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El Tribunal creyó en la intención homicida de Agüero y que era excesivo el pedido de la querella

Según la Cámara Segunda del Crimen, el condenado atacó con el objetivo de dar muerte a su expareja y gatilló en dos oportunidades apuntándole

A fines de febrero, la Cámara Segunda del Crimen definió por jurado popular condenar a 14 años de prisión a Héctor López por el intento de femicidio de su expareja y las agresiones que dirigió contra su familia. El fallo generó ciertas molestias en la querella, que había solicitado una pena de 39 años, con el reclamo de la víctima de que el imputado pueda volver a atacarla cuando salga de la cárcel.

“Del conjunto de los elementos, resultan más que suficientes y conforman el grado de certeza requerida para tener por cierta la intención homicida de Agüero”.

Se han conocido los fundamentos del fallo y la votación de los jurados, que por mayoría consideraron que Agüero era, efectivamente, responsable del intento de homicidio. Con 6 votos condenando al acusado (un vocal más 5 jurados), contra 4 que lo liberaban de responsabilidad (un vocal del tribunal y tres jurados), se definió una condena opuesta a lo que plantearon tanto la Fiscalía (a cargo de Julio Rivero) como la querella y la defensa (que sólo pedía 4 años de prisión).

Las víctimas consideraron que la pena había sido muy corta, pero desde los fundamentos la Cámara aclaró: “No puedo omitir hacer referencia al pedido formulado por la querella en sus conclusiones finales al solicitar la pena de 39 años de prisión para Agüero. No se desconoce que el querellante representa los intereses de las víctimas y tiene que bregar por ellos, pero estimo que lo tiene que hacer en un marco de mesura, de cierto equilibrio para no defraudar en el caso concreto las expectativas de su asistida, que visiblemente se la notó contrariada por la diferencia entre los 39 años solicitados y los 14 años que efectivamente el Tribunal le aplicó al imputado”, sostiene el texto.

Otro de los puntos planteados en el juicio tiene que ver con el pedido de que se investigue el delito de promoción a la prostitución, por lo que en los fundamentos se solicitó que se remita una copia al Juzgado de Violencia Familiar y remitir los antecedentes a la Fiscalía correspondiente “a fin de que se investigue un delito perseguible de oficio tipificado prima facie como promoción a la prostitución de mayor de edad”.

Finalmente, se definió que Agüero en su condena realice tratamiento psicológico por un especialista en violencia familiar, “el que deberá ser brindado por el Servicio Penitenciario, dando cuenta de iniciado el mismo y su evolución mensual al Juzgado de Ejecución”, dice el fallo.

Si hubiera querido, lo hacía

Quienes se oponían a la condena afirmaron que, por lo surgido en el debate y las pruebas existentes, “no se probó la intención homicida de Héctor Humberto Agüero toda vez que al haber tenido las armas de fuego operativas y cargadas al momento de ingresar en la vivienda si hubiese querido darle muerte las mataba”, lo mismo que con el cuchillo a una de las hijas de la expareja.

“De los relatos surge claro que el acusado tuvo oportunidad de efectuar disparos con las armas que detentaba que, según los informes técnicos, son operativas, y no lo hizo”, puntualizaron los jurados y el vocal que fallaron en este sentido.

Sin embargo, la mayoría del jurado falló en otro sentido, considerando que la intención del acusado al ingresar ilegítimamente a la vivienda y amenazar diciendo “Los voy a matar a todos” “permite traslucir el propósito homicida –elemento subjetivo de la tentativa delictiva que guió su accionar inmediato, impulsándolo al comienzo de ejecución de su hecho”, explicita el fallo.

Hay que tener en cuenta que aún no está firme, en razón de haber interpuesto el imputado un recurso de casación.

Los jurados consideraron que las versiones de los testigos fueron coincidentes y sin contradicciones y que “de estos testimonios se desprende que, en la circunstancia que el acusado le puso el revólver en la cabeza a su esposa, una de las gemelas se le abalanzó quitándole una de las armas, previo el imputado gatillar a una distancia próxima, en dos oportunidades, sin que salieran los proyectiles”, describe el documento.

En otro fragmento se señala: “Del conjunto de los elementos convictivos ponderados, resultan más que suficientes y conforman el grado de certeza requerida en esta etapa del proceso para tener por cierta la intención homicida de Héctor Humberto Agüero y descartar la pretensión del fiscal de Cámara y la defensa vinculada con la existencia de lesiones leves, figura en la cual intentaron ubicar el accionar del acusado”, en tanto que la defensa de Agüero y la misma Fiscalía consideraron que no había indicios de su intención femicida.

“Agüero no pudo lograr el resultado buscado, pues la damnificada pudo huir de su agresor y buscar refugio de su vecina. Y lo más importante es que pudo sobrevivir al ataque”, expresa el documento de la Cámara Segunda.