"Ante la falta de deportes, usamos el tiempo para hacer obras"
Son horas muy especiales para muchas de las localidades del departamento Río Cuarto y para nuestra ciudad también por la aparición de casos positivos de coronavirus. Por este motivo, algunas poblaciones, como Vicuña Mackenna, han tenido que volver a fase 1 y otras, como San Basilio, debieron restringir actividades deportivas y recreativas hasta que lleguen los resultados de los respectivos hisopados.
Para Cristian Berardo, presidente de Atlético San Basilio, este tiempo de pandemia ha servido para bajar un cambio, repensar algunas cuestiones del club y, fundamentalmente, ante la ausencia de fútbol y otras disciplinas, utilizar el tiempo para confeccionar obras de infraestructura.
En diálogo con Puntal, así analiza la situación:
“Veníamos desde la Comisión Directiva y en conjunto con la Subcomisión de Fútbol, tanto infantil como de mayores, analizando que era inviable la vuelta al fútbol con las condiciones que se plantean, sin público, porque económicamente no se puede y desde ahí sale el dinero con el que se les paga a jugadores, profes y, en el caso del futbol infantil, la movilidad y otras cuestiones que se pagan a partir de esos ingresos. La postura del club era en esas condiciones no volver y siempre fuimos muy claros en que cuando se volviera debía ser de una manera segura. Eso es un lema que tenemos desde la institución. La decisión del club fue en ese sentido y era cuestión de escuchar la posición de resto de los clubes. Todos ven con buenos ojos la vuelta al fútbol en otra época más allegada al verano.
-Que pueda volver el fútbol recreativo para los chicos es una buena solución.
-Casualmente Ángel Sgarlatta fue quien participó del Zoom en la reunión del fútbol de mayores y en diálogo con él teníamos una buena visión de ese tema, porque uno lo ve y los niños en estos momentos juegan en los campitos o canchitas de barrio sin ningún tipo de cuidado. Creemos que para que funcione de esa manera sería una buena alternativa tenerlos dentro del complejo y con las medidas de seguridad correspondientes. Obviamente que todo esto es presentando protocolos y cumpliéndolos para que no sea perjudicial ni para los chicos y su familia ni para el club, por ser receptor de los chicos.
-Lamentablemente, da la impresión de que el año futbolístico está perdido. ¿Cómo han vivido este tiempo como club?
-Como la mayoría de las instituciones, con la expectativa de poder volver en el corto plazo y luego se fueron estirando. Viendo las primeras notas que dábamos, veíamos que en un principio las postergaciones eran quincenales y te dabas cuenta de que las expectativas eran otras a lo que terminó sucediendo. Nos tuvimos que ir adaptando como la mayoría de las instituciones, tratándole de buscar la vuelta. En un principio los entrenamientos de fútbol eran más exigentes y después, al ir perdiendo esa posibilidad, entiendo que algo se haya bajado en general. Imagino que a todos los equipos les ha pasado lo mismo, que no debe ser la misma exigencia ahora que en un principio por la expectativa de volver. Y en lo social hemos estado cerrados completamente, hemos vuelto con algunos deportes que fueron permitidos, como el caso del tenis, pádel, patín, y en estos momentos nos encontramos con la decisión de cerrar nuevamente la institución por un término de siete días, acompañando la decisión de la Municipalidad, para tratar de proteger un poco todo. De nada serviría que volvemos a la actividad y por descuidos terminemos generando un inconveniente para los niños o las familias que asisten al club.
-Si bien esto es día a día y no se sabe hasta cuándo, ¿cómo imaginás que puede ser la vuelta a la actividad?
-Yo creo que en cuanto a los protocolos vamos a tener que ser muy responsables; esta vuelta va a ser paulatina, nada va a ser de golpe, y hay que volver con ciertos cuidados. Hay gente responsable y otra no tanto, pero tenemos que velar por todos. Hay gente que por ahí no tiene tanto miedo y la obligación nuestra es tratar de que nada malo suceda. Imagino que la vuelta va ser un poco responsabilidad de las instituciones y otro poco de la Liga, que sea de una manera cuidada, paulatina, con todos los recaudos del caso, independientemente de que aparezca una vacuna o lo que fuera. Esto también llegó para cambiar ciertas cosas que se manejaban de una manera y que ahora se van a manejar de otra. Es el día a día, no puedo decir el cómo exactamente, pero sí vamos a tener que volver con todos los cuidados del caso.
-Te pregunto por la gente de la ciudad: ¿cómo notás el humor social?
-Para ser puntual, nosotros emitimos un comunicado por redes sociales en el que somos muy cuidadosos con los términos que utilizamos. Como te decía, hay gente que quiere volver a su disciplina porque se cuida. Quizá el deporte bien realizado y con los cuidados del caso tampoco está mal y a veces en este tipo de decisiones hay que tener cuidado, porque se puede ver alterado alguien que hace las cosas bien. Creo que estaría muy bueno que todas las instituciones hicieran un grupo para analizar posibles cuestiones porque esto que nos ha sucedido en el caso puntual de San Basilio puede volver a parecer. Entre todos nosotros tenemos que encontrar, con la gente, cuál es el mejor camino para no afectar a gente que hace las cosas bien. En esto hay que ser realistas porque hay muchos que se cuidan.
-Hasta el parate, ¿cuánta gente concurría al club?
-Nosotros hoy por hoy tenemos 350 personas que participaban de actividades deportivas; esos son los que asisten a alguna clase, no es el particular que va a jugar al pádel o al tenis. Contando a ellos, son más de 350. El análisis que tenemos que hacer es ahí para no equivocarnos y entender que hay gente que hace 140 días se viene cuidando y va a hacer lo posible para poder volver a hacer una actividad. Hay que contenerlos, al que no se cuida decirle que se cuide y al que lo hace que lo siga haciendo para que el deporte de a poco vuelva y se pueda conservar en el tiempo, independientemente de que surjan nuevos casos.
-En lo personal, ¿qué enseñanzas te deja esta pandemia?
-Muchos vamos a sacar cosas positivas y vamos a ver las cosas de otra manera. En lo personal, nos ha hecho bajar un cambio obligadamente. En muchos casos uno no lo baja hasta que llega una circunstancia puntual que te exige. Esto nos hizo ver las cosas desde otro lugar y desde otra forma. Como institución, nos hemos tenido que modificar y en lugar de hacer deportes usamos el tiempo para hacer obras y ver qué es lo que estaba faltando.