Ese movimiento se refleja finalmente en estimaciones y estadísticas oficiales, como los presentados ayer por el Indec, que informó que los argentinos guardan fuera del sistema fondos por más de US$ 284.039 millones.
Los números fueron presentados por el ente estadístico en su informe “balanza de pagos, posición de inversión internacional y deuda externa”, y corresponden al primer trimestre de 2026.
El dato estimado por el Indec se incluye en el segmento “otras inversiones” de la sección de posición de inversión internacional del organismo, y comprende el dinero que los argentinos tienen atesorado en cajas de seguridad, los fondos en cuentas bancarias declaradas en el exterior y los billetes guardados “bajo el colchón”, tanto en dólares como en otras divisas.
En una perspectiva de mediano plazo, la cifra se mantiene estable en los últimos años, en un contexto de estancamiento del nivel de actividad, caída de los ingresos y fragilidad en el mercado laboral, aun con la baja de la inflación registrada desde 2023.
En el primer trimestre de 2026, la balanza de pagos registró un déficit de cuenta corriente de US$ 1.651 millones, informó el Indec.
La salida de dólares por turismo, transporte y pago de rentas al exterior superó el ingreso generado por las exportaciones.
El resultado apareció pese a que el país acumuló un saldo positivo de US$ 6.339 millones en el intercambio de bienes.
El principal desequilibrio apareció en la cuenta de servicios, que registró un déficit de US$ 4.676 millones.
Dentro de ese rubro, los gastos vinculados a viajes explicaron la mayor parte del rojo. Los egresos alcanzaron US$ 4.825 millones durante el trimestre.
El dato refleja el impacto de un tipo de cambio apreciado sobre las decisiones de consumo y turismo de los argentinos.
Con mayores incentivos para viajar al exterior y menor atractivo para el turismo receptivo, la balanza turística volvió a presionar sobre la disponibilidad de divisas.
Durante el trimestre, Argentina registró un déficit de US$ 4.028 millones por pagos de intereses, utilidades y dividendos vinculados a inversiones y financiamiento externo.
La combinación entre déficit de servicios y pagos de renta terminó por absorber el superávit generado por las exportaciones de bienes.