Mariano Moramarco asumió en Atenas en reemplazo de Ricardo Carnielli y prácticamente no pudo dirigir un entrenamiento. Es que su llegada se produjo con el inicio del aislamiento por la pandemia de coronavirus.
Hoy pasa la cuarentena en su casa de Buenos Aires y espera que se resuelva la situación con el deseo de ser parte del proyecto de Atenas.
El entrenador sabe que esta situación puede motivar cambios en los planes de Atenas, al igual que en de muchos clubes, pero su deseo es estar al frente del plantel superior del “albo”.
En diálogo con Puntal contó lo que vivió en este último tiempo y el poco contacto que tuvo con el plantel”
“Hablé con los jugadores una vez en la presentación y después les mandé un plan de entrenamiento para que hicieran al aire libre o en sus casas. Después lo vi una vez al aire libre. Fueron en grupos chicos, de cuatro o cinco, y ahí les expliqué cuál era el plan”, empezó diciendo
“Tras el anuncio del presidente (Alberto) Fernández, hablé con Federico (Felipa) y Martín (González Schiavi) y decidimos que me volviera a Buenos Aries. Sigo en contacto con ellos y todavía no se resolvió nada. Primero está la salud, lo deportivo queda al margen. Esto se vive día a día. No se sabe nada, hay mucha incertidumbre y en todos las es igual”, agregó.
Además reconoció: “Soy consciente de que esto va a traer consecuencias económicas. Ojalá que no, nadie sufra y se pueda renovar todo. Los jugadores que son de Buenos Aires también se volvieron porque no se podían quedar”.
“No sé cuándo se va a reanudar el fútbol y ahí tener algo más preciso. Hablaremos con Federico y Martín y veremos qué posibilidades existen. Ver cómo está el club, cómo queda parado y a partir de ahí iremos barajando y fijarnos que posibilidades tenemos. El abanico es muy amplio, el ir día a día y sin saber nada la incertidumbre es muy grande. Hay que tener paciencia y entender la situación. Qué es lo mejor para Atenas y para mí. Hablaremos en el transcurso de los días”, comentó.
“Martín y Fede ser portaron muy bien, es muy buena gente. Entendió y me hizo entender, porque fue algo consensuado, que no tenía sentido que me quedara en Río Cuarto a pasar la cuarentena. Era medio irrisorio. Por eso decidimos que pegara la vuelta. Los días que estuve me encantaron la ciudad y el club. Ojalá que cuando pase todo esto pueda estar en el proyecto de Atenas y seguir con la continuidad”, expresó.
Finalmente se refirió a la impresión que le dejó el contacto que tuvo con el plante. “Fue muy buena. La primera vez que hablé con ellos el grupo estaba anímicamente golpeado porque cuando no se dan los resultados esperados el bajó es lógico. Pero también con muchas ganas de revancha y eso da tranquilidad. Estaban con muchas ganas de arrancar a entrenar lo antes posible y ponerse bien”.
“Todo jugador cuando pasó por un momento malo quiere jugar lo antes posible. Ahora ya pasó el tiempo, hicieron el duelo deportivo correspondiente. Cuando se reanude vemos con qué nos encontramos. Poner todo nuestro empeño para hacer crecer a Atenas y ponernos de pie”, sentenció.

