Barrio Sol Naciente se ubica en la zona norte de la ciudad y se conformó con familias reubicadas desde diferentes sectores de la ciudad a través de programas habitacionales, destinados a erradicar asentamientos con severas condiciones edilicias, lo que da cuenta de la diversidad de procedencias en esta barriada.
Según el parte policial difundido a los medios, todo comenzó cerca de las 22.30 en la Manzana 33 de ese barrio. Al menos tres hombres se presentaron en la vivienda de Ulises Meyer, de 20 años, con quien mantenían un conflicto previo. Allí se produjo una riña: gritos, golpes y piedrazos volaron en cuestión de segundos. Jonathan Meyer, hermano de Ulises y pareja de Julieta, intervino para ayudarlo, pero también fue agredido. La tensión escaló cuando, según la Policía, uno de los atacantes sacó un arma y disparó hacia la vivienda. Una de las balas impactó en la sien derecha de Julieta, quien cayó gravemente herida.
Julieta fue trasladada de urgencia primero al dispensario, donde intentaron reanimarla, y luego al Hospital Municipal de Urgencias, en el centro de la ciudad. El diagnóstico fue devastador: herida de arma de fuego con orificio de entrada y salida, pérdida de masa encefálica y estado crítico. Jonathan, su pareja, también fue asistido en ese nosocomio por heridas en el rostro, producto de golpes con piedras o ladrillos, según relató la familia. Además, la madre de Jonathan y el hermano Ulises fueron derivados al Hospital de Pronta Atención Cura Brochero, donde recibieron atención por lesiones menores y ya se encuentran fuera de peligro.
Belén, la hermana mayor de Julieta, habló con Puntal entre la conmoción y la impotencia. “Estamos esperando que corte, los médicos nos dijeron que no queda nada por hacer”, relató con la voz quebrada. “Ella tiene un nene de tres años. Vive con Jonathan, él es panadero, trabajan para salir adelante. No tenían problemas con nadie. Anoche le dieron el alta, está destrozado”. Para Belén, la versión policial no refleja lo que ocurrió: “No hubo balacera, no hubo enfrentamiento como dicen. Jonathan cayó dentro de la casa después de que lo golpearan en la cara con un ladrillo o una piedra. Mi hermana se asomó para ver qué pasaba, y desde afuera un chico con pistola le dispara directo a la cabeza. No fue un tiro perdido. Le apuntó. Ella no conocía a esos tipos”.
“Queremos justicia porque esto no lo merecía. Ella no tenía nada que ver. Es feriante, él panadero, gente de trabajo”, expresó Belén con la voz quebrada.
La causa quedó en manos del fiscal de feria Horacio Vázquez. Hasta ahora no hay detenidos y se intenta reconstruir la secuencia a partir de testimonios y peritajes en la zona.
Mientras tanto, la vida de Julieta pende de un hilo. “Estamos esperando lo peor”, reconoció su hermana entre lágrimas. La noche violenta que sacudió a Sol Naciente dejó tras de sí el eco de una exigencia que retumba en el barrio: que el ataque no quede impune y que se escuche la voz de quienes piden justicia para una joven madre que, según su familia, fue víctima de la violencia sin deberla ni temerla.