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En un partido caliente, Argentina sacó la chapa de campeón y ganó en el Maracaná

Antes del pitazo inicial, la policía local reprimió con brutalidad a simpatizantes argentinos en las tribunas. Nicolás Otamendi, de cabeza, marcó el tanto del triunfo para la Albiceleste

La selección argentina de fútbol sacó su chapa de campeón de América y del Mundo en el Maracán de Río de Janeiro y con gol de Nicolás Ottamendi, en el complemento, derrotó a Brasil por 1 a 0 en el marco de la sexta fecha de las Eliminatorias rumbo al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.

En la previa del partido se vivió el momento de mayor voltaje cuando la selección nacional irrumpió los protocolos para interceder ante la represión policial sobre los hinchas argentinos.

Esto derivó a que el capitán Lionel Messi tomé la determinación de retirar al equipo del campo de juego; sin embargo, varios minutos más tarde, con las garantías necesarias, los dirigidos por Lionel Scaloni regresaron y dieron lugar al encuentro ante Brasil, que aguardó la reanudación.

Es que simpatizantes brasileños se pelearon con los argentinos en un sector del estadio en el momento de los himnos y llegó la represión policial.

Con el equipo ya en los vestuarios, Claudio Tapia, presidente de la AFA, salió al terreno de juego y se acercó a la tribuna donde estaban alojados los simpatizantes argentinos.

Los árbitros aguardaron en el centro del campo, hasta que después de casi media hora, con Lionel Messi a la cabeza, los jugadores de la Albiceleste, cuando les aseguraron que estaban brindadas las garantías de seguridad, retornaron al campo de juego.

Desde el inicio del encuentro, el clima que se vivió en las tribunas se trasladó a los protagonistas, que disputaron cada pelota como si fuese la última.

Con el triunfo sobre Brasil, Argentina pudo cerrar la doble fecha Fifa de Eliminatorias Sudamericanas como único líder con 15 unidades, dos más que el seleccionado de Uruguay, que llegó a 13.

Lo que dejó a los locales con una imagen de juego áspero, aunque se salvó de forma polémica de tener expulsado a Gabriel Jesús por un codazo a Rodrigo De Paul y de sufrir un penal en contra por una falta sobre Giovani Lo Celso, que no fue revisada en el VAR.

Argentina y Brasil se fueron al descanso con un 0-0, en un duelo muy trabado, con pocas llegadas a los arcos, el clásico está nivelado. Carlos Augusto, Raphinha y Gabriel Jesús fueron amonestados en el seleccionado local y Cristian Romero, en la Albiceleste.

Lo mejor llegaría en el complemento, es que Brasil necesitado de la victoria salió decidido a romper el cero, pero se encontró con un muy seguro Emiliano Martínez.

Con el correr de los minutos, el elenco dirigido por Lionel Scaloni puso templanza y juego sobre el césped del Marcaná, de a poco comenzó a dominar en las acciones a un equipo brasileño que no encontraba el rumbo. Sólo la pierna fuerte en la pelota dividida era la respuesta del equipo de Fernando Diniz.

Hasta que Nicolás Otamendi a los 18’ cabeceó en medio de jugadores brasileños, un centro ejecutado por Giovani Lo Celso para poner en ventaja al campeón del mundo que enmudeció en el Maracaná.

Scaloni rápidamente buscó oxígeno en el banco y metió los cambios. Así le dio aire a la mitad de la cancha con Paredes y Nico González, el sacrifició y juego de Lionel Messi -que jugó con un tirón en su muslo de pierna derecha- fue reemplazado por Angel Di María y Lautaro Martínez se metió por Julián Álvarez.

La expulsión de Joelinton demostró que Brasil era todo impotencia. Ni los 6’ adicionados por Piero Maza pusieron en peligro al seleccionado argentino, que ganó en Brasil y sigue como único líder de las Eliminatorias Sudamericanas con 15 unidades.

Síntesis del partido

Brasil: Alisson Becker; Emerson, Marquinhos, Gabriel y Carlos Augusto; André, Bruno Guimarães, Raphinha y Rodrygo; Gabriel Martinelli y Gabriel Jesús. DT: Fernando Diniz.

Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Marcos Acuña; Rodrigo de Paul, Enzo Fernández, Alexis MacAllister y Giovani Lo Celso; Lionel Messi y Julián Álvarez. DT: Lionel Scaloni.

Goles: en el complemento, 18’ Nicolás Ottamendi (A).

Cambios: todos en el segundo tiempo, antes del inicio, Nino por Marquinhos (B); 20’ Nicolás Tagliafico por Marcos Acuña (A); 24’ Nicolás González y Leandro Paredes por Enzo Fernández y Giovani Lo Celso (A); 26’ Endrick y Joelinton por Raphinha y Gabriel (B); 31’ Ángel Di María y Lautaro Martínez por Lionel Messi y Julián Álvarez (A); Raphael Veiga y Douglas Luiz por Martinelli y Guimaraes (B).

Incidencias: el partido se demoró 30’ en su inicio por fuerte represión policial a simpatizantes argentinos. En el segundo tiempo, 38’ expulsado Joelinton (B).

Árbitro: Piero Maza (Chile).

Cancha: estadio Maracaná (Río de Janeiro)

Lionel Messi dio la orden para que el plantel se retirara del campo de juego para retornar después de 28 minutos

El capitán del seleccionado argentino, Lionel Messi, les pasó la orden a los restantes integrantes del plantel para que se retiraran del campo de juego del estadio Maracaná, a raíz de las agresiones sufridas por hinchas del equipo albiceleste de parte de los parciales locales primero y con mayor dureza de la policía local después.

Los incidentes habían comenzado una hora antes del horario previsto para el comienzo del encuentro, cuando hinchas locales quisieron despojar a los argentinos (no más de 200) de una bandera, pero recrudecieron con más violencia a la hora de ejecutarse los himnos de ambos países. Todo se complicó aún más cuando intervino la policía local, quizá cargada todavía por la multitudinaria visita a Río de Janeiro de los hinchas de Boca en ocasión de la final de la Libertadores, que atacó duramente a ese pacífico grupo de argentinos, entre los que se encontraban mujeres y niños. Cuando esto último ocurrió, el árbitro Piero Maza estaba a punto de dar por comenzado el encuentro, pero entonces fue advertido por el capitán argentino, Lionel Messi, sobre lo que estaba sucediendo en una de las cabeceras del estadio. No se quedó con eso el capitán argentino, sino que encabezó el traslado de sus compañeros (titulares y suplentes) hasta la zona del conflicto, con el objetivo de proteger a los hinchas propios. "Nos vamos", dijo Messi, todos enfilaron hacia el vestuario y retornaron tras 28’.