Después de 11 días de incomunicación, los diez detenidos que integraban el convoy humanitario detenidos en el este de Libia lograron establecer contacto con sus familias.
Egresados de la UNRC detenidos
Entre ellos se encuentran Lucas Aguilera, veterinario egresado de la Universidad Nacional de Río Cuarto, y María Paula, también egresada de esa casa de estudios.
La comunicación se produjo luego de que los detenidos llevaran cuatro días en huelga de hambre. El miércoles, varios de los diez integrantes del grupo se descompensaron, lo que llevó a las autoridades que los retienen a permitir el contacto. Tanto Noelia Pizerro, mamá de los hijos de Lucas, como Norotín, madre de María Paula, pudieron hablar con ellos.
Así lo confirmó Estefanía Bresso, integrante del equipo de Nodal Noticias de América Latina y compañera de trabajo de Lucas y Paula. Según relató, si bien no hubo violencia física, los primeros tres días los diez detenidos estuvieron separados en calabozos sin luz y sin ningún tipo de comunicación. La situación mejoró parcialmente tras la llegada de la cancillería italiana, que fue la primera delegación diplomática internacional en acceder a ver a sus connacionales y exigir trato humanitario.
Qué se le pide a la Cancillería Argentina
Desde el entorno de los detenidos y desde Nodal se reclama la liberación de todos los integrantes del convoy, aunque reconocen que ese proceso no se resolverá en el corto plazo. Por eso, la demanda inmediata apunta a que el gobierno de Libia permita una visita humanitaria de la Cruz Roja Internacional para verificar las condiciones en que se encuentran los retenidos y obtener algún estimado de los plazos para su liberación.
La relación con la Cancillería Argentina no estuvo exenta de tensiones. Recién el viernes pasado, media hora antes de una concentración organizada frente a la sede de cancillería en la que participaron hermanos de Lucas y de Paula, el organismo emitió un comunicado. En ese texto, además de retomar información ya difundida por la cancillería italiana, puso bajo sospecha las actividades que realizaba el convoy y, en particular, la labor de los dos argentinos. Desde Nodal salieron a repudiar esa postura, señalando que cuestionaba una misión de ayuda humanitaria que llevaba alimentos, medicamentos y módulos habitacionales a una zona devastada.
El caso de Lucas Aguilera se convirtió en los últimos días en uno de los más seguidos por la comunidad universitaria de Río Cuarto. La próxima gestión que aguarda respuesta es la visita de Cruz Roja Internacional.

