La iniciativa impulsada por el oficialismo nacional propone modificar el esquema actual y limitar los subsidios únicamente a usuarios que acrediten ingresos inferiores a tres canastas básicas. De esta manera, desaparecería el beneficio general por ubicación geográfica y climática para Córdoba, manteniéndose solo en regiones patagónicas.
Ante este escenario, Llaryora advirtió sobre el fuerte impacto económico que tendría la medida en las familias cordobesas. “Sacar a Córdoba de la zona fría es una locura. Va a significar que las boletas de gas se disparen exponencialmente”, sostuvo el mandatario provincial.
El gobernador también vinculó la discusión con el contexto económico nacional y aseguró que muchas familias ya atraviesan dificultades para afrontar los gastos cotidianos. “En este momento del año y de la economía, los vecinos no llegan a fin de mes. Es un ataque directo a todos los cordobeses”, afirmó.
En paralelo, el mandatario elevó la presión sobre los legisladores nacionales por Córdoba y pidió una postura unificada para frenar el avance del proyecto en el Congreso. “Les pido a los diputados y senadores de la provincia que no entreguen a los cordobeses”, expresó, al tiempo que destacó que la senadora Alejandra Vigo ya anticipó su rechazo a la iniciativa.
Llaryora también volvió a cuestionar la distribución de recursos nacionales y apuntó contra los beneficios otorgados al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). “Mientras subsidian a distribuidoras eléctricas del AMBA, a Córdoba, que cumple y hace las cosas bien, la castigan”, lanzó.
Actualmente, el régimen de Zona Fría beneficia a usuarios de 13 departamentos cordobeses, entre ellos Córdoba Capital, Río Cuarto, Calamuchita, San Javier, Marcos Juárez, Unión y General San Martín. Los descuentos alcanzan el 30% para usuarios residenciales y hasta el 50% para sectores vulnerables.