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"El primer objetivo que tienen los chicos es pasar de ronda y estar entre los ocho"

Andrés Kogovsek es una leyenda de la disciplina a nivel mundial y un prócer en nuestro país. Tras el mundial de Egipto, en exclusiva con Puntal, nos cuenta de los objetivos del seleccionado en los próximos Juegos Olímpicos
 

Siete mundiales de mayores con la Selección Argentina de Handball y 2 mundiales Junior, totaliza 222 partidos internacionales con la Albiceleste. Es uno de los valuartes en que descansa la disciplina en nuestro país, ídolo de la mítica Sociedad Alemana de Villa Ballester en el partido de San Martín, zona norte del Gran Buenos Aires. Jugó en el extranjero, y en el equipo andaluz de Antequera también es ídolo, al punto que la número siete fue retirada y, por si fuera poco, fue declarado hijo ilustre de la ciudad.

A Andrés Kogovsek no le falta nada, me olvidaba, ganó la medallada dorada en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 en una final apoteósica ante Brasil y clasificó por priemra vez a la seleccion a los Juegos Olpímpicos. Tras Londres 2012 decidió dejar el equipo nacional.

Es inmenso Kogovsek y, fundamentalmente, tiene una calidez humana extraordianria. Daría lo que fuera para que usted lo pueda escuchar, le recomiendo que, después de leer esta nota, lo escuche reportando en algún podcast en Spotify.

Criado en los valores del deporte amateur, supo combinar amateurismo y profesionalismo en España y se convirtió en lo que mencionamos.

Fue un lujo dialogar con él, espero que usted lo disfrute tanto como yo.

-Fue un hermoso mundial, la Argentina jugó en un extraordinario nivel, la verdad que la victoria contra Croacia fue algo hermoso y lamentablemente en el último partido contra Qatar no se pudo; hubiera depositado a la Argentina entre los ocho mejores. El deporte tiene esas cosas, pega en el palo y entra o pega en el palo y sale, se escapó sobre el final, pero lo bueno es que ahora vienen las olimpiadas, el deporte da siempre revancha y les va a ir bien.

-¿Cómo ves al Seleccionado de cara a estos Juegos Olímpicos?

-El primer objetivo que tiene el equipo es pasar de ronda y estar entre los ocho mejores, y conseguir el diploma olímpico que sería la primera vez. Una vez que se cumpla, porque creo que se va a cumplir, porque el equipo está muy bien, vendrá el otro que será ver hasta dónde más se puede llegar. El primero es pasar de ronda, estar entre los ocho mejores y saber que si venís bien podés pelear el día de mañana por una medalla.

-¿Cuán lejos está la Argentina en nivel de los seleccionados europeos Clase A como Francia, España, Croacia o los escandinavos?

-Falta un poco, pero no falta tanto, no como era antes, la diferencia era mayor todavía. Hoy Argentina, año a año, desde hace ya unos doce años, fue avanzando y hoy le hace partido a todos. Después hay que mantener esa regularidad para seguir avanzando en los torneos, hoy mano a mano Argentina le puede ganar a cualquiera.

-A la distancia, observando cómo se dan hoy los resultados, ¿fue Daddy Gallardo el encargado desde su rol de entrenador de regar lo que estaba ya sembrado y darle las mejores armas a esa generación?

-La generación de Daddy fue la primera que consiguió un oro panamericano (Guadalajara 2011, en final espectacular con Brasil) en ir por primera vez a un Juego Olímpico que fue Londres 2012. Él consiguió con nuestro grupo algo histórico, yo siempre remarco que para que ese equipo haya logrado eso hubo un trabajo de muchos años del hándbol argentino y también esto que viene ahora. Nada se logra de un día para el otro, nadie es manos mágicas, acá hay laburo, siempre me acuerdo del primer equipo con el que viajé a un torneo y el último. Para construir algo bueno en la historia de un deporte hay que mirar toda la historia.

-Viendo a las potencias, la diferencia está en infraestructura, desarrollo, promoción, al margen de lo deportivo en sí.

-Mirá, el deporte en esos países es uno de los principales a la hora de la difusión, de la promoción, de la televisación. Además, desde chiquitos, ya les enseñan que es muy importante, después lógico la infraestructura influye mucho y que tienen competencia internacional siempre. Acá tenés menos torneos y jugás menos partidos, sí se enriqueció nuestra situación con los que nos fuimos primeros a jugar a Europa. La selección se fue potenciando por eso.

-Metiéndonos de lleno en la fibra del hándbol metropolitano, contanos qué es y qué significa para vos Sociedad Alemana de Villa Ballester.

-La verdad es que yo cuando hablo de Ballester me pongo el babero, para mí significa mucho, soy también de la idea de juego, de la idea de enseñanza del club, de la filosofía y cultura alemana que hay acá. Es una de las instituciones modelo del hándbol argentino, sin dudas.

-En España y en Antequera sos ídolo total, retiraron en tu honor la camiseta número siete, ¿cómo tomás todo eso?

-Lo que viví en Antequera (en Málaga, Andalucía) difícilmente lo pueda olvidar en mi vida, es parte de mi corazón de nuestra historia, de mi familia, un hijo mío es antequerano, me han declarado hijo adoptivo de la ciudad, esto que decís de la camiseta también. Yo tengo dos corazones en mi vida, uno está en Ballester y el otro en Antequera, es mi casa en el mundo y donde el día de mañana no sé si voy a terminar viviendo. Desde el día que llegué hasta el día en que me fui lo único que viví fueron hermosas cosas, con amigos y recuerdos imborrables, siempre le agradezco a Dios haber estado allí.

Javier Albarracín. Redacción Puntal