Los precios de los alquileres de departamentos de un dormitorio, típicamente utilizados por los estudiantes universitarios, experimentaron un fortísimo aumento entre diciembre del año pasado y este mes. En cuestión de semanas, pasaron de un valor promedio de 50 mil a 150 mil pesos por mes, lo que equivale a un incremento del 200 por ciento, en medio de la vigencia del decreto presidencial que desregula este mercado. En algunos casos, las propiedades se ofrecen incluso hasta por 200 mil o 250 mil pesos mensuales, aunque los corredores inmobiliarios advierten una notoria baja en la demanda.
Eduardo Aliendo, operador inmobiliario local, explicó que el decreto presidencial de necesidad y urgencia está firme en lo que hace a los contratos de alquiler. En tal sentido, precisó que establece que que es “un mercado libre en el que se puede contratar y actualizar libremente los valores, por términos anuales, semestrales, cuatrimestrales o menores”.
Frente al cambio de escenario que implica la salida paulatina de los contratos celebrados con la vieja ley de alquileres, uno de los interrogantes de estos primeros días de desregulación era hasta dónde llegarían los precios.
Sobre este punto, Aliendo precisó que “los valores locativos están un 200 o un 300 por ciento por encima de los cánones que se cobran en los contratos que están terminando, que terminaron a fines de diciembre o los primeros días de este mes. Los departamentos de un dormitorio pasaron de 50 mil a 150 mil y hasta 200 mil pesos”.
En el mismo sentido, para graficar la situación, el corredor inmobiliario apuntó que ya hay propietarios que pretenden alquilar “departamentos de un dormitorio a 250 dólares por mes”.
En contrapartida, las pretensiones de los dueños parecen estar chocándose con la realidad de los inquilinos. Para Aliendo, es evidente que “hay un techo”.
“Puede que la libertad de contratación amplíe el stock, pero todavía no hay una dinámica que permita pensar que se ha recompuesto el mercado de los alquileres. Porque todavía hay precios de inmuebles disponibles que no los convalida quien alquila, porque le parecen exageradamente caros. Habrá que ver qué período de vacancia tienen esos inmuebles y cuál es la presión que eso ejerce -la vacancia- sobre el precio. No podés tener eternamente un inmueble desocupado”, sostuvo Aliendo.
Un estudiante necesita $ 500 mil
En el mismo plano, señaló que el verano, otra temporada fuerte en materia de alquileres para estudiantes universitarios, en esta oportunidad dista bastante de los niveles de demanda de años anteriores. Y las causas, según Aliendo, hay que buscarlas en la brecha entre los valores de mercado y los salarios.
En tal sentido, señaló: “La familia que manda a un chico a estudiar necesita dos ingresos de 600 mil pesos para alquilar un departamento de un dormitorio y pagar el resto de los gastos. No son muchos los que pueden hacerlo, si el concepto es que el canon locativo no debería insumir más del 25 por ciento del total de los recursos económicos del grupo familiar”.
Siguiendo el cálculo del corredor inmobiliario, una familia debería tener ingresos mensuales por dos millones de pesos para pagar el alquiler de un alumno universitario y no verse ahogada económicamente.
En el mismo orden, consultado sobre cómo marcha esta temporada alta de alquileres estudiantiles, señaló: “Diría que no hay la efervescencia que se ha mostrado en otros tiempos. Creo que los papás de los estudiantes barajan otras ofertas educativas en primer lugar”.
Para el corredor inmobiliario, una gran cantidad de familias podrían elegir que sus hijos estudien desde casa.
“La eduación a distancia me parece que es una cuestión que nos va a golpear fuerte. Porque un estudiante universitario necesita 500 mil pesos por mes para pagar alquiler, alimentación y movilidad”, apuntó.
“No aventuraría que aumentó el stock”
Mientras que en algunas ciudades del país empiezan a circular noticias de una mayor oferta de propiedades en alquiler, los corredores inmobiliarios locales se muestran cautos al respecto. “No aventuraría que hay un aumento del stock de inmuebles”, apuntó al respecto Eduardo Aliendo.
“Se dice que en Rosario hay un aumento del stock del inmuebles disponibles por efecto del DNU. Yo no aventuraría en Río Cuarto que hay un aumento del stock de inmuebles disponibles para el alquiler. Hay casos concretos donde hay gente que tiene más de una unidad que antes no se alquilaba que pretende hoy alquilarla a un año a dos años en dólares”, puntualizó.
En otro orden de cosas, aclaró que algunas inmobiliarias utilizan como regla los usos vigentes antes de la ley de alquileres de 2020. “En viviendas familiares, para darle cierta previsibilidad también a quien alquila, hacemos contratos a dos años de plazo en pesos y ajustable semestralmente”, dijo.

