Alumnas de la escuela de danzas de Vicuña Mackenna, a cargo de la profesora Lorena Zatko, participaron en el Certamen Universal Dance realizado en el Espacio Quality de la ciudad de Córdoba capital, y obtuvieron el primer puesto en la categoría juvenil. Con un puntaje master de 85, clasificaron al Mundial que se realizará en Cancún (México) en 2023. La sorpresa de las 15 chicas y de su mentora fue inmensa, ya que es la primera vez que se presentan en una competencia internacional. Este excelente resultado las catapulta a representar a la Argentina y enfrentarse a los mejores equipos de free style del planeta.
“Este certamen se hace en distintos países de Sudamérica, es el más importante del continente. De 350 coreografías que se presentaron -porque se hace un campeonato por país- eligen 15 con el puntaje más alto y quedan seleccionadas para representar al país en el Mundial. Ellas quedaron dentro de ese grupo”, relató a Puntal la profesora mackennense.
El grupo está conformado por 15 chicas de entre 14 y 17 años, quienes mantuvieron un intenso entrenamiento previo al certamen. La práctica se extendió cuatro días a la semana durante tres horas cada jornada. Pese a que hubo lesiones y cansancio en el medio, esto no fue obstáculo para que las adolescentes asistieran a los ensayos y entregaran lo mejor de sí mismas.
Ahora las jóvenes enfrentarán un gran desafío y tienen un año para prepararse. Según contó Lorena, deberán mejorar algunos detalles, que los propios jueces marcaron en el mismo instante en que las chicas presentaron la coreografía. “Los jurados me mandaron las devoluciones, todo lo que hay que modificar en la coreografía y elementos técnicos; lo que hay que corregir. Mientras que las chicas bailaban había tres jueces que me daban las devoluciones por WhatsApp. De todos modos, ellas sacaron un puntaje de 85.30 que es muchísimo para esta competencia porque el resto de los grupos sacaron entre 70 y 75”, destacó la profesora.
El triunfo y la sorpresa
La docente de danzas lleva 26 años en la profesión y aseguró que nunca vivió una experiencia similar, ya que las expectativas en esta ocasión se ceñían a participar y disfrutar. “Siempre fuimos a torneos nacionales y como las chicas ganaban hice una reunión de padres. Ahí les plantee a las mamás que podíamos probar este certamen internacional, pero en ese momento les advertí que lo más probable es que no ganaran porque siempre la primera vez se va a aprender. Mandé un mensaje a la organización de la competencia que está en México, ahí es la central. Hicimos una videollamada con la coordinadora general, ella me dijo que les enseñara a mis alumnos cómo manejar la situación porque muchos se presentan y se dan contra la pared. Por eso era importante que supieran que la primera vez era para conocer, la segunda para obtener un puesto y la tercera para ganar. Y lo que vivimos ahora fue una sorpresa. Es la primera vez en 26 años que me pasa algo así. Yo las preparé y les dije: ´Vamos a aprender´ y ganaron. Pero no solo eso, quedaron entre las 15 mejores coreos y van directo al Mundial”, narró.
El estilo libre
La disciplina que desarrollan las jóvenes se denomina free style, por lo que la coreografía cuenta con una mixtura de estilos musicales que se tienen que combinar de manera novedosa. Asimismo, si bien la coreografía es libre, hay un reglamento que marca los requisitos para obtener el puntaje, tal cual como ocurre en cualquier competencia de danzas.
“Se trata de una fusión de varias danzas en una. Se puede mezclar por ejemplo danza jazz, reggaetón, hip hop, etcétera. Se pueden agregar acrobacias, acrosuelo; es muy libre. Lo que sí es que hay un reglamento general que determina que debe haber una buena edición musical, un tiempo determinado, cierta sincronización, dificultad, complejidad coreográfica, rotación de las alumnas, buena calidad musical, vestuario, peinado y maquillaje, también se tiene en cuenta la puesta en escena, el carisma, la técnica de cada movimiento. Se califica el combo”, explicó la docente.
Finalmente, Lorena agradeció a toda la población de Vicuña Mackenna, ya que fueron múltiples las manos solidarias que aportaron su granito de arena para que las jóvenes pudieran presentarse en esta competencia de nivel internacional. “Fue todo a pulmón, fue un trabajo en grupo. Un conjunto de madres haciendo ferias de plato, vendiendo rifas y juntando peso por peso; todos somos gente trabajadora que vivimos día a día. El Municipio también colaboró conmigo. El pueblo ayudó muchísimo. La modista armó y desarmó los trajes muchísimas veces, las mamás maquillaron. Fue esfuerzo de todos”, cerró.
Luciana Panella. Redacción Puntal

