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¿Por qué 'Anatomía de Grey' sigue teniendo éxito?

La esperada temporada 18 de 'Anatomía de Grey' se estrenará en Star+, con los nuevos capítulos, la serie se convierte en una de las más longevas

Sin ser la mejor serie, ni tampoco mostrar nada particularmente intrigante, el show mantiene a una audiencia cautiva. Para bien o para mal, Anatomia de Grey es uno de los emblemas de la televisión con una audiencia de una sorprendente fidelidad. También es un repaso por el género del drama médico y la repercusión en la televisión contemporánea.

Lo que parece atraer la atención de la audiencia es la mirada trágica, dramática y edulcorada de un drama con tintes humanos.

Anatomia de Grey, y otros tantos programas al estilo, son una interesante e intrigante conexión con lo emocional y lo intelectual. El subgénero, que lleva más de treinta años haciendo las delicias de los fans, es también una declaración de intenciones. Una forma de vincular el habitual drama telenovelesco con algo en apariencia más duradero y científico. Es la excusa perfecta para reír y llorar bajo la apariencia de un argumento en apariencia maduro.

El 19 de septiembre de 1994 se emitió por primera vez Urgencias, la gran decana de todos los dramas médicos de la televisión estadounidense que se convirtió en un éxito multipremiado. Mucho antes de la llegada de Anatomía de Grey, otros experimentos parecidos fueron Hospital General que en la actualidad y con más de 14.000 capítulos en total, sigue siendo un éxito inexplicable. Pero Urgencias era algo más: también era una vívida mirada al mundo médico. Entre amores, desamores y bisturís, la serie se convirtió en un clásico por derecho propio.

El 27 de marzo de 2005, Anatomía de Grey se estrenaba como reemplazo de midseason Boston Legal. Acababa de nacer un éxito de audiencia y, de vez en cuando, de la crítica. Con sus muertes sorpresivas, argumentos complejos, sentido del amor y la lealtad, la serie cautivó a la audiencia de inmediato. Pero más sorprendente aún logró superar a todos los dramas anteriores en profundidad e interés.

Si Urgencias era una gran combinación de lo médico y lo humano, Anatomia de Grey utilizó la medicina como la gran excusa para algo más emocional. También, para demostrar que la combinación entre casos médicos de la sala de emergencias con un drama, seguía en vigencia. Y tanto, como para conmover y convertirse en un placer culpable generacional.

Qué la llevó al éxito

Con 18 temporadas a cuestas, lleva esfuerzos definir qué es lo que hace a Anatomía de Grey tan exitosa. Quizás se trate de la genuina química entre su elenco sin importar las sustituciones y nuevas incorporaciones. O del perfecto equilibrio entre lo profesional y el drama desvergonzado. Incluso su capacidad para priorizar la subsistencia del programa sobre los protagonismos.

Cual sea el caso, en el anteriormente llamado Seattle Grace Hospital ocurre casi de todo. Desde explosiones con bombas, muertes desoladoras o grandes amores separados sin explicación. Incluso frases para la historia como el gran monólogo de entre Meredith y su “persona”, Cristina Yang (Sandra Oh).

Esta nueva temporada es, para buena parte del público, una forma de volver a un lugar confortable. Un espacio con rostros conocidos, con conflictos que saben se resolverán de manera dramática y atractiva. O solo regresar a viejos y queridos personajes. Fenómenos menores como la reciente The Good doctor (2017) y New Amsterdam (2018) conservan la misma fórmula. Y es llamativo que esa sea una prueba—otra de tantas—de la impronta de Anatomía de Grey en la televisión reciente.

Buena parte de la audiencia se reencontrará con sus historias favoritas de Anatomía de Grey en Star+. Y lo hará por una razón: lo agradable que resulta este hospital suspendido en el tiempo, lleno de distracciones de la realidad, con una manera benigna de mirar el dolor.