Milton Nicolás Angel, el vecino de Coronel Moldes que se había ganado la confianza de dos niñas de la localidad para abusar sexualmente de ellas, deberá cumplir una pena de seis años de cárcel.
Esa fue la decisión que tomó el juez de la Cámara Segunda del Crimen, Carlos González Castellanos, quien encontró pruebas suficientes para condenar a Angel por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores en contra de una niña de apenas 9 años.
El hombre que durante todo el juicio se mantuvo imperturbable, pese a que los padres de las dos niñas asistieron a la audiencia, además fue condenado por abuso sexual en el segundo hecho por el que venía acusado: el abuso simple de una nena de 12 años que es hermana de la otra víctima.
Angel, defendido por Rolbi Valdivieso, había llegado en libertad al juicio, pero apenas se leyó el veredicto el juez ordenó la inmediata detención en el Servicio Penitenciario Número 6.
Alrededor de las diez de la mañana, comenzaron los alegatos del fiscal de Cámara Jorge Medina, de la asesora de menores Alejandra Mundet y de la defensa.
En esa instancia, tanto Medina como Mundet habían propiciado una pena de 9 años de cárcel porque entendieron que así lo ameritaba el grave daño que este hombre causó a las niñas. Perjuicio que no se agota en los reiterados actos de abuso sexual sino que además podrían acarrear consecuencias en su desarrollo.
Entre enero y mayo de 2015, Angel abusó de las dos hermanas, aprovechando las ocasiones en las que quedaba a solas con ellas.
Según la acusación del fiscal de Instrucción, que el juez dio por acreditada, a la más pequeña además de desnudarla y someterla a tocamientos le pasaba en un televisor que estaba en el living de su casa en Moldes videos de alto contenido pornográfico.
Después del veredicto, sólo hubo un cuarto intermedio antes de que se conociera el veredicto, al mediodía.
Aunque los padres de las pequeñas esperaban que el autor de estos aberrantes delitos fuera condenado a una pena mayor, les generó cierto alivio verlo que salía de Tribunales con las esposas colocadas.
Angel no es reincidente, por eso podría aspirar a recobrar su libertad cumplidos los dos tercios de la condena. Eso, si cumple a rajatabla con las medidas de seguridad y presenta buena conducta.
En tal caso, deberá abstenerse de acercarse a las víctimas y, durante el tiempo que dure la pena, tendrá que someterse a un tratamiento psicológico vinculado con la naturaleza de los delitos que cometió.
El hombre que durante todo el juicio se mantuvo imperturbable, pese a que los padres de las dos niñas asistieron a la audiencia, además fue condenado por abuso sexual en el segundo hecho por el que venía acusado: el abuso simple de una nena de 12 años que es hermana de la otra víctima.
Angel, defendido por Rolbi Valdivieso, había llegado en libertad al juicio, pero apenas se leyó el veredicto el juez ordenó la inmediata detención en el Servicio Penitenciario Número 6.
Alrededor de las diez de la mañana, comenzaron los alegatos del fiscal de Cámara Jorge Medina, de la asesora de menores Alejandra Mundet y de la defensa.
En esa instancia, tanto Medina como Mundet habían propiciado una pena de 9 años de cárcel porque entendieron que así lo ameritaba el grave daño que este hombre causó a las niñas. Perjuicio que no se agota en los reiterados actos de abuso sexual sino que además podrían acarrear consecuencias en su desarrollo.
Entre enero y mayo de 2015, Angel abusó de las dos hermanas, aprovechando las ocasiones en las que quedaba a solas con ellas.
Según la acusación del fiscal de Instrucción, que el juez dio por acreditada, a la más pequeña además de desnudarla y someterla a tocamientos le pasaba en un televisor que estaba en el living de su casa en Moldes videos de alto contenido pornográfico.
Después del veredicto, sólo hubo un cuarto intermedio antes de que se conociera el veredicto, al mediodía.
Aunque los padres de las pequeñas esperaban que el autor de estos aberrantes delitos fuera condenado a una pena mayor, les generó cierto alivio verlo que salía de Tribunales con las esposas colocadas.
Angel no es reincidente, por eso podría aspirar a recobrar su libertad cumplidos los dos tercios de la condena. Eso, si cumple a rajatabla con las medidas de seguridad y presenta buena conducta.
En tal caso, deberá abstenerse de acercarse a las víctimas y, durante el tiempo que dure la pena, tendrá que someterse a un tratamiento psicológico vinculado con la naturaleza de los delitos que cometió.

