Río Cuarto | agosto | ventas | baja

El comercio local sufrió otra fuerte caída en las ventas: 30,49% en agosto

El informe mensual del Centro Empresario reveló que ningún rubro se salvó de la debacle. Todos vendieron menos unidades que en igual mes del año pasado. Los empresarios, con expectativas negativas en el corto plazo

Las ventas minoristas siguen sin recuperarse en Río Cuarto, a pesar de que casi todos los rubros han vuelto a la actividad después del período de cuarentena estricta. Según el relevamiento que todos los meses realiza el Centro Empresario, Comercial, Industria y de Servicios (Cecis), los comercios de la ciudad vendieron durante agosto 30,49 por ciento menos que en el mismo mes del año anterior.

La caída, ya de por sí pronunciada, alcanza todavía más magnitud si se tiene en cuenta que agosto del año pasado no fue precisamente un buen mes para el comercio, porque el país transitaba ya la recesión económica que continúa hasta hoy y que, con la pandemia, se ha agravado todavía más.

El informe señala que la caída del 30,49 por ciento se refiere a unidades vendidas, es decir, una pérdida real, de volumen comercializado, más allá de los movimientos de los precios.

Cuando se hace la comparación interanual, en promedio las cantidades de unidades vendidas a lo largo de los últimos 12 meses -entre septiembre de 2019 y agosto de 2020- registraron una merma del 13,38 por ciento.

Otro dato relevante es que no existió ningún sector con variación positiva interanual; es decir, que hubiera vendido en agosto de este año más que en el mismo mes de 2019, ni siquiera los comercios vinculados a la alimentación.

Desde el Cecis manifestaron que la nueva retracción intensifica la crítica situación del sector comercial y de servicios de la ciudad, en un contexto económico de caída generalizada de ventas a raíz de la emergencia sanitaria.

El informe del Centro Empresario también menciona la situación de las pymes de la provincia, que se encuentran viviendo situaciones similares de profundas bajas de facturación. Según la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), en agosto se cumplieron 30 meses de caída consecutiva.

El Departamento de Estadísticas del Cecis puntualizó que las expectativas de los comerciantes respecto a las ventas de septiembre son pesimistas. El 55 por ciento está convencido de que seguirán en baja, el 24 por ciento cree que se mantendrán igual y el 21 por ciento considera que se incrementarán.

Con respecto a la forma de pago, el 61 por ciento de la gente elige los medios electrónicos (tarjetas de débito o crédito), un 26 por ciento en efectivo y el restante 13 por ciento utiliza otras modalidades de pago. El informe destaca que se está observando un crecimiento del pago electrónico, en especial con tarjetas de crédito.

Al desglosar la información por rubro, alimentos y bebidas vendió el 3,94 por ciento menos de unidades, mientras que la caída real en el nivel de facturación fue del 14,16 por ciento.

El rubro calzado registró una baja real del 66,69 por ciento, con una merma en la cantidad de artículos vendidos del 52,17 por ciento.

Los electrodomésticos vendieron un 39 por ciento menos de artículos, lo que significó una baja del 18 por ciento en la facturación en términos nominales y del 60,40 por ciento en términos reales.

La peor caída se registró en el rubro marroquinería, que sufrió una pérdida real del 84,59 por ciento en la facturación y del 58,95 por ciento en volumen de artículos vendidos.

Las perfumerías vendieron un 25,5 por ciento menos de artículos y padecieron una caída real de la facturación del 55,9 por ciento.

El rubro jugueterías y artículos de librería tuvo una baja del 35,75 por ciento en artículos vendidos y del 37,40 por ciento real en términos de facturación.

Las mueblerías vendieron un 38 por ciento menos de unidades y sufrieron una caída real de facturación del 28,4 por ciento.

Si se toma en cuenta sólo la facturación, el promedio de la ciudad marca que los comercios vendieron, en términos nominales, 2,8 por ciento más que en agosto del año pasado, pero si se considera el impacto de la inflación, entonces se registra una pérdida real del 39,51 por ciento.