El escenario elegido fue un auditorio colmado en la localidad de La Falda, donde la Federación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) celebró un encuentro de delegados. La hostilidad del terreno no es un dato menor: en el último balotaje presidencial, Javier Milei arrasó en Córdoba con el 75% de los votos, dejando a la fuerza que hoy lidera Kicillof con apenas un 25%.
La bendición de la CGT El encargado de abrir las puertas de la provincia mediterránea fue Héctor Daer, titular de FATSA y referente de la CGT, quien no ahorró elogios ni definiciones políticas. Al presentar al gobernador ante una militancia que coreaba "Axel Presidente", Daer fue contundente: “Creemos que sos el mejor candidato que tiene el peronismo para conducir los destinos de la Argentina”.
Desembarco con gabinete propio Kicillof no viajó solo; llegó escoltado por el núcleo duro de su gestión, lo que subraya la importancia institucional que le dio al viaje. Entre los presentes estuvieron:
Durante el acto, el mandatario mantuvo un perfil que buscó combinar la gestión bonaerense con una mirada federal, evitando la confrontación directa pero consolidándose como la principal figura de oposición al gobierno nacional. Con este "test de resistencia" en suelo cordobés, el armado de Kicillof empieza a salir de los límites de la General Paz con el objetivo puesto en el recambio de 2027.