El intendente Rubén Moine, quien viene reclamando que el COE Central considere “zona blanca” a San Basilio, dijo que las excepciones otorgadas al menos alivian la situación de un sector que está seriamente comprometido por la cuarentena, como lo es el de albañiles. “Al menos es un paso más, pero no salimos de la zona roja y consideramos que es injusto. Los casos atribuidos a nuestro pueblo no estuvieron nunca acá. Nunca hubo enfermos”, reafirmó el mandatario.
El lunes el COE central autorizó en 23 localidades la reactivación de obras privadas y profesiones liberales, no así el tercer protocolo, referido a los comercios, que deben continuar por sistema de delivery.
Ayer el Municipio de San Basilio comenzó a entregar las habilitaciones para obras. “Son unas 10 o 12 obras en el pueblo; vamos a ir todos los días para verificar que cumplan con el distanciamiento, barbijos, tener agua para higienizarse, tener alcohol en gel. Que la obra que se esté haciendo sea la que se gestionó”, detalló.
En cuanto al número de trabajadores, se determinará según las dimensiones de la obra, por lo que podrá variar desde 1 a 5 personas, y se aclaró además que deben ser todos de la localidad.
Por último, el intendente de San Basilio resaltó que esta inactividad en rubros como la construcción aumentó en 50% la demanda social. De entregar 65 módulos de alimentos por semana se pasó a casi 100 bolsones. “Suponemos que esto va a ser el máximo, porque hay mucha gente que venía a pedir, que eran albañiles o ayudantes de albañiles y que ahora vuelven a tener su trabajo”, puntualizó.
Mackenna: se reactivarán más de 300 puestos laborales
Iguales flexibilizaciones se otorgaron a la ciudad de Vicuña Mackenna, que también sigue dentro de zona roja, tras haber tenido dos casos de coronavirus.
El intendente, Roberto Casari, expresó: “Estamos trabajando con los COE, informando de la situación de Mackenna. Tuvimos ayer (lunes) la novedad de que nos otorgaron dos flexibilizaciones, lo que es muy importante, teniendo en cuenta la situación económica de la ciudad”.
En cuanto a la cantidad de puestos laborales que se reactivarán con relación a obras, el intendente aclaró que en Vicuña Mackenna también estaban paralizadas las obras públicas, a pesar de que éstas se encontraban permitidas. “Nosotros cerramos la obra pública porque si la teníamos liberada no estábamos dando el ejemplo como Municipio. Desde un primer momento cerré las obras públicas y las habilitamos junto con las privadas”, mencionó Casari.
Así, se reiniciará la construcción de casas municipales y son alrededor de 70 personas las que volverán a trabajar; en tanto, en las obras privadas serán alrededor de otras 250 personas más. “Estamos hablando de una cantidad importante de familias que se van a ver beneficiadas”, recalcó.
Por último, Casari instó a los vecinos a seguir cumpliendo con las medidas preventivas: “Que guarden cuarentena, usen los barbijos y continúen respetando todas normativas”.
Estrictos controles en Huinca
Huinca Renancó también accedió a las mismas flexibilizaciones, puesto que aún es considerada zona roja. Oscar Saliba, el intendente, precisó que se harán estrictos controles y apeló también a la responsabilidad de los sectores alcanzados por las excepciones para que cumplan con los protocolos correspondientes.
El mandatario admitió: “Hacemos malabares para sobrellevar la situación”.

