También diría que el lugar de la feria es ideal para captar a toda la gente que aprovecha el lugar para un paseo y darse una vuelta. Una feria llama la atención de cualquier persona.

-Vienen expositores de diferentes lugares del país. ¿Cómo se dieron esos contactos y qué opinión tienen ellos de la feria riocuartense?

-Las redes sociales han permitido que nos contactemos con todas las ferias físicas y virtuales que existen en Argentina (y son muchas). En Facebook, por ejemplo, funcionan varias ferias virtuales que son visitadas permanentemente, a través de ellas se generó una interacción muy valiosa. Muchos de ellos han hecho viajes desde Buenos tan sólo para ver qué podían encontrar, y por supuesto, el contacto con los amigos de Córdoba capital fue fluido siempre, porque sentíamos que integrar ambas ferias, la nuestra con la de Córdoba, era absolutamente necesario. Hoy en día, con amigos de Traslasierra, de otros lugares del interior provincial y con provincias vecinas tenemos un ida y vuelta maravilloso. Nos invitamos mutuamente a participar, para que seamos más, y para que la gente tenga cada vez más opciones donde conseguir un disco en esta época de "no-disquerías" físicas en el interior.

Para completar te digo que especialmente los cordobeses que nos visitan están muy complacidos con nuestra feria, más que nada porque comenzamos después que ellos en muchos aspectos y evolucionamos muy velozmente. Es que nuestro grupo de "Melómanos Anónimos", tiene un nivel de trabajo y organización democrática muy destacable. Estamos muy orgullosos de eso.

Es reconfortante ver la cara de sorpresa de algunos cuando descubren que un artista muy conocido o un disco icónico para la historia de la música está editado en tres o cuatro formatos distintos Es reconfortante ver la cara de sorpresa de algunos cuando descubren que un artista muy conocido o un disco icónico para la historia de la música está editado en tres o cuatro formatos distintos

-¿Creen que el regreso del formato físico llegó para quedarse o es solo una moda vintage?

-Es muy difícil de responder, creo que todos los que amamos la música en formato físico nos preguntamos eso todo el tiempo. Ha pasado algo típico de nuestra idiosincrasia: cuando mucha gente descubrió que en estos años el mercado de intercambio de vinilos se "puso de moda", elevó los precios considerablemente, y ya se deformó el amor genuino por una forma de arte para pasar a ser un mero negocio. Un ejemplo que nos pasa todo el tiempo es encontrarnos como "compradores" con gente que ofrece discos absolutamente maltratados, en pésimo estado, inescuchables, a precios exorbitantes, porque "es de los Beatles", o "es de los Rolling Stones", y porque además creen que el valor está en el objeto, sólo el objeto, o sea, un disco de vinilo. Que quede claro, a los melómanos nos gusta comprar música para escucharla, no para tenerla en un cuadro, si no se puede escuchar o está dañado el disco, no vale nada. Hay un interés de mucha gente, especialmente joven y melómana, por iniciarse en este mundo maravilloso, pero la escalada de precios está haciendo dudar cada vez más de que el formato sea consumido otra vez de manera normal por el común de la gente, se ha transformado en un hobbie para un poder adquisitivo muy acotado. Mientras tanto, está el mercado del usado, que va y viene y permite al menos interactuar con otros apasionados y retroalimentar los intereses.

-¿Cuáles son las expectativas para la última feria del año y por qué decidieron ampliarla con bandas en vivo?

-Estamos muy contentos con la última feria del año. El grupo ha trabajado otra vez muy bien. Cultura otra vez nos dio un gran apoyo, facilitando estadía para expositores de otros lugares, porque será la primera vez que el horario será más extendido y de verano, terminando cerca de la medianoche. Hace tiempo que veníamos analizando la posibilidad de diversificar el contenido de la Feria. Se están dando los pasos de a poco, para que todo salga bien.

Nos interesa que se trate de un evento cada vez más amplio relacionado al mundo de la música. Así como pasamos de los discos de vinilo a cds, luego a casetes, más tarde películas multiformato, seguimos con libros de música, remeras de música, ahora con bandas en vivo que van a amenizar el rato, le sumamos un food truck para que se pueda hasta cenar en el lugar. Quien sabe qué será el año que viene, tal vez alguna clínica musical, como parte de un ciclo... veremos.

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-¿Coinciden en que la feria, más allá de ser un lugar para comprar y vender, se ha convertido en un lugar de encuentro de los amantes de la música?

-Absolutamente... hay algo mágico y especial, que nos recuerda (a los más grandecitos) la época de ir a revolver a las disquerías del centro. Se respira un aire único, en donde se intercambian pareceres, gustos, disgustos, siempre con argumentos, acerca de tal o cual disco, tal o cual artista, tal o cual edición... en fin, es un mundo infinito. Como así también poder asesorar a mucha gente que quiere reencontrarse con el formato, quiere recuperar su bandeja, su equipo, o algunos que directamente no conocen nada del tema y ahí empieza la aventura de la explicación. Hasta técnico especialista en el tema tenemos en el grupo para que no queden dudas en el camino.

¿Cuáles son los discos que más se venden y cuál fue el precio más alto que se pagó por un vinilo en la feria?

-En general, lo que más se pide es el rock clásico, las bandas mega conocidas, la mayoría de la gente busca discos de Beatles, Queen, Pink Floyd, Bob Marley, Michael Jackson, Deep Purple, rock progresivo, clásicos de los 80, lo mismo con el rock nacional, permanentemente van por Spinetta en todas sus formaciones, Pappo´s Blues, mucho del rock nacional de los 70, Soda Stereo, Charly por supuesto.

Otra cosa son los precios, varían mucho de acuerdo a las ediciones (hay originales y reediciones). Las primeras ediciones siempre son más costosas que las otras. Varía todo de acuerdo al estado, por supuesto. En general, en las ferias no es común vender piezas "de coleccionista" exageradamente caras, porque el común de la gente busca el precio o la oferta. Pero sí ha pasado de vender alguno de los discos de Don Cornelio y la Zona en 65 mil pesos, o alguno de los Redonditos de Ricota en más de 80.

-Por último, ¿cómo definirían ser melómano?

-Creo que es una pasión, como toda pasión, imposible de explicar. A alguien que le gustan "los fierros", escucha el motor de un auto de carrera y se emociona... a nosotros nos emociona ver girar un disco en la bandeja, ver el diseño de la galleta del medio dando vueltas. Nos encanta mirar una y otra vez toda la data incluida en el sobre. Observar una y otra vez el arte de tapa. Hacer "digging" (husmear en redes o ferias) hasta emocionarse al encontrar una gema muy buscada o un disco que querías hace tiempo y está a buen precio... Todo eso junto, más, si de fondo suena esa canción que te llena el alma...