La frase pertenece al obispo diocesano Adolfo Uriona y fue dicha en el tedeum patrio.
En el marco de un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia, autoridades civiles, militares y numerosos fieles participaron del citado tedeum en una ceremonia religiosa cargada de significado histórico y espiritual en la iglesia Catedral.
Durante la homilía, monseñor Uriona destacó el profundo sentido de gratitud hacia Dios por el don de la Patria y recordó que la independencia proclamada el 9 de julio de 1816 no fue simplemente un acto político, sino el punto de partida de un proyecto nacional basado en la dignidad, la justicia y la libertad.
Inspirado en un pasaje del Evangelio de San Marcos, el mensaje del prelado puso de relieve la enseñanza de Jesús sobre el verdadero liderazgo, contraponiendo el poder como dominio frente al poder como servicio.
“El que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor”, recordó el obispo, haciendo un llamado a repensar el ejercicio del poder en todos los ámbitos.
En sintonía con la encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco, Uriona subrayó la importancia de construir una sociedad fraterna, abierta al diálogo y comprometida con el bien común.
“Nos encontramos aún hoy con la misma tentación de Santiago y Juan: la de buscar el poder para el beneficio propio. La política no debe ser una carrera hacia el poder, sino un camino de servicio”, advirtió.
Asimismo, se hizo una reflexión sobre los desafíos históricos y actuales del país, insistiendo en que la independencia no puede entenderse como un hecho cerrado, sino como una tarea en permanente construcción.
“Los próceres no eran perfectos, pero soñaron con una Nación capaz de integrar, de ofrecer oportunidades y de construir justicia. Ese espíritu sigue siendo necesario”, afirmó.
Hacia el final, el mensaje apeló a la responsabilidad ciudadana y al compromiso colectivo: “Pidamos la gracia de vivir el verdadero espíritu de servicio, que nos lleva a construir una auténtica cultura del encuentro. Que la independencia que celebramos hoy sea un llamado a la responsabilidad de cada ciudadano para construir una Patria donde nadie sea excluido”.
En el tradicional tedeum cantó el Coro Juvenil Municipal.