Laboulaye: más de 90 denuncias por violencia familiar en lo que va del año
La estadística arroja que hubo, entre enero y febrero, tres exposiciones cada dos días. El fiscal Berger indicó que la mayoría de las víctimas son mujeres. La Justicia accionó con la exclusión y detención de los agresores
Laboulaye.- En los primeros 58 días de este 2018, la Unidad Judicial de esta ciudad ya contabiliza más de 90 denuncias por violencia familiar y de género, es decir más de una denuncia por día.
El dato aportado por el fiscal Enrique Berger vuelve a sacar a la luz esta problemática que sigue arrojando cifras alarmantes, que no son exclusivas de esta ciudad sino que son parte de la realidad que hoy se vive en todo el país.
“Hasta fines de la semana pasada teníamos 87 denuncias radicadas, y ya ingresaron otras 6 o 7 más. Nosotros recibimos las denuncias en la Unidad Judicial y la Fiscalía interviene en horarios inhábiles. En todos los casos hemos tomado medidas y justamente la persona que acude a radicar una denuncia es porque no tiene la capacidad de solucionar esa problemática que la aqueja y que es de índole familiar”, precisó Berger. Al tiempo que apuntó que no sólo se habla de violencia familiar sino de género, ya que es la mujer la que la sufre.
El integrante del Poder Judicial de Laboulaye explicó que en todos los casos se procedió a aplicar medidas tales como límites de acercamiento o hasta la exclusión del hogar del agresor. “Estadísticamente, en la mayoría de los casos los agresores son hombres. Luego de eso se deriva al juzgado específico para que éste mantenga o no las medidas que dictamos”, detalló en declaraciones a PUNTAL.
También se cuenta con un equipo técnico en la sede de la Unidad Judicial que va realizando un diagnóstico de la situación de la víctima como del agresor. “Porque acá entendemos que también es un problema que va más allá de lo jurídico y necesitan de un análisis integral”, afirmó.
Evitar la revictimización
No obstante, Berger señaló que lo primero que se debe hacer es proteger a la víctima y luego seguir los pasos procesales. En este punto añadió que como fiscal prioriza la contención de la víctima en su hogar y se mostró en contra de sacar a la mujer de su casa y llevarla a otro lugar de contención.
“En un congreso que compartimos con fiscales y demás funcionarios se abordó esta temática y quedó en claro un concepto: si a la mujer que es víctima de golpes, que se animó a ir a denunciar, luego se le dice que se vaya de la casa, a un hotel con sus hijos, es revictimizarla. Yo entiendo que lo que se debe hacer es alejar al agresor”, insistió Berger. Y en caso de que el riesgo sea alto, se impone una consigna policial en la vivienda”, manifestó.
A su vez, el fiscal mencionó que en Laboulaye son muchos los agresores que terminan siendo detenidos y varios los que llegarán a juicio presos.
Con relación a la franja etaria en la que se observa esta escalada de violencia, sostuvo que es más evidente entre parejas jóvenes, pero sin distinción de clases sociales. “Primero empieza con un sometimiento psicológico. La víctima está con un pie encima de su agresor, que la pone en un escalón inferior, le coarta su libertad y la maneja como una cosa, y hay una escalada de violencia que se va demostrando en el proceso. Ejerce un poder de posesión sobre la víctima”, puntualizó el fiscal.
Destacó Berger que los números de denuncias también ponen en evidencia una mayor concientización de las víctimas, que ahora se animan a exponer su problema.
Protección
En los casos en que hay niños dentro del grupo familiar en que se ejerce violencia, el funcionario judicial describió que se comunica a la Senaf e inmediatamente al Juzgado de Violencia Familiar e interviene cada área según sea su injerencia. “Lo que se trata es no cortar el vínculo con las partes, porque también hacen al derecho del niño”. Y añadió que en el caso de una exclusión del padre, los chicos pueden seguir en contacto pero con visitas controladas.
Resaltó por último la tarea que con el Gobierno se viene realizando a los fines de dar toda la contención a las víctimas, con asesoramiento psicológico y de asistentes sociales.
En última instancia, el fiscal Berger, integrante de la Octava Circunscripción Judicial con asiento en Laboulaye, aseguró que la violencia familiar y de género es un problema general de todas las sociedades y que tiene fuerte arraigo en lo cultural. “Por eso es necesario apostar a la educación de los más chicos, a hacer conciencia para cambiar estos paradigmas”, concluyó.
El dato aportado por el fiscal Enrique Berger vuelve a sacar a la luz esta problemática que sigue arrojando cifras alarmantes, que no son exclusivas de esta ciudad sino que son parte de la realidad que hoy se vive en todo el país.
“Hasta fines de la semana pasada teníamos 87 denuncias radicadas, y ya ingresaron otras 6 o 7 más. Nosotros recibimos las denuncias en la Unidad Judicial y la Fiscalía interviene en horarios inhábiles. En todos los casos hemos tomado medidas y justamente la persona que acude a radicar una denuncia es porque no tiene la capacidad de solucionar esa problemática que la aqueja y que es de índole familiar”, precisó Berger. Al tiempo que apuntó que no sólo se habla de violencia familiar sino de género, ya que es la mujer la que la sufre.
El integrante del Poder Judicial de Laboulaye explicó que en todos los casos se procedió a aplicar medidas tales como límites de acercamiento o hasta la exclusión del hogar del agresor. “Estadísticamente, en la mayoría de los casos los agresores son hombres. Luego de eso se deriva al juzgado específico para que éste mantenga o no las medidas que dictamos”, detalló en declaraciones a PUNTAL.
También se cuenta con un equipo técnico en la sede de la Unidad Judicial que va realizando un diagnóstico de la situación de la víctima como del agresor. “Porque acá entendemos que también es un problema que va más allá de lo jurídico y necesitan de un análisis integral”, afirmó.
Evitar la revictimización
No obstante, Berger señaló que lo primero que se debe hacer es proteger a la víctima y luego seguir los pasos procesales. En este punto añadió que como fiscal prioriza la contención de la víctima en su hogar y se mostró en contra de sacar a la mujer de su casa y llevarla a otro lugar de contención.
“En un congreso que compartimos con fiscales y demás funcionarios se abordó esta temática y quedó en claro un concepto: si a la mujer que es víctima de golpes, que se animó a ir a denunciar, luego se le dice que se vaya de la casa, a un hotel con sus hijos, es revictimizarla. Yo entiendo que lo que se debe hacer es alejar al agresor”, insistió Berger. Y en caso de que el riesgo sea alto, se impone una consigna policial en la vivienda”, manifestó.
A su vez, el fiscal mencionó que en Laboulaye son muchos los agresores que terminan siendo detenidos y varios los que llegarán a juicio presos.
Con relación a la franja etaria en la que se observa esta escalada de violencia, sostuvo que es más evidente entre parejas jóvenes, pero sin distinción de clases sociales. “Primero empieza con un sometimiento psicológico. La víctima está con un pie encima de su agresor, que la pone en un escalón inferior, le coarta su libertad y la maneja como una cosa, y hay una escalada de violencia que se va demostrando en el proceso. Ejerce un poder de posesión sobre la víctima”, puntualizó el fiscal.
Destacó Berger que los números de denuncias también ponen en evidencia una mayor concientización de las víctimas, que ahora se animan a exponer su problema.
Protección
En los casos en que hay niños dentro del grupo familiar en que se ejerce violencia, el funcionario judicial describió que se comunica a la Senaf e inmediatamente al Juzgado de Violencia Familiar e interviene cada área según sea su injerencia. “Lo que se trata es no cortar el vínculo con las partes, porque también hacen al derecho del niño”. Y añadió que en el caso de una exclusión del padre, los chicos pueden seguir en contacto pero con visitas controladas.
Resaltó por último la tarea que con el Gobierno se viene realizando a los fines de dar toda la contención a las víctimas, con asesoramiento psicológico y de asistentes sociales.
En última instancia, el fiscal Berger, integrante de la Octava Circunscripción Judicial con asiento en Laboulaye, aseguró que la violencia familiar y de género es un problema general de todas las sociedades y que tiene fuerte arraigo en lo cultural. “Por eso es necesario apostar a la educación de los más chicos, a hacer conciencia para cambiar estos paradigmas”, concluyó.