“Falta el compromiso de diseñar políticas públicas de prevención de la violencia”
Perla Prigoshin, responsable de la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género, señala que los gobiernos tienen que asumir una responsabilidad para evitar esta problemática. El martes, diserta en la ciudad.
“Lo que nos falta a las feministas es el esfuerzo comprometido y constante de los gobiernos que fueron pasando y el actual de diseñar políticas públicas de prevención de la violencia. Esto implica atender lo que tiene que ver con la violencia simbólica fundamentalmente”, señala Perla Prigoshin, a cargo de la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género (Consavig) que funciona en el ámbito del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
Y añade: “La violencia simbólica es la madre de todas las violencias, porque las origina y legitima”.
Prigoshin es abogada, se autodefine feminista y ha trabajado la mayor parte de su vida en problemáticas familiares y por la vigencia de los derechos de las mujeres.
“Antes de llegar a Consavig, en el 2011, yo tenía claro que teníamos que armar un sistema sancionatorio para todos los tipos y modalidades de violencia que trae la ley nacional (26485), pero fue pasando el tiempo y fui registrando que el marco normativo ya tiene sanciones si existe la voluntad judicial o administrativa de aplicarlas”, explica.
La Consavig no tiene facultades para sancionar las violencias pero sí de pensar las formas de hacerlo.
“Uno de los temas que más nos importan es la prevención, porque la sanción llega después que la violencia. Con lo cual, siendo feminista, lo que me importa es evitar la violencia, no castigarla porque ya se produjo. Pero no puede existir impunidad”, afirma.
-¿Cómo es el trabajo de Consavig? ¿Con quiénes articula?
-La Consavig articula con otros organismos nacionales, provinciales, municipales, organizaciones no gubernamentales, con el fin de coordinar acciones y estrategias tendientes a la prevención de la violencia de género y a la elaboración de normas referidas a la sanción de los distintos tipos y modalidades de dicha violencia de género. La Consavig no tiene dentro de sus incumbencias la facultad para sancionar. Corresponde a los organismos competentes aplicar las sanciones administrativas y al Poder Judicial si se ha cometido un ilícito. Si hablamos del área de salud que tiene que ver con la violencia obstétrica, estamos hablando de los ministerios de Salud de cada provincia o el municipio, si es un hospital municipal. Si es en el área de trabajo, quien se encarga de sancionar es el Ministerio de Trabajo.
-En cuanto a la violencia obstétrica ¿cuál es su rol específico?
-Específicamente en el caso de la violencia obstétrica, desde 2013 la Consavig coordina una mesa de trabajo de la que participan en forma estable el Programa de Salud Sexual de la actual Secretaría de Salud, la Superintendencia de Servicios de Salud y el Inadi, y ocasionalmente, según la temática particular a tratar, son convocadas especialistas y/o representantes de organizaciones de mujeres, enfermeras, obstétricas, etc.
-Ud. asegura que "todas las mujeres fuimos víctimas de violencia obstétrica". ¿Cómo podemos luchar contra ello?
-Creo que hay que apuntar en dos direcciones. Por un lado, hacer visible que existe violencia obstétrica y cuáles son las conductas u omisiones que la configuran, difundiendo información, para que las mujeres conozcan los derechos que establece la Ley N° 25929 de Parto Respetado y desnaturalicen ciertas prácticas que aceptan como normales y, por otro lado, capacitar a los equipos de salud que por diversas razones repiten esas prácticas durante los eventos reproductivos.
La situación actual
De las 89 denuncias receptadas por Consavig durante 2017 respecto a situaciones de violencia obstétrica, se desprende que la mayoría están dirigidas contra los efectores del subsistema de obras sociales y prepagas (en un 66%), mientras que el resto (34%) corresponde al subsistema público.
En este sentido, desde el organismo expresan: “Es evidente que existe un preconcepto erróneo que presupone que el trato respetuoso y de calidad hacia las mujeres, sus acompañantes e hijos/as durante el embarazo, parto y puerperio, es inherente al sector privado”.
En tanto, los motivos más frecuentes de las denuncias son: trato deshumanizado consistente en discriminación o humillación en el transcurso de una práctica obstétrica o cuando la mujer solicita asesoramiento o atención (81,82%), falta de información, que comprende la omisión de información sobre la evolución de su parto, el estado de salud de su hijo/hija, o la omisión de las razones de las intervenciones de las/los profesionales (44,32%) y medicalización/patologización señalada como la existencia de prácticas invasivas y suministro de medicación no justificada por el estado de la parturienta o de la persona por nacer o cuando no se respetan los tiempos biológicos ni las posibilidades del parto vaginal (42,5%).
“A través de la difusión de un afiche informativo en todos los hospitales e instituciones del país, se ha intentado alentar las buenas prácticas en los efectores de salud y, al mismo tiempo, empoderar a las mujeres, sobre todo a las pertenecientes a los sectores populares que no acceden habitualmente a este tipo de información”, afirman desde Conavig.
-El trato deshumanizado y la falta de información lideran los motivos de las denuncias, ¿qué tipo de acciones están incluidas en ambos casos?
-El trato deshumanizado suele incluir descalificaciones, maltrato verbal, órdenes imperativas, burlas, etc. Sobre la falta de información, por lo general los y las profesionales son reticentes a explicar a las mujeres por qué y para qué se decide hacer determinadas prácticas.
-¿Los planes de estudio de las carreras de salud carecen de formación en perspectiva de derechos? ¿Cómo se podría mejorar esta situación?
-Creo que sí. Es muy escasa en general y en algunos casos no existe. Como parte de las funciones que la Consavig tiene asignadas en el Plan Nacional de Acción durante este año comenzamos a tomar contacto con universidades públicas y privadas a fin de instarlas a incorporar la perspectiva de género y el estudio de la normativa vigente en las currículas.
-La mayoría de las denuncias provienen de Bs. As. (31,46%) o CABA (37,08%). ¿A qué se debe?
-Me parece que las mujeres de CABA y GBA tienen mejor acceso a la información sobre sus derechos y están más alertas para detectar cuando sufren algún tipo de violencia. En los últimos cinco años he visitado varias ciudades del interior en las que he dado charlas sobre el tema tanto para personal de salud como para mujeres. Además, desde la Consavig enviamos material de difusión que nos solicitan desde organizaciones de mujeres u organismos oficiales.
Violencia de género
Perla Prigoshin participó en la redacción de varios proyectos de ley presentados por diputados/as en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y en el Congreso nacional, tales como los de embarazos incompatibles con la vida, ligadura tubaria y vasectomía, regulación del aborto no punible, obligación del enriquecimiento de las harinas con ácido fólico, educación sexual.
-Está previsto un recorte en el presupuesto del Plan Nacional de Lucha contra la Violencia de Género. ¿Qué opina?
-Como militante del movimiento de mujeres y feminista no puedo menos que lamentar cualquier recorte presupuestario que se realice en relación con la lucha contra la violencia de género, aunque ya debería estar acostumbrada a que eso ocurra en tanto la temática de género está subvalorada por los partidos políticos de todo el espectro, desde la izquierda hasta la derecha.
-En más del 62% de los casos, las mujeres son asesinadas por parejas o ex parejas. ¿Cómo trabajar para erradicar la violencia de género intrafamiliar?
-Lamento darte una mala noticia: la violencia intrafamiliar está indisolublemente ligada a la cultura. Por ende, su erradicación depende, esencialmente, de un cambio cultural que demanda, como mínimo, décadas. Sin embargo, no debemos resignarnos a mirar desde el costado de la historia esperando el cambio milagroso. Para propiciarlo hay que capacitar con perspectiva de género a personal policial y funcionarixs del Poder Judicial para que no revictimicen a las mujeres, para que les crean, fundamentalmente que les crean y actúen tomando la medidas de protección necesarias. Esto es lo fundamental para evitar los femicidios. Pero además es necesario que trabajemos para visibilizar la violencia simbólica presente en las relaciones sociales, desarmar los estereotipos de género, que el Estado no renuncie a brindar educación sexual integral, que existan políticas públicas para trabajar con varones violentos, entre tantas otras acciones.
-El aborto sigue siendo ilegal en Argentina, ¿se puede considerar un tipo de violencia de género? Además, ¿qué opina del rechazo del Senado a la ley IVE?
-Creo que en tanto siga siendo ilegal constituye violencia contra la libertad reproductiva en el ámbito institucional. La misma caracterización se aplica para aquellxs profesionales que niegan o impiden la realización de abortos no punibles. El rechazo del Senado es sin duda una muy mala noticia. Vemos casi a diario noticias sobre mujeres que mueren por complicaciones luego de abortos clandestinos. Como ya hemos dicho hasta el cansancio, las mujeres seguirán abortando. Mantenerlo ilegalizado no salva ninguna vida.
Magdalena Bagliardelli
Redacción Puntal
Y añade: “La violencia simbólica es la madre de todas las violencias, porque las origina y legitima”.
Prigoshin es abogada, se autodefine feminista y ha trabajado la mayor parte de su vida en problemáticas familiares y por la vigencia de los derechos de las mujeres.
“Antes de llegar a Consavig, en el 2011, yo tenía claro que teníamos que armar un sistema sancionatorio para todos los tipos y modalidades de violencia que trae la ley nacional (26485), pero fue pasando el tiempo y fui registrando que el marco normativo ya tiene sanciones si existe la voluntad judicial o administrativa de aplicarlas”, explica.
La Consavig no tiene facultades para sancionar las violencias pero sí de pensar las formas de hacerlo.
“Uno de los temas que más nos importan es la prevención, porque la sanción llega después que la violencia. Con lo cual, siendo feminista, lo que me importa es evitar la violencia, no castigarla porque ya se produjo. Pero no puede existir impunidad”, afirma.
-¿Cómo es el trabajo de Consavig? ¿Con quiénes articula?
-La Consavig articula con otros organismos nacionales, provinciales, municipales, organizaciones no gubernamentales, con el fin de coordinar acciones y estrategias tendientes a la prevención de la violencia de género y a la elaboración de normas referidas a la sanción de los distintos tipos y modalidades de dicha violencia de género. La Consavig no tiene dentro de sus incumbencias la facultad para sancionar. Corresponde a los organismos competentes aplicar las sanciones administrativas y al Poder Judicial si se ha cometido un ilícito. Si hablamos del área de salud que tiene que ver con la violencia obstétrica, estamos hablando de los ministerios de Salud de cada provincia o el municipio, si es un hospital municipal. Si es en el área de trabajo, quien se encarga de sancionar es el Ministerio de Trabajo.
-En cuanto a la violencia obstétrica ¿cuál es su rol específico?
-Específicamente en el caso de la violencia obstétrica, desde 2013 la Consavig coordina una mesa de trabajo de la que participan en forma estable el Programa de Salud Sexual de la actual Secretaría de Salud, la Superintendencia de Servicios de Salud y el Inadi, y ocasionalmente, según la temática particular a tratar, son convocadas especialistas y/o representantes de organizaciones de mujeres, enfermeras, obstétricas, etc.
-Ud. asegura que "todas las mujeres fuimos víctimas de violencia obstétrica". ¿Cómo podemos luchar contra ello?
-Creo que hay que apuntar en dos direcciones. Por un lado, hacer visible que existe violencia obstétrica y cuáles son las conductas u omisiones que la configuran, difundiendo información, para que las mujeres conozcan los derechos que establece la Ley N° 25929 de Parto Respetado y desnaturalicen ciertas prácticas que aceptan como normales y, por otro lado, capacitar a los equipos de salud que por diversas razones repiten esas prácticas durante los eventos reproductivos.
La situación actual
De las 89 denuncias receptadas por Consavig durante 2017 respecto a situaciones de violencia obstétrica, se desprende que la mayoría están dirigidas contra los efectores del subsistema de obras sociales y prepagas (en un 66%), mientras que el resto (34%) corresponde al subsistema público.
En este sentido, desde el organismo expresan: “Es evidente que existe un preconcepto erróneo que presupone que el trato respetuoso y de calidad hacia las mujeres, sus acompañantes e hijos/as durante el embarazo, parto y puerperio, es inherente al sector privado”.
En tanto, los motivos más frecuentes de las denuncias son: trato deshumanizado consistente en discriminación o humillación en el transcurso de una práctica obstétrica o cuando la mujer solicita asesoramiento o atención (81,82%), falta de información, que comprende la omisión de información sobre la evolución de su parto, el estado de salud de su hijo/hija, o la omisión de las razones de las intervenciones de las/los profesionales (44,32%) y medicalización/patologización señalada como la existencia de prácticas invasivas y suministro de medicación no justificada por el estado de la parturienta o de la persona por nacer o cuando no se respetan los tiempos biológicos ni las posibilidades del parto vaginal (42,5%).
“A través de la difusión de un afiche informativo en todos los hospitales e instituciones del país, se ha intentado alentar las buenas prácticas en los efectores de salud y, al mismo tiempo, empoderar a las mujeres, sobre todo a las pertenecientes a los sectores populares que no acceden habitualmente a este tipo de información”, afirman desde Conavig.
-El trato deshumanizado y la falta de información lideran los motivos de las denuncias, ¿qué tipo de acciones están incluidas en ambos casos?
-El trato deshumanizado suele incluir descalificaciones, maltrato verbal, órdenes imperativas, burlas, etc. Sobre la falta de información, por lo general los y las profesionales son reticentes a explicar a las mujeres por qué y para qué se decide hacer determinadas prácticas.
-¿Los planes de estudio de las carreras de salud carecen de formación en perspectiva de derechos? ¿Cómo se podría mejorar esta situación?
-Creo que sí. Es muy escasa en general y en algunos casos no existe. Como parte de las funciones que la Consavig tiene asignadas en el Plan Nacional de Acción durante este año comenzamos a tomar contacto con universidades públicas y privadas a fin de instarlas a incorporar la perspectiva de género y el estudio de la normativa vigente en las currículas.
-La mayoría de las denuncias provienen de Bs. As. (31,46%) o CABA (37,08%). ¿A qué se debe?
-Me parece que las mujeres de CABA y GBA tienen mejor acceso a la información sobre sus derechos y están más alertas para detectar cuando sufren algún tipo de violencia. En los últimos cinco años he visitado varias ciudades del interior en las que he dado charlas sobre el tema tanto para personal de salud como para mujeres. Además, desde la Consavig enviamos material de difusión que nos solicitan desde organizaciones de mujeres u organismos oficiales.
Violencia de género
Perla Prigoshin participó en la redacción de varios proyectos de ley presentados por diputados/as en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y en el Congreso nacional, tales como los de embarazos incompatibles con la vida, ligadura tubaria y vasectomía, regulación del aborto no punible, obligación del enriquecimiento de las harinas con ácido fólico, educación sexual.
-Está previsto un recorte en el presupuesto del Plan Nacional de Lucha contra la Violencia de Género. ¿Qué opina?
-Como militante del movimiento de mujeres y feminista no puedo menos que lamentar cualquier recorte presupuestario que se realice en relación con la lucha contra la violencia de género, aunque ya debería estar acostumbrada a que eso ocurra en tanto la temática de género está subvalorada por los partidos políticos de todo el espectro, desde la izquierda hasta la derecha.
-En más del 62% de los casos, las mujeres son asesinadas por parejas o ex parejas. ¿Cómo trabajar para erradicar la violencia de género intrafamiliar?
-Lamento darte una mala noticia: la violencia intrafamiliar está indisolublemente ligada a la cultura. Por ende, su erradicación depende, esencialmente, de un cambio cultural que demanda, como mínimo, décadas. Sin embargo, no debemos resignarnos a mirar desde el costado de la historia esperando el cambio milagroso. Para propiciarlo hay que capacitar con perspectiva de género a personal policial y funcionarixs del Poder Judicial para que no revictimicen a las mujeres, para que les crean, fundamentalmente que les crean y actúen tomando la medidas de protección necesarias. Esto es lo fundamental para evitar los femicidios. Pero además es necesario que trabajemos para visibilizar la violencia simbólica presente en las relaciones sociales, desarmar los estereotipos de género, que el Estado no renuncie a brindar educación sexual integral, que existan políticas públicas para trabajar con varones violentos, entre tantas otras acciones.
-El aborto sigue siendo ilegal en Argentina, ¿se puede considerar un tipo de violencia de género? Además, ¿qué opina del rechazo del Senado a la ley IVE?
-Creo que en tanto siga siendo ilegal constituye violencia contra la libertad reproductiva en el ámbito institucional. La misma caracterización se aplica para aquellxs profesionales que niegan o impiden la realización de abortos no punibles. El rechazo del Senado es sin duda una muy mala noticia. Vemos casi a diario noticias sobre mujeres que mueren por complicaciones luego de abortos clandestinos. Como ya hemos dicho hasta el cansancio, las mujeres seguirán abortando. Mantenerlo ilegalizado no salva ninguna vida.
Magdalena Bagliardelli
Redacción Puntal