Los productores agropecuarios y quienes trabajan en relación con el campo transitaron el primer debate presidencial del domingo en Santiago del Estero con gran expectativa porque imaginaban que al menos escucharían trazos gruesos de lo que pensaba hacer cada candidato a presidente a partir del 10 de diciembre vinculado con su actividad. Es que en el eje Economía, que fue el que abrió el debate y el que más tiempo insumió dentro de las casi dos horas que duraron las exposiciones desde el Centro de Convenciones Provincial Forum, imaginaban que al menos lateralmente se referirían al campo y la agroindustria. Esa expectativa estaba basada en la relevancia que tiene el sector para la economía argentina: apenas vale recordar que representa el 23% de los aportes tributarios al fisco, el 25% del PBI, el 70% de los dólares que ingresan al país y el 24% de los puestos de trabajo, tomando las cadenas del agro. Esos números alentaban a productores, contratistas, agroindustriales y demás actores asociados a la actividad a imaginar que tendría un buen nivel de protagonismo en los discursos. Sin embargo, fue casi nula la mención.
La Fundación Barbechando hizo un repaso de los casi 110 minutos del debate y encontró muy pequeños rastros, asociados a “la necesidad de exportar más”, “la sequía que generó la falta de dólares”, o “impuestos injustos como las retenciones”. No mucho más.
Por eso Barbechando consideró que “las ideas y propuestas de los candidatos dirigidas a la agrobioindustria fueron casi nulas”.
Y agregó: “En el primer debate presidencial, el pasado domingo, se escucharon muy pocas propuestas relacionadas a la AgroBioIndustria. Esperamos que los candidatos hagan un mayor foco en el campo durante el próximo debate el 8/10”, señalaron desde esa Fundación que tiene como objetivo la construcción de políticas públicas para la agrobioindustria.
En ese sentido, en el próximo debate en la UBA, “el eje temático de Trabajo y Producción, es una buena oportunidad para mostrar las políticas públicas federales dedicadas a uno de los motores económicos de nuestro país”, remarcó.
Sin embargo, los dos pilares que propone ese eje que deberán desarrollar los 5 candidatos suponen múltiples y variadas opciones para que puedan expresarse y eso hace imaginar que algunos de ellos ni siquiera tome el camino de hablar del campo. En materia laboral es mucho lo que hay por analizar, desde la informalidad, los bajos salarios, la duración de las jornadas de trabajo, el estancamiento del empleo privado y hasta los costos laborales, donde también se ubica el capítulo de los juicios laborales. En términos productivos no sólo se ubica la actividad agrobioindustrial, sino que también se encuentra la industria, la minería y hasta el creciente mundo de la Economía del Conocimiento. A su vez, las problemáticas vinculadas a cada una de esas ramas y algunos aspectos comunes a todas, como la presión tributaria o la necesidad de impulsar líneas de financiamiento atractivas cuando hoy son inexistentes, lo que recorta posibilidades de desarrollo en muchas ramas productivas, como la maquinaria agrícola.
“El campo estuvo muy poco presente en el primer debate presidencial. A pesar de que la Economía fue uno de los ejes de discusión”, remarcó Manuel Chiappe, director general de Barbechando.
El directivo remarcó que se sorprendió porque “el campo estuvo ausente” pero planteó que esperan “que en el segundo debate de este próximo domingo, al tocarse el eje Trabajo y Producción, sea más protagonista en las propuestas de los candidatos”, indicó en diálogo con Tranquera Abierta.
Para Chiappe, en las plataformas electorales se observaban como tópicos para el agro “la unificación del tipo de cambio, la eliminación de los derechos de exportación, especialmente en los casos de Bullrich, Schiaretti y Milei”, acotó.
Y agregó: “Los tres candidatos además mencionan la posibilidad de quitar todas las retenciones y abrir la Argentina al comercio mundial”.
En el repaso también Chiappe mencionó que las plataformas proponen ley de semillas, warrants, entre otras. “La mayoría de las propuestas para el agro se concentran en Milei, Bullrich y Schiaretti, mientras Massa no hace tanta referencia a la producción agropecuaria mientras que Myriam Bregman impulsa la estatización del comercio exterior de granos y productos del campo, complementando con un control mucho más fuerte del Estado en la producción agropecuaria”.
Con respecto al domingo próximo, el director general de Barbechando remarcó que esperan que “los candidatos pongan mucho más en el centro de la escena al agro para que pueda desplegar todo el potencial que tiene nuestro país y desarrollar todo ese federalismo genuino que tanto estamos necesitando”.
En un párrafo aparte, Chiappe destacó que “es importante desarrollar políticas públicas que trasciendan incluso al próximo gobierno porque la agrobioindustria puede multiplicar el PBI por 3, desarrollar sus exportaciones por 4, ampliar las toneladas de carne, cereales y oleaginosas por 2,8, al tiempo que eso permitiría desarrollar un país federal y lograr una expansión como nunca la hemos visto, al tiempo que impulsaría la creación de 2 millones de nuevos puestos de trabajo adicionales a los 3,7 millones que existen actualmente. Eso puede lograrse en tres mandatos presidenciales y cuatro recambios legislativos si ponemos los incentivos y las políticas públicas para desplegar uno de los motores productivos que tiene el país que es la agrobioindustria”, finalizó Chiappe.

