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Indemnizarán a un trabajador que sufrió burnout y estrés laboral

Se trata de un fallo novedoso que podría sentar un precedente para otros casos similares de "agotamiento mental". La acción beneficiará a un exempleado bancario que sufrió graves consecuencias en su salud

En novedoso fallo, la Cámara del Trabajo de Río Cuarto resolvió que una ART (Asociación de Riesgos del Trabajo) indemnice a un trabajador que sufrió el síndrome de burnout (un tipo especial de estrés) como consecuencia del ambiente laboral y de la política de trabajo implementada por la entidad bancaria en la que realizaba sus tareas.

Sobre el particular, Cristina Azocar, abogada del damnificado, sostuvo a Puntal que la resolución de la Justicia es de suma trascendencia, ya que es una de las pocas sentencias de la provincia que reconoce al burnout y al trastorno depresivo como una enfermedad profesional, pese a que la patología no está incluida en el listado de enfermedades profesionales.

Además, la letrada remarcó que la sentencia destaca la relación de causalidad entre el ambiente nocivo de trabajo y la enfermedad reconocida por los múltiples profesionales médicos intervinientes en la causa.

-¿Qué es el burnout?

-El burnout es el agotamiento mental. Es estar mentalmente “quemado” por la intensa sobrecarga y las tensiones del trabajo. Este síndrome hace referencia a la cronificación del estrés laboral y se manifiesta a través de un estado de agotamiento físico y mental que se prolonga en el tiempo y llega a alterar la personalidad y autoestima del trabajador. La Organización Mundial de la Salud definió el síndrome de burnout como un fenómeno ocupacional que resulta del estrés crónico en el lugar de trabajo.

El burnout es el agotamiento mental. Es estar mentalmente ‘quemado’ por la intensa sobrecarga y las tensiones del trabajo. El burnout es el agotamiento mental. Es estar mentalmente ‘quemado’ por la intensa sobrecarga y las tensiones del trabajo.

-¿En qué consiste el fallo?

-El fallo se perfila en la línea del nuevo paradigma de las enfermedades mentales fijado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Mediante el mismo, la Cámara del Trabajo de Río Cuarto hizo lugar a la demanda interpuesta por mi representado, por la que se reclamó una indemnización derivada del síndrome de burnout sufrido como consecuencia del ambiente laboral y la política de trabajo implementada por la entidad bancaria en la cual el reclamante desarrolló sus tareas por más de 12 años. En el caso, se destaca que el sistema de objetivos, aunado a la presión, la exigencia y la alta competitividad instaurada en el ambiente laboral, junto con el trato ejercido por parte de los superiores jerárquicos, generó un terreno fértil para el desencadenamiento de la enfermedad denunciada, por el alto estrés y presión emocional e intelectual en los que el trabajador se vio envuelto. En base a ello y conforme las pruebas de la causa, el Tribunal concluyó que “la enfermedad burnout diagnosticada al actor guarda vinculación con el ambiente y exigencias del trabajo, el modo en que las empleadoras diagramaban la prestación de tareas y organización del rendimiento laboral…”, razón por la cual, “…la enfermedad contraída y las dolencias que aquejan al actor deben calificarse como enfermedad profesional”, reconociendo en consecuencia una incapacidad parcial y permanente del 39,6%.

-¿Qué aspectos novedosos se destacan del fallo?

-Como aspecto novedoso se destaca el haber considerado riesgoso el tipo de trabajo realizado por mi representado ante las exigencias de sus empleadores y el sistema de resultados y productividad exigido, entendiendo el Tribunal que el trabajador estaba inmerso en un ambiente de trabajo hostil. En dicho sentido, la sentencia afirma, entre otras cosas, que “Es procedente admitir el reclamo de la prestación dineraria del art. 14.2 a. de la Ley 24557 porque se acreditó que el actor padeció estrés laboral o síndrome de burnout y resulta evidente que el empleador demandado no adoptó medidas para prevenir situaciones de ambiente hostil en el establecimiento, ni tampoco realizó los exámenes médicos periódicos, responsabilidad que también le compete a la aseguradora”. El Tribunal consideró en el caso, pese a que la Ley de Riesgos del Trabajo considera enfermedades profesionales sólo aquellas incluidas en el listado que elabora anualmente el Poder Ejecutivo Nacional, que la enfermedad contraída y las dolencias que aquejan a mi cliente deben calificarse como enfermedad profesional, ordenándose en consecuencia a la ART condenada a abonar en el término de 5 días el pago indemnizatorio reclamado, una vez que el pronunciamiento quede firme. Entiendo que esta decisión judicial puede funcionar como un importante precedente a seguir por otros tribunales, al darles visibilidad a enfermedades que, tiempo atrás, eran inadvertidas por los magistrados judiciales.

-¿Por qué se llegó a esa instancia?

-Se llega a esa instancia porque, en el caso, las entidades empleadoras no tomaron los recaudos preventivos necesarios, haciendo uso y abuso del sistema de premios y políticas de trabajo implementadas bajo un sistema de exigencias descomunal, todo lo cual quedó comprobado mediante diversos medios probatorios, pero fundamentalmente por los testimonios de los compañeros de trabajo del actor y por los profesionales que lo atendieron. Por otro lado, la ART responsable tampoco realizó los controles correspondientes, por lo cual, al fallar las políticas preventivas reguladas por la ley de higiene y seguridad, sumado al transcurso del tiempo sin cambios al respecto, el trabajador se vio colapsado y el estrés padecido se fue acrecentado, incidiendo negativamente en su salud hasta resultarle imposible continuar su ritmo de vida con normalidad, incidiendo esto en todos los aspectos de su vida. Y, ante la falta de respuesta de la ART y la no cobertura de prestaciones médicas por parte del sistema en este tipo de enfermedades ni el reconocimiento de un pago indemnizatorio, no quedó otra opción más que judicializar el reclamo luego de agotadas las instancias extrajudiciales.

-¿Son muchos los casos de este tipo?

-Siempre se presentaron este tipo de casos, en todos los ámbitos y en diferentes actividades, sólo que ahora se están comenzando a visibilizar y los trabajadores están empezando a animarse a realizar los reclamos correspondientes al respecto.

-Debido a su experiencia en la materia, ¿qué le aconsejaría a un trabajador que está pasando por esta problemática?

-Simplemente, que no naturalice el maltrato, que busque ayuda psicológica y médica y, si es necesario, que acuda también a su abogado de confianza.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal