Luciana de la Silva es abogada MP 1-31749 , mediadora y especialista en prácticas restaurativas y diseños de programas restaurativos.
A su vez es delegada por Argentina de la Academia Mundial de Justicia Restaurativa.
Las prácticas restaurativas son las herramientas aplicadas por el facilitador para que el ofensor transite el camino de retorno hacia la reflexión y toma de conciencia del daño que ha causado tanto a la víctima como a la comunidad y pueda resarcirlo atendiendo a lo que espera la víctima.
“El cambio de paradigma de una justicia restaurativa genera una nueva forma de abordaje y resolución del conflicto basado en la voluntariedad, en el diálogo y el entendimiento”, dijo la profesional.
Sobre su labor en la Justicia, apuntó: “No solamente están la víctima y el victimario, sino también la comunidad y el entorno. El daño tiende a causar consecuencias en la sociedad” y agregó que se viene realizando por parte de los operadores jurídicos frente a la preocupación de lo que está sucediendo en las infancias y la adolescencia un arduo trabajo en la justicia restaurativa.
De la Silva señaló que muchas veces la sociedad incrementa el nivel de violencia frente a la “venganza” y sumó: “No hay quien se ocupe de la educación de la población, son muy pocos los que hablan de educar y de la seguridad”.
Con respecto a los niños y adolescentes ofensores, la facilitadora dijo que científicamente está comprobado que los niños y adolescentes todavía están en desarrollo en cuanto a su cerebro, entonces no tienen control de sus emociones.
“Desde el punto de vista como abogada litigante, la adolescencia hoy no encuentra límites y busca un llamado de atención”, señaló y por su visión como facilitadora en prácticas restaurativas añadió que estos adolescentes que están infringiendo la norma están necesitando del diálogo.
Apuntando a estas dos miradas, la profesional remarcó que se está hablando de responsabilidad y del derecho y de la norma, por un lado, y, por el otro, de la palabra.
“Necesitamos encastarlas a estas cuestiones, ya que estamos hablando del que comete un delito es una persona y no está segmentada”, señaló.
De la Silva participó del Primer Congreso Nacional de Justicia y Prácticas Restaurativas en Lomas de Zamora articulado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
En diálogo con Puntal, la profesional nombró la definición conjunta que fue realizada por los disertantes y presentes del congreso.
“La justicia restaurativa contribuye a la justicia social, sin justicia no hay paz social. Se trata de restaurar y reconstruir en la vida diaria la convivencia del menor victimario, porque no sólo lo sufre él, sino el entorno”.
La profesional destacó que en los niños y adolescentes, la práctica de la violencia no es de un día para el otro, sino que se aprende a ser violento.
Teniendo en cuenta su contexto y su entorno familiar, que no quiere decir sólo los progenitores, sino el total de integrantes de la familia, a su vez sus amistades, círculo de la escuela o de actividades extracurriculares y donde se ve involucrado el joven en la sociedad.
En referencia a las prácticas restaurativas en el ámbito educativo, De la Silva comentó que se trabaja para evitar nuevos conflictos en pos de disminuir el alto índice de casos de bullying y de grooming.
La especialista en prácticas restaurativas subrayó: “No se podría pensar en disminuir el grado de imputabilidad, por el contrario estamos trabajando desde la justicia restaurativa aplicándola a la ley penal juvenil y abordándolo de manera diferente frente a la realidad compleja del menor. Los menores de edad pueden ser no punibles y menores de edad punibles”.
A su vez, apuntó al proceso de la justicia restaurativa que procura la responsabilización del menor y la reparación del daño causado mediante la reflexión, en la cual el menor puede entender las desigualdades, el daño y el maltrato.
A través de los principios y valores se utiliza el lenguaje para promover un clima positivo en diferentes contextos humanos e institucionales. Las prácticas restaurativas abren un espacio que permite mejorar la convivencia humana, institucional, laboral, educativa y familiar.
En el proceso judicial, la facilitadora aseguró que hay que considerar que son menores de edad, por lo que hay que tener en cuenta su estado de salud psicológico, psiquiátrico y el de su entorno.
“Al ser menor de edad está a cargo de un adulto responsable, por lo que hay que realizar un estudio desde lo micro a lo macro frente al caso”, precisó la profesional.
Y finalizó: “La educación es el camino correcto para prevenir la violencia y la delincuencia”, al hacer hincapié en que es fundamental para el menor asistir a la escuela, ya que encuentra un espacio de contención que en varias ocasiones no se encuentra en otros espacios.
El niño como sujeto de derecho
Nicolas Crisafulli MP 2-1232, abogado especialista en Niño, Niña y Adolescente, señaló: “El niño es sujeto de derecho, por lo que es representado por el abogado sin la intermediación de sus padres”
Crisafulli apuntó a que es un cambio de paradigma en el que el niño pasa a ser de un objeto de protección de sus padres “incapaz” a un sujeto de derecho “capaz” con algunas limitantes de acuerdo a su edad.
El niño es escuchado directamente por el juez y debe ser con un lenguaje simple y claro.
“Hoy en día el niño en el proceso judicial ya no es más alguien a proteger, sino un sujeto de derecho con plenos derechos”, señaló Crisafulli.
Se toma en cuenta el interés superior del niño y que puede portar su voz.
Sobre el abordaje del trabajo con el niño, el profesional destacó: “Siempre va a ser acorde a su edad y el grado de la madurez. Se trabaja de manera interdisciplinaria, es decir, se aborda el proceso con psicólogos, psicopedagogos, sociólogo, entre otros profesionales que acompañen el labor”, apuntando al trabajo en conjunto frente al lenguaje del niño en sus silencios, en sus palabras y en sus gestos, ya que el niño es niño.
El abogado subrayó que en el proceso ya no se llama menor de edad o menores, sino que se hace referencia como niño, niña o adolescente.
“La violencia del niño es puro reflejo de la sociedad”, finalizó.

