Si al fútbol algo lo caracteriza es el carácter cíclico de todo. Parece mentira, pero la pelota ya vuelve a rodar y con el foco puesto en un nuevo proceso que ayer comenzó y que lleva el sello Acuña.
El carácter efímero y dinámico de las cosas en esta actividad te hace estar arriba, luego abajo y luego salir a flote, siempre pensando en postivo y en ganador.
Estudiantes ha tenido en el último tiempo esta característica tan particular y marcada. Hasta hace diez días de lo único que se hablaba era de la revancha contra Platense y de las posibilidades de un ascenso histórco que terminó por no concretarse, sólo con la explicación de que el fútbol tiene “esas cosas”. Ganás sin merecerlo, así como perdés sin merecerlo también.
Ayer 23, los futbolistas comenzaron a pensar en modo Acuña, con lo pasado ya en ese lugar, sólo para la estadística y el recuerdo nada más.
En una tarde gris, de llovizna, fresca, se dio la presentación en sociedad de Gerardo Acuña, en el mismo lugar donde hace más de un año se presentaba con todo el reconocimiento y asombro merecido a Néstor Ortigoza, futbolista que, el domingo se conoció, va a continuar en la institución un año más.
En una conferencia de prensa encabezada por el presidente Alicio Dagatti, el vicepresidente Iván Rozzi y Ariel Dolso, como representantes del departamento de fútbol del club, más el principal protagonista, quien comenzó a explicar sus maneras, sus formas y las ideas que tiene a futuro en lo que será -hasta el momento- el desafío más importante de su carrera deportiva como entrenador.
Perfil bajo, más bien callado, con una humildad que se percibe con sólo verlo. Así es Acuña, como ayer nos decía de manera exclusiva Luis Meyer, histórico capitán suyo en Tiro de Morteros. Acuña es formador y, por sobre todo, le saca lo mejor al jugador. Y con esas premisas, sumado a una idea futbolística clara y definida, intentará comandar los designios futbolísticos del equipo.
El presidente Dagatti le auguró una extensión en su trabajo “indefinida, a largo plazo”, apoyado en el antecedente de Marcelo Vázquez y lo que fue su exitoso ciclo de 5 años, que hace menos de una semana culminó.
Puntualmente, en cuanto al armado del plantel, el flamante entrenador se refirió primero a los “jugadores que se van a ir y, en función de eso, buscaremos jugadores que estén en condiciones y elegiremos a los mejores, de acuerdo con las necesidades que tengamos”.
En cuanto al sistema, si bien es cierto que el fútbol es todo dinámica y que hablar de formas en cuanto a formaciones suele ser un tanto arbitrario, dice Acuña: “Me identifico con el 4-3-3 y 4-2-3-1, que fueron los que más trabajé en mi carrera. He tenido la posibilidad de estar en clubes donde me han dado la libertad de poder armar planteles y, en función de eso, he tenido la suerte en este tiempo que llevo de técnico de pasar por todos los sistemas. Lo más importante aquí es el plantel, que se pueda armar en función de las caracterísitcas que tengan los jugadores”.
Como lo mencionábamos, Néstor Ortigoza renovó su vínculo por un año más, y el propio Acuña así se refiere sobre el exSan Lorenzo: “En lo personal, es muy importante por el recorrido que ha tenido en el fútbol argentino, representa un jugador importante y va a ser un emblema con el correr de los partidos. Será uno de los mayores, junto con Formica, Bottino y Beraldi, son en los que me voy a apoyar en cuanto a tener charlas individuales y trabajar en función de lo que tenemos adelante. Ortigoza es un jugador que nos puede brindar mucho y trataremos de buscarle el lugar donde pueda rendir más y, en función de eso, el equipo deberá trabajar”.
Acuña tiene en la previa lineamientos muy marcados que hacen a su fiosnomía como entrenador. Dicho por él y por la gente que lo concoce.
Propuesta ofensiva y mucha tenencia, sin descuidar el aspecto defensivo, mucho más si lo reflejamos en un fútbol como el de hoy, en el que es imposible ya analizarlos de manera separada. La integración se ve y es muy marcado. El desafío de Acuña estará allí, en ver cómo amalgamar su idea primigenia en funcion de lo que tiene.
Pareciera que el tiempo no será suficiente, en término de pretemporada y trabajos, pero bien es cierto que al no tener fechas conformadas ni para la Copa Argentina y el campeonato mismo, se puede especular con llegar de buena manera al debut.
La pandemia quizá nos sacó de eje temporal, nos desacostumbramos a pensar a largo plazo, por lo menos en cuestiones deportivas. Venimos de una Copa Maradona, Libertadores, Sudamericana y Primera Nacional breves y con definiciones distintas a las habituales.
Altas y bajas
Para el presidente del club el plantel no se está desmantelando, sino que “Estudiantes trata de mantener el plantel lo más que puede. Los jugadores que vinieron a préstamo (Comba, Parisi, Ardente) lo hicieorn para la última fase del torneo y se volvieron. Alan Vester había cumplido también su ciclo aquí. Luego Suárez y Benavídez fueron transferidos a Arsenal de Sarandí y, hasta el día de hoy, son los dos únicos jugadores del plantel titular que no son más parte. Después, hay posibilidades de transferencia de Nicolás Ferreyra, Ibrahim Hesar o Bruno Sepúlveda, hasta el momento solamente eso.”
En cuanto a esas ventas, “jerarquizan al club y a la ciudad, y hacen que muchos pibes quieran venir a Estudiantes, para que sea un trampolín y subir a la máxima categoría. Ojalá puedan tener la posiblidad de irse, porque será un beneficio deportivo y económico para los jugadores y para el club.”
El perfil formador de Acuña puede servir desde ese lugar tambien, no sólo para dirigir el primer equipo, sino también para formar y darle la chance a aquellos de formarse en este duro camino del fútbol profesional.
Con respecto a Gastón Bottino, Víctor Beraldi, Lautaro Formica y Emanuel Martínez Schmit, a quienes se les venció el contrato el 30 de diciembre, pero que tuvieron la prórroga por la pandemia para este mismo año, ya renegociaron su vínculo y continuarán en el club.
Resta ver con aquellos que terminen el mismo en junio, para no quedar a mitad de camino y poder perder alguien importante con el torneo empezado, buscando siempre el beneficio para ambas partes.
Acuña tiene todo dado para que este proceso se caracterice por los buenos resultados, en un trabajo a largo plazo con la paciencia dirigencial lógica de un tiempo nuevo y con un torneo en el horizonte, que si bien aún no tiene fecha, restan pocas semanas para el comienzo.
El idioma Acuña ya se empieza a hablar en la Avenida España.

