El proyecto coordinado por los artistas Adriana Guezuraga y Leo Fagiano, que convoca a subir en las redes alebrijes realizados en cuarentena, lleva por nombre “alebrijentena”, y apunta a llegar a mil trabajos en toda la provincia. “Convocamos a todos los artistas a crear su alebrije de cuarentena, para que nos ayude a conectarnos a estos espacios mágicos sin fronteras”, dicen los impulsores de la iniciativa, que invita a trabajar con cualquier tipo de material: cartón, cartapesta, hierro, chatarra, arcilla, para luego fotografiarlo y subirlo a las redes con el hashtack “#alebrijentena”.
En diálogo con Puntal, Fagiano comentó que junto a Guezuraga iniciaron esta convocatoria para artistas, luego de haber viajado a México años anteriores. “Cuando uno ve los alebrijes se queda alucinado, porque es un trabajo de una artesanía fabulosa, y en un momento de diálogo propusimos que cada uno en cuarentena lo hiciera en hierro, cartón, papel, dibujado, lo que sea, y se prendieron muchos amigos, y muchos artistas que son docentes empezaron a transmitirlo a los alumnos. Fue algo muy lindo, porque si a un niño le decís que mezcle un animal, como lo son los alebrijes, con la cabeza de león, patas de pájaro y cola de serpiente, o alas, los chicos se reengancharon y son muchos los colegios que empezaron a hacer sus trabajos.
El artista destacó que han recibido proyectos desde varias instituciones educativas de la ciudad y la región, e incluso algunos desde Córdoba, que fueron trabajados de manera virtual por los docentes en la cuarentena. “Ha sido una convocatoria muy grande; Adriana quiere llegar a los 1.000 y calculo que vamos por la mitad, contando los de los artistas y los alumnos”, explicó Fagiano.
- Una vez que tengan todos los trabajos, ¿cómo lo trabajarán? ¿Los compartirán en algún espacio?
- La convocatoria se realiza a partir del hashtag #alebrijentena, y la idea es después hacer un video o un PDF, pero son tantos trabajos que no sabemos cómo compartirlo para ubicarlos todos juntos. Es mucha gente la que se sumó, ya ni sabemos todo lo que tenemos, por suerte ha sido mucho. Por ahora será solamente virtual, quizás cuando superemos la pandemia y se puedan hacer muestras, avancemos en algo más presencial.
Qué son los alebrijes
“En 1936, el cartonero mexicano Pedro Linares López enfermó, perdió la conciencia y cayó en un profundo sueño, cuando tenía 30 años, el cual le revelaría unas criaturas extrañas que cambiarían su destino como artesano de La Merced”, relatan los impulsores de la iniciativa, y agregan: “Enfermo y sin acceso a médicos que pudieran tratar su enfermedad, sus hermanas intentaron hacerlo reaccionar con remedios caseros sin resultado alguno”.
Comentan que, según a historia, estando inconsciente, “Pedro soñaba con un lugar extraño e interesante, muy apacible, algo así como un bosque en el que había árboles, rocas y animales; podía ver las nubes y el cielo de aquel mágico escenario. Él sentía que todo estaba en calma, no experimentaba dolor alguno y era feliz por estar caminando en ese lugar; sin embargo, de repente, los animales se convirtieron en criaturas extrañas; se trataba de animales que no podía distinguir porque eran de una naturaleza muy rara. Don Pedro vio un burro con alas, un gallo con cuernos de toro, un león con cabeza de perro. Todos esos animales gritaban al unísono una sola palabra: ¡Alebrijes! Gritaban más y más fuerte: ¡Alebrijes, alebrijes, alebrijes!”.
Cuando se recuperó, el cartonero quiso mostrarles a su familia y amigos cómo eran aquellos seres, por lo que “aprovechando su habilidad de cartonero, Pedro Linares tomó un pedazo de papel, moldeó esas figuras, las pintó igual a como estaban en sus sueños y así les dio entidad a los alebrijes. A lo largo de su vida, Don Pedro Linares mostró su trabajo a mucha gente, tanto en México como en el extranjero, y fue invitado a los Estados Unidos y a Europa para exhibir sus colas. Conservó las tradiciones populares que había heredado de sus abuelos y sus padres y aportó una invaluable creación al arte mexicano y a esas mismas tradiciones. Pedro Linares López trabajó jornadas de dieciséis horas todos los días hasta un día antes de su muerte, la que tuvo lugar el 26 de enero de 1992, a la edad de 86 años”, indican.
Actualmente, Miguel Linares, Paula García, Blanca y Elsa Linares continúan con la tradición y el trabajo que Pedro les dejó como herencia, las extraordinarias piezas reconocidas a nivel mundial.
Los trabajos que realizan tanto los artistas de Río Cuarto y la región, como los estudiantes de los colegios que se suman a la iniciativa, se pueden ver con el hashtag “#alebrijentena”, o en las redes de los coordinadores.

