“Las recientes pintadas en establecimientos educativos con amenazas de tiroteos no son hechos menores ni conductas propias de la edad; son expresiones graves que constituyen un delito y deben ser tratadas como tales”, afirmó el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros.
En ese marco, y con orden judicial, la Policía de Córdoba llevó adelante una serie de allanamientos en distintos puntos de la capital provincial. Durante los operativos se secuestraron dispositivos electrónicos que serán sometidos a peritajes por áreas especializadas en cibercrimen. Además, fue identificado un menor presuntamente vinculado a una de las amenazas, mientras que en las últimas horas surgió un nuevo sospechoso.
La investigación dio un paso clave este jueves, cuando la Fiscalía Penal Juvenil del 4° turno imputó a dos adolescentes por el delito de “amenaza agravada por anonimato”. La causa busca determinar responsabilidades en torno a los mensajes que advertían sobre posibles ataques armados en escuelas.
Las autoridades confirmaron que trabajan sobre episodios registrados en la ciudad de Córdoba y en otras localidades del interior, como La Falda, Cosquín, Cruz del Eje y Jesús María, lo que amplía el alcance de la investigación.