"Son pocas las personas que no hayan tenido algún contacto con el virus"
“Argentina debería estar festejando el nivel de aceptación que tuvieron las vacunas. El éxito de nuestra cultura de vacunación (de toda la región) es tal que nos lleva a estar al tope a nivel mundial”, publicaba Mauro Infantino (covidstats) hace unos días en sus redes sociales. “Deberíamos estar publicando datos de todo tipo y color que permitan ver cómo las tasas de morbilidad y mortalidad caen estrepitosamente entre los vacunados. Por vacuna, por grupo etario, por lugar, por lo que sea... Mostrar cómo ese éxito se traduce en números”, seguía. “Deberíamos permitir que los pocos que tuvieron dudas puedan elegir qué vacuna usar, aplicársela en la esquina de su casa o camino al trabajo e incluso ayudarlos económicamente si ese fuera su problema. Cualquier empujoncito ayuda. Lo que definitivamente no deberíamos hacer es pelearnos buscando culpables de un problema que no tenemos. Cuidar este precioso activo y no agitar enfrentamientos. Deberíamos hacer que todos quieran sumarse al festejo” señaló.
El investigador independiente releva las estadísticas sobre la pandemia no solo en Argentina sino también en múltiples países del mundo realizando un análisis comparado y todo queda publicado en su sitio covidstats.com.ar La siguiente es una entrevista que Infantino brindó a Buen Día Río Cuarto que se emite por FM Digital 91.9
¿Cuál es tu mirada sobre los niveles de vacunación y por qué no celebramos?
Lo que ocurre es que como el tema de la vacunación esta en boga, uno busca datos para ver dónde estamos parados. Uno encuentra que si bien en Argentina hay gente que no se vacuna, sin tener del todo claro cuáles son los motivos, tenemos un avance de vacunación, en donde también incluyo al resto del continente Sudamericano, mucho más alto que la mayoría del resto del mundo. Hay pocos países que puedan ser comparables con los países de Sudamérica, y mucho menos si hablamos del cono sur, Uruguay, Chile y Argentina, de hecho ellos tienen un poquito más que nosotros.
¿Esto explica por qué no estallo Delta en nuestra región?
Delta no estallo en casi ninguno de los países de Sudamérica, es difícil dar una respuesta bien clara de porqué. El avance de la vacunación no era tal cuando empezó a haber circulación, uno hubiera esperado que haya más casos, probablemente algo ayudó, eso no hay ninguna duda, porque las vacunas siempre ayudan.
¿Te impactaron los números de Ómicron?
Absolutamente, fue algo tremendo, la realidad es que las curvas no las podemos analizar bien porque son breves, suben demasiado rápido.
Por eso indican que el mundo vive una ola de casos, no una ola de muertes
Desde hace meses venimos hablando del desacople de casos y muertes, porque cuando uno ve los titulares, parece que pierden efectividad las vacunas, y te agarras la cabeza, pero generalmente pierden efectividad ante el contagio, no pierden efectividad ante una enfermedad grave, y eso es lo que estamos viendo ahora. Hay muchas personas contagiadas, pero un desacople fenomenal con el dato de gente hospitalizada y sobre todo fallecimiento.
Todos tuvimos algún contacto con el virus…
Es así, pero depende de país en país, por dar un ejemplo: Sudáfrica que fue el primero con impacto de Ómicron, en el momento que empieza la ola tenía alrededor de un 25% de vacunación completa y uno diría que es baja, pero al mismo tiempo los estudios mostraban que tenían entre un 60 a 70% de la población que ya había estado en contacto con el virus. Entonces cuando preguntan cuán severa es Ómicron, en realidad hay que preguntarse cuán golpeada ya estuvo una población.
Cuando me preguntan sobre argentina, yo digo bueno tenemos más del 80% de vacunados al menos con alguna dosis, en algunos casos cercano al 90%, y (agrego) fuimos muy golpeados en etapas anteriores, entonces son pocas las personas que no hayan tenido algún contacto con el virus y eso, si bien es una tragedia también ayuda de cara al futuro, a que el impacto no sea tan grande.
Una de tus publicaciones hace unas semanas decía que era bastante probable que Ómicron sea la última batalla, ¿será?
Es un poco una expresión de deseo, en el sentido de que nosotros nunca sabemos dónde va a ir el virus, puede mutar, porque las mutaciones tienen una alta cuota de aleatoriedad y suerte. Entonces es imposible saberlo. Yo trato de mirarlo desde el otro lado que es la estadística y pienso cuanta gente ya paso por el virus. Cuando soltas un virus en una población que nunca tuvo contacto con él prende como fuego. Nosotros con cada ola, con cada vacuna y en cada paso hacia adelante que damos, no somos más desconocidos para el virus, y el virus no es desconocido para nosotros, entones es como que se va apagando. Y Ómicron contagia mucho, por eso no queda lugar para gente que nunca lo haya visto, esa es mi lógica.
Por Fernanda Bireni