La tormenta de Santa Rosa arrasó con techos, árboles y cableado en Huinca
Las elevadas temperaturas de la mañana hacían presagiar la posibilidad de un cambio de clima en Huinca Renancó, y alrededor de las 17 la tormenta de Santa Rosa, aunque un día después, se desató sobre la ciudad. Fuertes ráfagas de viento, acompañadas de granizo y lluvia, afectaron particularmente el sur de la ciudad.
El techo de una vivienda se voló y terminó cayendo metros más adelante y quedó atrapado entre el cableado eléctrico y postes en una esquina. Varios árboles cayeron, provocando daños en el tendido de red y hasta en una vivienda donde una gran rama de eucaliptus se precipitó sobre el techo. Una de las vecinas moradoras dijo que los daños, aunque materiales, fueron muchos.
Una vecina de la zona rural, casi al límite con La Pampa, dijo que la tormenta se desató en minutos. “Para mí fue una cola de tornado”. El viento volcó un carro silero, voló parte de un galpón y arrancó decenas de árboles.
Asimismo, señaló que esperaba la presencia de alguna autoridad para saber cómo se iba a proceder, ya que por la caída de la rama sufrió el ingreso de agua por el techo y se quedó sin servicio de luz.
Las ráfagas de viento superaron los 70 kilómetros.
Los daños más importantes ocurrieron sobre calle Pichincha y Laprida, donde cayeron dos ramas de eucaliptus de gran tamaño sobre una casa de la familia Vergara y el tendido eléctrico público. Afortunadamente no hubo que lamentar lesionados, pero sí daños estructurales y un corte de luz en la zona afectada.
Belén Vergara, la vecina damnificada, que vive sobre calle Pichincha, explicó: “Se cayó un tronco bastante grande, rompió la chimenea, se llovió un poco adentro y dañó por completo la tranquera”.
La mujer dijo que hace tiempo vienen reclamando ante el Municipio por la poda de algunos ejemplares de eucaliptus, sin obtener respuesta.
Voladura del techo
A tan sólo unas cuadras, sobre calle Maipú y Avellaneda, se voló el techo de chapa de una vivienda en construcción de la familia Gutiérrez y los vecinos debieron auxiliar a los afectados.
La estructura de chapa aterrizó a unos 25 metros de la casa, sobre una red de cableado. Los daños también en este caso sólo fueron materiales.
Luego de la lluvia, vecinos se acercaron al lugar para retirar las chapas y postes del lugar.
Personal de la Cooperativa Eléctrica y Bomberos trabajaban anoche para restaurar el servicio eléctrico y levantar el cableado que en algunos sectores quedó entre árboles y hasta el suelo, tocando las lagunas que se formaron en las calles.
También se reportaron caídas de plantas en el tramo de ruta 26 entre Huinca Renancó y Villa Huidobro y sobre ruta 35 al sur de Huinca, donde una dotación de Bomberos acudió a despejar la cinta asfáltica.
Graves destrozos en zona rural
Además, en zona rural también se reportaron daños. A unos 12 kilómetros al sur de la ciudad, casi en el límite con La Pampa, la familia Pignatta se vio damnificada por daños de todo tipo en el campo, estructurales y caída de árboles.
Laura Pignatta comentó sobre los daños: “En un abrir y cerrar de ojos se vino el viento, acompañado de agua y granizo. Más que nada, el viento provocó un desastre. Mañana, cuando empecemos a recorrer, nos encontraremos con varios daños”.
Un carro silero fue dado vuelta por las ráfagas de viento, un tanque de fibra de vidrio, arrancado de su lugar y desplazado más de 200 metros hasta impactar cerca de la vivienda rural, además de chapas de un galpón arrancadas y que se encontraban hasta a 600 metros.
Sobre la tormenta, la vecina indicó: “Quise salir porque había dado de comer a las gallinas e iba a encerrar las ovejas. Empecé a sentir un zumbido que venía del lado de Huinca y pensé ‘viene un chaparrón de agua’. No alcancé a cerrar las ventanas que se empezó a sentir el zumbido del viento que daba miedo”, dijo en declaraciones a Infotec.
Otros pobladores de la zona rural también sufrieron los embates de esta sorpresiva tormenta.
Laura dijo que la intensidad del fenómeno es “inexplicable para esta época del año. Para mí fue como una cola de tornado. Lo que me llama la atención es que a pesar de esto todavía no haya refrescado. Esperemos que no tengamos otra sorpresa”, anheló.
La policía, Bomberos y personal de la Cooperativa trabajaron en los lugares afectados.