Rostros y Rastros Argentina | Emprendedores | Luciano Nicora

¿Fuga de cerebros o una condición innata generacional?

La emigración de generaciones no es un fenómeno nuevo, muchos países del mundo han vivido procesos como este. ¿Qué pasa en nuestro país y cuál es el peso del contexto?

Todos conocemos a alguien que, con o sin trabajo, se fue a vivir por un tiempo al extranjero. En algunos casos familias completas, en otros casos emprendedores llevando sus proyectos bajo el brazo. También están aquellos que solo buscan un puesto de camarero en algún bar del Caribe o Miami. Particularmente leer ‘Fuga de cerebros en Argentina’ me genera un poco de angustia y miedo, pero cuando uno comienza a entender que muchos países, sobre todo Europeos, han vivido este tipo de procesos y que puede ser un movimiento característico y hasta ‘normal’ del tipo de generación que se mueve y viaja por que le gusta, podemos analizar todo desde otro ángulo.

Hace algunas semanas, una cadena pública de la televisión suiza, Radio Télévision Suisse (RTS), emitió un informe en el que mencionaban este fenómeno en el que cientos de jóvenes argentinos de clase de media deciden emigrar al exterior en busca de oportunidades. Entre los factores que expuso la emisora indicaban “la falta de perspectivas, los salarios en constante caída ante la inflación, la inseguridad”.

Desde Rostros & Rastros hablamos con Luciano Nicora, vicepresidente de Endeavor Argentina, una comunidad de emprendedores de alto impacto dedicada a la selección de emprendimientos de alto potencial y centrados en ayudarlos a escalar y lograr más impacto.

¿Cómo estás viendo este fenómeno?

- Yo creo que hay una mezcla de componentes. Hay gente que no ve futuro en Argentina y decide irse, hay gente que por su conocimiento y formación no encuentra en Argentina una contención como puede pasarle a cualquier persona de un país de tercer mundo. Hay otros que por cuestiones ideológicas, se va. Hay otros emprendedores que son globales y viajan por todo el mundo y se van porque la demanda de su ‘expertise’ requiere estar en otro lugar físico. No es fácil definir y aseverar que hay una fuga o una diáspora si no entendés el contexto. Hay talento que queda en Argentina, pero trabaja para afuera.

¿Se da en otras partes del mundo?

- Si nos enfocamos en Argentina, es indudable que hay un efecto de tensión con el gobierno actual, pero lo que hay que entender también es que hay un fenómeno global que hace que la juventud se mueva. La tecnología, la forma de trabajo, la necesidad de viajar por el mundo, todos esos motivos hacen que se muevan.

- Muchos países del mundo han tenido diásporas y sus generaciones más jóvenes vuelven a sus países, como está pasando en Grecia, donde las generaciones más chicas vuelven y reparan el país.

También se van personas que no son personal calificado

- Así es, hay chicos entre 18 y 25 años que están en Estados Unidos, que hace unos años fueron a hacer sus programas como ‘Work and Travel’ y ahora van a hacer su experiencia laboral. Estados Unidos tiene subsidios económicos por la pandemia en muchos sectores de trabajo muy similares con Argentina, pero les falta mano de obra, entonces la gente se está yendo a cumplir esas tareas como mozo, barman, lava-copas, de ese tipo de casos está lleno. Ese trabajo no se consigue en Estados Unidos, sin embargo no es un talento de fuga, es un chico que va a ser su experiencia porque le pagan cinco veces más que en Argentina.

Otros van a hacer carrera

- Eso se da en el área de la investigación, por ejemplo, hay investigadores a quienes les pagan más en otro país que acá, hay un tema económico presente pero también significa un desafío profesional para ellos. También pasa en personas que hoy están en relación de dependencia y se van porque en otro país consiguen mayor estabilidad económica.

Es un fenómeno multicausal

- Es así, en este contexto hay varios factores por los cuales la gente se está yendo, pero aunque cambiara el escenario político económico en Argentina y hubiese más previsibilidad, también habría gente que se estaría yendo, porque los nuevos trabajos son globales.

- Lo que digo es que este país para emprender es magnífico, hay un talento increíble y estamos hablando de un mundo global. Hay muchos emprendedores que necesitan irse a Europa o a Estados Unidos porque necesitan vender su negocio, pero sus equipos se quedan en Argentina.

¿Lo global viene de la mano de nuevas generaciones?

- Las compañías digitales están contratando gente y esa gente les piden como condición vivir en dos o tres países durante el año. Un empleado que va a trabajar en una empresa de tecnología le pide a su empleador vivir en tres países en el año, entonces la compañía madre le ofrece cuatro meses en Córdoba (Argentina), cuatro meses en Miami (EEUU) y cuatro en Londres (Inglaterra), o donde sea. Eso es muy atractivo para los jóvenes y la empresa lo hace para retenerte, porque si no le das esas opciones a la juventud, puede pasar que el joven contratado se vaya a otra empresa. Es una demanda.

- Es un fenómeno global de una juventud formada con base tecnológica, que admira y anhela viajar, esa es una realidad, no importa la ideología o el Gobierno que esté de turno, son de viajar y esa juventud de hasta 30 o 35 años tienen esa realidad, eso es natural para ellos. De los 35 a los 45 - 50 puede haber algunos grupos de personas o empresarios emprendedores que por cuestiones sí ideológicas se va a vivir a otro lugar, porque creen que en otro lugar tendrán más estabilidad, y hay otros que son extremadamente globales, que viven afuera porque les gusta vivir en otro lugar.

¿Cómo ves el mundo emprendedor en el país?

- Los emprendedores argentinos son cada vez más talentosos, tenemos 11 unicornios y la lógica es que, todos estos nuevos emprendimientos tecnológicos que crecen muy rápido, son globales, tienen sus sedes en países europeos, en Silicon Valley, etc. Estamos ante una nueva juventud, sub 40 para decirlo de alguna manera, que se mueve mucho y tiene dos o tres ciudad para vivir al año.

¿Volverán como pasa en Grecia?

- Te cuento una anécdota, en una charla que tuve con Duran Barba me decía que desde su equipo, tenían una especie de predicción de este fenómeno global. Él me comentaba que de Argentina se iban a ir 3 millones de personas jóvenes en los próximos 20 años, de esos, un millón iban a quedar afuera y dos millones iban a volver. De esos dos millones que volvían, un millón serían los que van a tomar puestos laborales directivos o cargo como dirigentes y comenzaría la trasformación de la Argentina en una copia de modelos donde ellos vivieron.

No vi ninguna investigación al respecto, te repito, fue solo un comentario durante una charla, pero cuando él me contó eso, me hizo pensar muchos y me parece que tiene sentido su pensamiento, me pareció razonable. Yo observo este movimiento, tengo muchos emprendedores a quienes estoy ayudando que se encuentran viajando por el mundo, me parece algo natural.

Por Fernanda Bireni