En dos mandatos presidenciales es posible que la Argentina alcance una producción de 200 millones de toneladas de granos entre cereales y oleaginosas, lo que permitiría incrementar el empleo, las inversiones y abrir un nuevo capítulo de menores restricciones para la economía nacional. Así lo remarca un reciente trabajo de la Fundación Multiplicar, de General Deheza, y cuyo presidente es Roberto Urquía de la Aceitera General Deheza (AGD).
Para alcanzar esa meta, prevista para 2030, se establecen una serie de pilares fundamentales entre los cuales hay un capítulo legislativo que propone un paquete de 7 leyes de fomento de distintos sectores clave. Entre las iniciativas que deberían avanzar en el Congreso, la Fundación Multiplicar menciona una Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas; readecuación de los Derechos de Exportación; Ley de Régimen de Fomento al Desarrollo Agrobioindustrial Federal, Inclusivo, Sustentable y Exportador; Ley de Seguro Agrícola; Ley de Biocombustibles; Readecuación de la Ley de Arrendamiento; Ley de Promoción Foresto Industrial.
Ese paquete normativo sería parte de las nuevas medidas jurídicas, financieras y fiscales que el plan requiere, además de alentar la certidumbre, previsibilidad y un marco sólido y confiable a largo plazo por parte del Estado. Se complementa con dos pilares adicionales: desarrollo tecnológico aplicado al sector público en interacción con el privado, y mejorar y transformar el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA).
Ese conjunto de acciones entrelazadas permitiría producir más granos para el incremento de exportaciones de carne bovina, porcina y aviar; más granos, frutas y hortalizas para exportación de alimentos frescos y elaborados; más inversiones en ganadería, complejos regionales, foresto industrial y pesca; más de 800.000 puestos de trabajo directos e indirectos; más manejo sostenible y forestación para la captura de carbono; más biomasa para bioenergía y biomateriales; uso de nuevas tecnologías para el desarrollo Agtech y biotecnológico; y más producción para motivar y promover la economía circular.
En lo que se define como readecuación de los Derechos de Exportación (DEX) hay un eje central que apunta a devolverle competitividad al complejo sojero. Por eso se plantea en líneas generales la reducción de las retenciones para todos los productos salvo para maíz y trigo, en los que se impulsa un aumento de 5 puntos porcentuales a cambio de Ganancias. Esto persigue la búsqueda de un shock en la cadena de la soja que cuenta con un estancamiento ya de muchos años en la superficie implantada -lejos de los récords de una década atrás- y por consiguiente un volumen de granos también estable. Por lo cual hay una capacidad ociosa de base en la industria del crushing situada mayormente en el puerto de Rosario que se vio multiplicada este año por el efecto de la sequía y la menor producción. Las plantas tienen hoy un elevado nivel de capacidad ociosa. Para reactivar toda la cadena es que se habla de “readecuar” los Derechos de Exportación y ubicarlos en línea con el maíz. De hecho la Fundación plantea concretamente un recorte para soja y subproductos de 33% y 31% respectivamente a 20% y 17%. Si se tiene en cuenta que hay por otro lado un alza de 5 puntos en maíz, al final del camino se establece una igualdad de 17% de DEX para ambos granos, sólo que el cereal tendría los 5 adicionales a cambio de Ganancias.
Por otra parte, en el caso del girasol plantea un recorte del 7% al 4%, que las economías regionales queden en 0% y en el caso de la carne, una baja del 9% al 5%.
Con este nuevo dispositivo de retenciones se apunta a lograr un pleno uso de la capacidad de crushing y avanzar en un camino de eliminación de retenciones cuando el plan fiscal lo permita. A su vez, impulsa las economías regionales para un desarrollo integral y federal del país. Para 2030 se podría lograr una producción de 70 millones de toneladas de soja para cubrir la demanda de toda la cadena y potenciar su nivel de actividad.
Ese sería parte del incremento en la producción de granos. Según el trabajo de la Fundación cuyo título es “Shock productivo exportador”, el paso de 142 millones a 200 millones de toneladas requiere un aumento de unas 24 millones en toneladas de maíz, 20 millones más de soja, casi 7 millones de trigo y 4 millones de girasol.
“El nuevo paradigma significa un Shock Productivo Exportador de proteínas animales y vegetales, sustitución de importaciones y mayor participación por parte de las empresas argentinas en las exportaciones”, explica el trabajo de la Fundación Multiplicar.
En esa línea, considera que la aplicación de medidas de corto y mediano plazo permitirá generar más divisas y sentar las bases para un desarrollo armonioso de la Argentina.
Cómo se sumarían dólares al 2030
200 millones de toneladas de granos incrementarán exportaciones de grano y subproductos en 20.000 millones de dólares anuales.
La mejora competitiva de las economías regionales incrementará exportaciones en 12.500 millones de dólares anuales.
Las nuevas tecnologías (AgTech) habilitarán con seguridad ambiental un millón de hectáreas periurbanas que incrementarán exportaciones en 12.500 millones de dólares.
La inversión en forestoindustria incrementará ingreso de divisas en 2.800 millones de dólares anuales.
La industria de los biocombustibles incrementará el valor en divisas por 900 millones de dólares anuales.
Las proteínas animales (bovina, porcina, aviar, pesca) aumentarán ingreso de divisas en 6.200 millones de dólares anuales.
Para producir más granos
Las medidas deben estar direccionadas a las siguientes temáticas:
• Fertilización y Enmiendas: mayor producción y balance.
• Cultivos de cobertura y rotaciones: mayor producción y estabilidad.
• Riego complementario y nuevas áreas de riego (extensivas e intensivas): mayor producción y estabilidad.
• Maquinarias y tecnologías de precisión: mayor producción y eficiencia.
• Logística y Segmentación.
• Habilitación Segura de Periurbanos (incorporar 1 millón de has, hoy vedadas a la producción).

