Río Cuarto |

Abusaba de su hija delante de sus amigos: sólo le dieron 5 años

Se trata de un carlotense de 33 años. Desde 2014 venía sometiendo a tocamientos y actos degradantes a la víctima, que por entonces tenía 10 años. El lunes se confesó culpable y logró que le aplicaran una pena atenuada

Esta semana se llevó a cabo en los Tribunales de Río Cuarto el juicio contra un hombre de 33 años, oriundo de La Carlota, que llegó acusado de un grave episodio de abuso sexual intrafamiliar.

Fue el lunes en la Cámara Primera del Crimen y en la ocasión, el imputado, un albañil de quien sólo se dan a conocer sus iniciales J.J.P. (para evitar la revictimización de la niña abusada), confesó ser el autor de una serie de agresiones sexuales contra su propia hija.

La chica tenía sólo diez cuando comenzó a ser abusada por su padre. 

Incluso en una de las ocasiones la desnudó y la manoseó en la casa de uno de sus amigos, en La Carlota, en presencia de otras dos personas de sexo masculino.



En un día



La confesión lisa y llana de los cuatro hechos por los que J.J.P. llegó acusado por la Fiscalía de Instrucción de La Carlota, a cargo de Daniel Antonio Vaudagna, dio lugar a un juicio abreviado que se resolvió en un solo día.

En horas del mediodía se leyó el veredicto que lo condenó a 5 años y 4 meses de cárcel.

La pena, que puede parecer como benévola frente a las consecuencias que dejan este tipo de delitos en las víctimas, fue consensuada por el asesor letrado que defendió a J.J.P., Pablo Demaría, y por el fiscal de Cámara Julio Rivero, que es el funcionario a cargo de sostener la acusación.

Este tipo de acuerdos, que están previstos por la ley, requieren de la confesión sin objeciones de la persona que viene acusada.

Así sucedió el lunes.

De esa manera, el tribunal evitó tener que citar a los testigos o reunir otro tipo de pruebas, pues el hecho se dio por acreditado al igual que la responsabilidad de quien es llevado a juicio.

A cambio de esa admisión de culpa, el imputado recibió una pena atenuada, es decir, una condena menor a la que hubiera recibido si se lo condenaba en un juicio ordinario.

Una de las condiciones del juicio abreviado es que el tribunal debe atenerse a la pena acordada, es decir que en este caso la jueza de la Cámara no podía darle más años de cárcel que los que se habían acordado, aunque sí podía resolver una pena inferior.



Una seguidilla de agresiones



Así las cosas, antes de oír la confesión del albañil carlotense le leyeron la acusación del fiscal Vaudagna, que consistió en los siguientes hechos:

n  El primero sucedió entre el 29 de enero de 2014 y el 29 de enero de 2015, en una de las habitaciones del domicilio que a esa fecha tenía J.J.P. en la ciudad de La Carlota. Allí abusó de su hija, que entonces tenía 10 años de edad, a quien le tocó sus senos, sus piernas y sus nalgas, por encima de su ropa, luego de lo cual el imputado se acostó en una cama allí existente y obligó a la niña a que le tocara su pene por encima de su ropa. 

n El segundo hecho, ocurrió entre el mes de enero de 2015 y el febrero de 2017, en la vivienda de un amigo de J.J.P., en La Carlota. Allí abusó sexualmente de su hija, la que contaba con 11 o 12 años de edad, a quien le sacó toda su ropa y la manoseó, tocándole las piernas y los brazos, mientras los amigos eran testigos directos de la escena. 

n El tercer hecho que el fiscal le atribuyó al depravado fue ubicado entre los días 26 de febrero de 2017 y 26 de marzo de 2017, en la vivienda donde el imputado convivía con su concubina y una bebé. En ese lugar,  J.J.P., aprovechando que su concubina se había retirado del domicilio para hacer unas compras y debido al temor que su hija sentía hacia él, la llevó a la pieza de la morada y, en circunstancias en que la niña se agachó al lado de la cama, el imputado le bajó el pantalón y la bombacha y comenzó a tocarle la cola y a manosearle los senos, para luego exhibirle su sexo mientras se masturbaba. Después de eso, se subió el pantalón y le dijo a niña que no dijera nada. 

n El cuarto y último hecho, ocurrió el 23 de abril de 2017, cuando la niña estaba junto a una amiga en una plaza de La Carlota.  Entonces, se hizo presente el padre, quien agredió con golpes a su hija y la mandó a la casa de su madre. Como consecuencia de la agresión la niña sufrió heridas que la llevaron a recibir tres días de curación.



       Confesó todos los hechos



Concluida la lectura de la extensa acusación, el imputado reconoció que todo había sucedido como se le había leído y aceptó su culpabilidad. Eso dio paso a que tanto el fiscal de Cámara como el abogado defensor pronunciaran sus alegatos, que coincidieron con el pedido de 5 años y 4 meses de cárcel.

Esa, en definitiva, fue la pena que le aplicó la Cámara Primera del Crimen por los delitos de abuso sexual agravado por el vínculo (hecho “primero”); abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo reiterado (hechos segundo y tercero) y lesiones leves calificadas por el vínculo (cuarto hecho).