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Zóttola: "Jugar profesionalmente era algo que quería hacer en mi vida"

El segunda línea formado en Urú Curé es la nueva incorporación del Viadana de Italia, club en el que compartirá plantilla con otro riocuartense, Lautaro Casado. "No me imaginaba que se iba a dar esta oportunidad", comentó

Italia se sigue llenando de lechuzas. Urú Curé confirmó esta semana su cualidad de exportador de jugadores. Alfonso Zóttola es la nueva incorporación a la “armada” riocuartense en el rugby de la península. El segunda línea se va a jugar al Viadana, en el que compartirá plantel con otro ex-Urú, Lautaro Casado.

#ElDeportivo con Alfonso Zottola

“Jugar profesionalmente era algo que quería hacer en mi vida”, comentó Zóttola a El Deportivo. Agregó que está muy ansioso por poder viajar y que siente una sensación rara por dejar Urú sin poder despedirse en la cancha.

-¿Cómo se siente ante esta posibilidad de emigrar?

-La verdad es que yo le tenía mucha fe a este año en Urú. Después de esa primera fecha que pudimos jugar, volvieron a cortar todo. Fue muy duro, porque el deporte era una de las cosas que más me han movilizado durante este año y medio tan complicado que estamos viviendo todos. Frente a este nuevo parate tomé la decisión de aceptar una propuesta del exterior. Yo ya había tenido oportunidades. El año pasado había tenido ofertas. Pero bueno, esta vez me decidí. Me comuniqué con Iván Merlo, que es un agente de Talent Sports Management, que es el que se encargó de llevarlo a Lautaro Casado y a Diego Galetto. Él me ayudó y me llegó está posibilidad de ir al Viadana, que la verdad es que es fantástica.

-Va a estar en la zona de Lombardía, con Lautaro Casado y con gente conocida y se va a un equipo que está entre los mejores de Italia…

-Mi idea era dar mis primeros pasos en Italia o en España. No me imaginaba que se iba a dar esta oportunidad tan grande de ir a un club tan importante. Viadana es un equipo importante que anduvo muy bien el año pasado. Es un club que sigue creciendo, en el que hay muchos jugadores argentinos. Ahora se fueron para allá los hermanos Galeano, que van a sumar mucho, y yo lo conozco a Germán Fernández, el entrenador en jefe. Fue entrenador mío de destrezas en los Pumitas. Sé que es un grandísimo entrenador y creo que yo puedo llegar a aportar bastante. Es una muy linda chance.

-¿Esta posibilidad es muy distinta de lo que fueron otras presentaciones con representativos nacionales o sudamericanos?

-Totalmente. Las otras veces fueron en representación de Argentina o en un combinado en el cual todos hablaban español. Esto es muy distinto. Es dejar todo atrás, sabiendo que por lo menos va a ser un año el que me voy. Es un paso que yo sabía que en algún momento quería hacer. Jugar profesionalmente era algo que quería hacer en mi vida. Este parate del rugby acá, más que lo de la Universidad lo puedo hacer desde otro lado, me convenció de dar el paso.

-¿Qué deja en Urú Curé?

-Dejo un año incompleto y eso es lo que más me duele. El no poder tener un cierre. Salimos campeones en 2019 y teníamos ganas de más. Se cortó todo y esa sensación es la que me queda desde lo deportivo. Después, desde lo humano, dejo amigos por todos lados. Dejo esa sensación de querer venir al club todo el tiempo. Eso se perdió durante la pandemia y ahora que se puede empezar a recuperar me lo voy a perder.

-Usted no se va a poder despedir, porque ya se ha dado de baja de UAR…

-Sí, porque para poder jugar en el torneo de Italia, para que me puedan fichar, yo me tengo que bajar de la Unión Cordobesa y de la Unión Argentina.

-¿Cómo está hoy Urú Curé?

-Ha sido muy difícil esta pandemia para el club. Si lo comparamos con otros equipos de Córdoba, ha sido muy duro. Somos un club del interior del interior, con pocos jugadores en comparación. La pandemia te desmotiva y eso obligó a muchos a dejar de jugar. Le hemos puesto muchas ganas y los chicos que vienen de abajo tienen hambre de jugar.

-¿Qué presume del profesionalismo?

-La verdad es no sé qué esperarme. Entiendo que el entrenamiento va a ser muy duro. Cuando empecé a tener ganas de hacer mi experiencia en el profesionalismo, comencé a ver partidos del rugby de Italia, de las segundas divisiones de Francia y, en parte, sé que voy a tener que hacer un esfuerzo físico grande. Pero sé también que va a ser una experiencia muy linda poder adaptarme y tomar al rugby como un trabajo.

-Se trata, ni más ni menos, de cumplir un sueño…

-La verdad es que sí. Con esto de que Lautaro Casado me haya ayudado, más que voy a tener a muchos argentinos en el equipo, creo que es la mejor manera de empezar la carrera profesional en el rugby. Se trata de saber que voy a estar muy contenido y que voy a tener gente que me ayude es muy bueno.

-¿Qué cambios va a tener que hacer en lo físico?

-Yo, desde que empezamos la pretemporada con Urú, no he dejado de entrenar. Me siento bastante preparado, pero algo voy a tener que trabajar, porque es un rugby muy físico el italiano. Es como pasar de juveniles a Primera acá. Me voy a tener que adaptar y me va a costar agarrarle el hilo a un plan de juego nuevo. Yo creo que voy a estar bien.

-¿Cómo ha venido manejando la ansiedad?

-Lo aburrí a Lautaro (Casado) con mensajes. Él estuvo aislado esta semana, por eso no pudo empezar la pretemporada, que inició hace unos días atrás. Pero sabe que están todos bien. La verdad es que estoy muy ansioso. Estoy expectante, esperando que me manden los pasajes.

-¿Cuándo se estaría incorporando?

-No está definido todavía. Yo creo que en las próximas semanas estaría viajando. La competencia empieza con la Copa de Italia –no con el campeonato-, que es el 11 de septiembre.

-Entonces hay un margen para llegar y trabajar…

-Sí, tengo un tiempo de pretemporada para entrenar físicamente y conocer a mis compañeros. Ese tema, que no es menor, es lo que me genera más incertidumbre.

-¿Qué cree que puede aportar a formaciones como el scrum o el line?

-La verdad es que tiene un scrum muy fuerte el club. Voy a llegar medio “malcriado” en ese sentido, por jugar con tremendos pilares y forwards acá en Urú. Capaz que vaya a tener que acostumbrarme a que mi equipo no sea el que tenga la supremacía en el torneo, algo que sí pasa acá con Urú. La idea es aportar mi visión de que se juega de a ocho.