Las comisiones de Salud, de Justicia y Asuntos Penales y de Asuntos Constitucionales decidieron reunirse todos los martes a partir de las 14 y los miércoles a partir de las 10 para escuchar a los expositores, a partir de la semana próxima y hasta el 31 de julio, para firmar dictamen el 1° de agosto.
Durante la reunión de ayer asomó el primer punto de disenso entre los senadores y fue en torno a la propuesta de la misionera Magdalena Solari de llevar al plenario a distintas provincias del interior para "federalizar" el debate.
No quieren ir al interior
La propuesta se vio respaldada en la puerta del Congreso por un grupo de militantes de las organizaciones que se oponen a la legalización del aborto, que entregarán unas 100.000 firmas a los senadores que manifestaron que votarán en contra para reclamar que el debate se "federalice".
Sin embargo, en el Salón Illia del Senado, donde se reunió el plenario de comisiones, la propuesta de Solari tuvo las adhesiones de quienes rechazan la legalización y la oposición de quienes están a favor.
El jefe del Bloque Justicialista, el rionegrino Miguel Pichetto, fue el primero en cuestionar la propuesta y señaló: "Los proyectos se discuten acá. Tenemos que garantizar un debate democrático, pero no avalamos hacer el debate en el interior".
La rionegrina Magdalena Odarda se plegó a esa postura y la calificó como un "indicio de que algunos quieren dilatar el debate", al tiempo que consideró que "el senador que quiera puede ir a las provincias para escuchar opiniones", pero no trasladar a todos los que integran cada comisión.
En el mismo sentido, el jefe del Frente para la Victoria, el neuquino Marcelo Fuentes, sostuvo que "armar una audiencia en el interior implicaría definir qué provincia sí y que provincia no, hacer anuncios formales y no va a dar el tiempo" y para todo ello no alcanzaría el plazo acordado para el tratamiento en comisiones, según evaluó.
Por su parte, la salteña Cristina Fiore, que adhirió a la propuesta de su par misionera, aseguró que "no se quiere dilatar el debate" porque todo se haría en los tiempos convenidos y recordó que, además, "no es una propuesta novedosa, se hizo con otros temas como la Ley de Medios y el matrimonio igualitario".
A su turno, la tucumana Silvia Elías de Pérez puntualizó: "Es llamativo que hayamos puesto fecha límite y ahora es llamativo que no quieran hacer el debate en el interior, dentro de los tiempos previstos. Lo que se quiere es garantizar la participación de quienes no pueden viajar".
Para responder al planteo de la tucumana, Pichetto tomó una propuesta anterior de la cordobesa Laura Rodríguez Machado de que se aceptaran exposiciones por escrito por parte de instituciones que no pudieran acercarse a Buenos Aires.
Ante la falta de acuerdo entre los senadores, se dejó la decisión en suspenso y en manos de los presidentes de las tres comisiones.
Peña desmintió declaraciones de Carrió
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, salió ayer al cruce de la diputada oficialista Elisa Carrió y ratificó que el presidente Mauricio Macri habilitó el debate sobre el aborto "por la convicción de la necesidad de dar un diálogo democrático".
La ideóloga de Cambiemos, que ha expresado en reiteradas oportunidades su rechazo a la despenalización del aborto, había afirmado este lunes por la noche que al jefe de Estado "le dijeron que el 'no' iba a ganar por amplia mayoría y (le comunicaron) una necesidad de debatirlo que no existía".
Sin embargo, en medio del revuelo por esas declaraciones, Peña salió a desmentir la versión: "Son opiniones de ella. La decisión del Presidente fue por la convicción de la necesidad de dar un diálogo democrático".
El jefe de ministros remarcó además que lo que hizo el Gobierno fue "canalizar un debate parlamentario que estaba pendiente en 35 años en democracia, bajo el liderazgo del Presidente".
En ese sentido, subrayó "el valor del diálogo democrático en paz para buscar puntos en común y avanzar como democracia", a la vez que precisó que "sectores como la Iglesia, que pueden tener una opinión contraria al aborto, también entendieron que eso es parte de nuestra identidad democrática".
Asimismo, Peña se refirió a las declaraciones de la vicepresidenta, Gabriela Michetti, que se había mostrado en contra del aborto incluso para casos de violaciones.
"Habla desde su postura individual, como todo Cambiemos. Lo que me parece más importante es la valoración de un debate muy respetuoso que tiene que seguir en ese tono, respetando las distintas posturas y buscando el consenso necesario no sólo para la discusión de la ley sino para los otros muchos temas que surgieron, como el tema de educación sexual", concluyó.
Carrió había señalado: "Yo lo llamé (a Macri). Me dijo: ‘Lilita, a mí me dijeron que se iba a ganar’, es decir que iba a ganar el no. Cuando me enteré de la verdad, me di cuenta de que hubo un error casi de ingenuidad en creer que esto se maneja".