Lejos de las especulaciones sobre su futuro, el delantero ex Instituto y Boca dejó en claro que su compromiso es total: 'Me siento muy feliz y estoy mentalizado en que vine a jugar', disparó el goleador, quien ya se ilusiona con romper redes bajo las órdenes de Iván Delfino."
Tras su salida de Huracán, el atacante eligió el desafío de jugar para el equipo de Río Cuarto y así seguir vigente con su fútbol.
En sus primeras palabras como jugador del club y tras haber compartido dos entrenamientos con el equipo, Ramón no ocultó su entusiasmo por este nuevo ciclo: "Siempre es lindo volver a Córdoba y ahora me toca conocer Río Cuarto; me queda instalarme y poner el foco en lo importante que es entrenar y estar para lo que Iván pida. Estoy muy feliz y con muchas ganas de poder competir cuanto antes", confesó con seguridad. Con el deseo de que esta etapa llegue acompañada de festejos, el '9' ya calienta motores para su debut.
La llegada de Ábila no es la única novedad de peso en la ofensiva del equipo de Delfino. En un movimiento que apuesta a la jerarquía y el pasado compartido, el León también concretó el arribo de Mateo Bajamich, otro viejo conocido de la casa en Instituto.
La presencia de ambos nombres propios genera una expectativa renovada en un club que busca protagonismo y transformarse en un serio aspirante a pelear en lo alto o mantenerse dignamente en la máxima categoría.
Aunque los nombres sugieren una competencia interna por el puesto de centrodelantero, Wanchope fue contundente al respecto, priorizando lo grupal por sobre el ego personal. Ramón aseguró que la "competencia sana" será la clave para elevar el nivel del plantel y se deshizo en elogios para sus nuevos compañeros: “Cualquiera de los que está hoy en el plantel está a la altura para la categoría”, afirmó con la seguridad de quien conoce el oficio.
Para el goleador, Estudiantes se reforzó de gran manera y no hay excusas para no salir a cualquier cancha con hambre de gol.
Con una mentalidad ganadora, “Wancho” dejó en claro que el objetivo es mirar hacia adelante y plantar bandera en cualquier cancha: “Toca prepararse para salir a hacer frente a todos los rivales que se vienen, desde mi rol buscaré ayudar y también aconsejar en lo que crea oportuno. Acá hay muchos con paso en Primera, con Gabi (Alanis) he compartido en Huracán y hablamos de que esta es una gran oportunidad para presentarnos ante los más chicos también ya con otra experiencia”, sentenció, marcando el camino de un equipo que promete.
A pesar de su jerarquía y nombre propio, Ramón Ábila no quiere dar ventajas ni depender únicamente de su historia. Entendiendo que el ritmo de la categoría no perdona, el atacante ya inició un plan de entrenamiento especial: trabajará en doble turno durante las próximas semanas para ponerse a la par de sus compañeros en lo físico.
Esta decisión responde a una planificación estricta acordada con el cuerpo técnico del DT santafesino. El objetivo es claro: estar al 100% desde lo atlético para que, cuando llegue el momento de saltar a la cancha, su única preocupación sea inflar las redes.
Wanchope no vino a especular; sabe que su mejor versión se construye en el día a día, y está dispuesto a realizar el esfuerzo necesario para que su debut con la casaca celeste sea el inicio de una etapa inolvidable en el Imperio.
“No me gusta especular. Vine a entrenar, a ponerme a disposición del técnico y a tratar de aportar a un equipo que ya es fuerte desde lo humano y se nota” apuntó el goleador. Los hinchas se ilusionan.