Rostros y Rastros Argentino | Fundación Colsecor | migrantes

Migrantes en suelo argentino, ¿realmente significan un gasto para el Estado?

Un informe demuestra que los extranjeros contribuyen al desarrollo productivo y laboral, a pesar de los prejuicios sociales y narrativas públicas que los señalan como "un gasto" para la Nación, sobre todo cuando llegan de países limítrofes

Prima la idea de que los migrantes son "un gasto para el país" y que llegan a la Argentina para hacer uso y abuso de los hospitales y escuelas públicas, como de programas sociales que brinda el Estado. Las estadísticas y los estudios de campo muestran, justamente, lo contrario. Sobre ese escenario y sobre los efectos positivos de las migraciones en el desarrollo productivo y en sectores diversos de la economía se ha ocupado la Fundación Colsecor, con el objetivo de derribar prejuicios, fortalecer la solidaridad como factor esencial en las democracias y propiciar la equidad para las comunidades migratorias.

El informe comienza diciendo que “las olas migratorias provenientes de cualquier país generan efectos positivos en las naciones receptoras ya que impulsan un aumento en el consumo, un aporte monetario en concepto de pago de impuestos y la diversificación de mano de obra. Es decir, un impacto en el desarrollo productivo y laboral, que se suma al aporte cultural y social de las colectividades”.

Las migraciones internacionales hacia la Argentina “han sido numerosas desde antaño y han generado que el vivir en Argentina implique vincularse con una variedad de identidades (multiculturalismo). Las redes migratorias, como las colectividades, los sindicatos, las redes de producción, entre otras, se constituyen en enclaves solidarios que nutren a la convivencia democrática, al mismo tiempo que al desarrollo demográfico y económico. Sin embargo, esto último suele ponerse en duda, con discursos estigmatizantes y xenófobos que ubican al migrante -sobre todo de países limítrofes- como un subsidiario de servicios públicos y de los puestos de trabajo”, continúa.

Consultado por Rostros & Rastros, Alberto Calvo, encargado de Relaciones Institucionales de la Fundación Colsecor, dijo que hay que “considerar la raíz histórica de una conformación de nuestro Estado-Nación respecto a lo gravitante que fueron las distintas olas migratorias en los distintos tiempos históricos de nuestra Argentina, no hay espacio territorial, regional, local, de la Argentina que no haya tenido incorporación de migrantes en esos espacios del suelo argentino de urbanidad y de ruralidad. Entonces muchas veces, determinados niveles de expresividad crítica respecto al costo migratorio viene de quienes desconocen toda la trayectoria histórica de las olas migratorias que han constituido progreso y evolución de nuestra Nación Argentina”.

¿Cuál es el marco de legitimidad para los migrantes?

Desde la Fundación queremos difundir que esto es una cuestión de derechos y no de acceso, Se cumplen 20 años de la sanción de la Ley Nacional de Migración, la 25.871, que puso el foco en los compromisos internacionales en materia de derechos humanos de los migrantes. Por ejemplo, la garantía lícita del acceso a los servicios sociales de la salud, de la educación, y en particular el respecto de los derechos laborales. Existe un marco de derechos de legitimidad constituida que crea una condición de estabilidad justamente para las migraciones de este tiempo, desde hace 20 años.

Hicieron un abordaje en salud, educación, entre otras variables…

La atención en salud es un derecho contemplado en esta ley, las estadísticas muestran que los migrantes no constituyen un gasto significativo para el sistema de salud argentino, ni siquiera en las zonas de frontera, que mucho también se estigmatiza señalando que cruzan la línea frontera del país vecino y se hacen atender en hospitales de nuestro país. El informe de la Organización Internacional de Migración claramente no indica que si esto se haría, efectivamente ocurra un problema. Tampoco tienen prioridad en la resolución de subsidios, de programas sociales; solo el 1% del gasto social está destinado a migrantes, la proporción de pensiones no contributivas es de 8% para los argentinos contra un 4% de los migrantes, y las asignaciones familiares alcanzan a un 8% de nativos y a un 5% de migrantes.

Qué pasa con la educación…

Otro mito es que los migrantes ocupan lugares en el sistema educativo que les corresponden a los argentinos. Es real que la universalidad, la gratuidad y la calidad de la educación nacional, especialmente la universitaria, constituyen factores que atraen la migración. De hecho, los números de la primera Encuesta Nacional de Migrantes de Argentina (ENMA) señalan que el 59% de las personas consultadas declararon haber migrado por motivos de estudio, entre otros factores. Sin embargo, lejos están de sobrecargar el sistema educativo, como se suele repetir: el último informe estadístico de la Secretaría de Políticas Universitarias indica que en el período 2018-2019 los estudiantes extranjeros representaban sólo el 3,6% del total de los estudiantes.

Venezuela hace un aporte al sistema de salud que es importante…

Desde el Instituto de Políticas de Migraciones y Asilo (UNTREF) señalan que cerca del 50% de las personas venezolanas se mueven en servicios al cliente (entre los que se encuentran hoteles, restaurantes y comercios). Sin embargo, hay dos sectores económicos-profesionales que atraen a los migrantes de Venezuela: por un lado, la industria de la ingeniería, pues se estima que hay 14 mil ingenieros residentes que cubren una demanda insatisfecha en el mercado local y, por otro lado, el sistema de salud, tanto público como privado. En Argentina hay más de 20 hospitales activos, fruto de instituciones de colectividades que marcan la fuerte impronta de los migrantes en el campo de la salud. Averiguamos que hay cerca de 2.300 médicos venezolanos que participan del mercado laboral; la gran mayoría son mujeres, jóvenes, pero con varios años de ejercicio en la medicina. Un 20% de quienes migraron ya tienen hijos argentinos. Otro dato relevante: casi el 60% son médicos especialistas, mayoritariamente pediatría y medicina clínica, que son justamente especialidades en crisis.

¿Qué le ofrece Argentina?

Hay dos ventajas: La primera, una posibilidad de regularizarse como migrante muy rápido y sin tantos problemas como puede haber en otros países de Latinoamérica. Y la segunda es un camino claro y rápido de cómo debes convalidar tu título.

El informe cierra señalando que tal como marca el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular del cual Argentina es parte (entre otros tratados internacionales de migración), “es necesario abordar a las personas migrantes dentro un proceso que puede potenciar el desarrollo, disminuyendo las desigualdades dentro del país, pero también entre los países, ya que las remesas que reciben las familias de los migrantes es un aporte esencial, muchas veces de subsistencia. En suma, se trata de tender una mano al migrante que toma la decisión (por la razón que fuera) de vivir en otro lugar distinto al que nació. Al fin de cuentas, nuestro país se fortaleció, históricamente, de la fuerza migratoria, de quienes llegaron a la Argentina (migraciones de ultramar y limítrofes) y de quienes migran de una región a otra, en busca -siempre- de mejores oportunidades”.

Por Fernanda Bireni