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Los hernandenses llegaron a Alaska tras recorrer 15 países en 80 días

Fue un viaje de amigos compartido por Miguel Candela, José Riba y Carlos Ragusa. Salieron de Argentina en abril y el pasado miércoles llegaron a destino. Aquí cuentan su experiencia

Los tres amigos que comparten la pasión por el TC y que decidieron viajar con su “casa al hombro”  para vivir una experiencia única. Foto Gentileza: Miguel Candela

 

Después 80 días (dos meses y 19 días) y de recorrer 24.500 kilómetros en un motorhome, los hernandenses Miguel Candela y José Riba cumplieron su sueño de llegar a Alaska. Fue el pasado miércoles que arribaron a aquel país junto a Carlos Ragusa, un amigo rosarino, con quien compartieron este viaje.

La experiencia que comenzó a gestarse años atrás pero que se puso en marcha en abril, ahora encuentra a estos tres amigos celebrando haber cumplido la meta. Fue un viaje de disfrute, que nació entre los motores de vehículos de Turismo Carretera. Apasionados por este deporte, era un ritual de cada fin de semana encontrarse en alguna pista del país. Y entre charlas surgió la posibilidad de hacer un viaje uniendo Argentina con Alaska. Así con la “casa a cuesta”, comenzaron el recorrido que los llevó a atravesar alrededor de 15 países, selvas y hasta peligrosos ríos.

A poco de arribar a destino, Miguel Candela envió un mensaje a Puntal compartiendo la buena nueva de haber llegado bien y a destino. Ahora disfrutan de los paisajes de ensueño de Alaska, de su naturaleza, sabores e historia.

Miguel Candela y José Riba viven en Hernando, Córdoba. Allí están sus familias que incentivaron esta travesía y ahora esperan ansiosos el regreso para escuchar historias y anécdotas recogidas en el camino.

Pero como adelanto, Miguel mantuvo una comunicación con este medio y contó de la experiencia. “Es inolvidable, única, un sueño cumplido. Un sueño que te agranda el corazón y el alma. Te aumenta la autoestima al 100%. Y solo te lo puede dar el motorhome”.

Es que viajar en este vehículo adaptado es como ir con la “casa a cuestas”, algo que para estos amigos era habitual en sus incursiones siguiendo las carreras de TC.

Cruzar la selva y peligrosos ríos

El pasado jueves, llegaron a Alaska. Partieron de Hernando en abril pasado y recorrieron en su larga travesía unos 15 países.

Todo comenzó tras cruzar de Argentina a Chile, luego seguir la ruta por Perú, visitar el Machu Picchu, luego México, y América Central con su paleta de paisajes. La peligrosa experiencia de cruzar el Tapón de Darién, que se identifica como una selva tropical impenetrable, entre Colombia y Paraná.

Sobre esto último, el hernandense Miguel compartió: “Fue un poco una pesadilla que nos demoró mucho tiempo. Después embarcamos nosotros en un velerito que era como una cáscara de nuez en medio del océano. Fueron 5 días navegando. Pero seguimos adelante. Nos permitió eso disfrutar del archipiélago de San Blas del Caribe colombiano, compartir con los isleños del lugar, conocer de sus comidas e historias de vida”.

Con la facilidad que otorga hoy la tecnología estuvieron siempre en contacto con sus familias en Hernando, que seguían la hoja de ruta.

En el Primer Mundo

Luego el arribo a América del Norte y encontrarse con el “Primer Mundo”. Hasta finalmente, al destino elegido: Alaska. “Nuestro destino final. Un sueño cumplido. Una meta. Soy un agradecido de la vida por haber podido hacer este viaje. Agradezco mucho a toda mi familia, a mis hijos, a mi esposa, a mis padres, que bueno, a uno de ellos no lo tengo en vida, pero sé que me está acompañando en este viaje. Me embarga la emoción”, dice con voz quebrado el aventurero hernandense.

En total fueron dos meses y 19 días de viaje, que suman 80 días, durante los cuales recorrieron 24.500 kilómetros. “Tres amigos de la vida, esto es un sueño. Es un viaje que el que lo puede hacer no tenga duda, porque es fascinante. Se disfrutan muchas cosas, hay muchos miedos en algunos momentos, algunos inconvenientes también con el vehículo que hay que solucionar, pero todo se arregla con la buena predisposición de Dios todo se logra”.

Finalizando la comunicación, Candela reflexionó sobre la enseñanza que dejó esta travesía y la posibilidad de ver la realidad de otros países. “Esto hace valorar mucho a tus seres queridos, a tu lugar, a nuestro país, sus costumbres y amigos. El poder haber compartido este viaje con tres amigos, aprender de la convivencia, discusiones, alegrías, miedos. Todo es un aprendizaje”. Pero recalcó que tras el viaje sigue eligiendo Argentina: “Tenemos un país maravilloso como para competir con el primer mundo”. Miguel, con 59 años, anhela poder ver un cambio en nuestro país en el que se priorice al pueblo. “Yo no sé si voy a ver el cambio, pero espero que sí lo puedan tener mis hijos y nieta”, concluyó.

Pronto regresarán a Argentina por avión y el motorhome será embarcado desde Miami para llegar al país.