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Vanesa Madruga: con el gol por bandera

La delantera de Atenas fue la máxima artillera en 2021 y se transformó en la que más tantos convirtió en una temporada en el fútbol femenino de la Liga Regional. "El gol es todo", afirmó la oriunda de Rufino

Comenzó a jugar en el campo, en su Rufino natal. A los 15 años tuvo su primera experiencia en un equipo y en 2021 se transformó en la máxima goleadora en una temporada en el fútbol femenino de la Liga Regional. Vanesa Madruga, de ella se trata, hizo un balance de lo que fue la temporada y de lo que significan el fútbol y el gol en su vida.

Treinta y cuatro goles en dieciocho partidos marcó la delantera de Atenas, para lograr el subcampeonato y el ascenso a la máxima categoría del fútbol regional.

Su pasión por la pelota nació desde muy chica. “Fue de chiquita, de muy pequeña. No tengo una fecha exacta, por ahí te puedo decir a los cuatro años. Nací y me crié en el campo. Desde que tengo uso de razón me vi corriendo detrás de una pelota con mi hermano, al que usaba de sparring. Toda la vida jugué. En esa época siempre con varones. A la salida del colegio todos los días íbamos a jugar”, expresó la delantera.

Banda Norte fue el único equipo al que Vanesa Madruga no le convirtió goles en el año. Al que más le hizo fue a Rosario Azul, siete en los dos juegos. La mayor cantidad en un partido, 5 a Rosario Azul en la primera rueda.

“A los 15, más o menos, fui a visitar a una tía, y mi tío me dijo que me llevaba al equipo femenino del pueblo, Coronel Charlone, que no sabía que había. Era un equipo de siete que jugaba torneos relámpagos. De ahí empezó mi relación con las ligas. Jugué en Villegas, en Junín, por la zona de Laboulaye hasta que hace cinco años llegué a San Martín de Vicuña Mackenna, donde estuve cuatro años. Siempre estuvimos prendidas arriba. Logramos un subcampeonato y un tercer puesto”, continuó relatando.

“Cuando vine a vivir a Río Cuarto empecé a buscar un equipo en el cual pudiera entrenar toda la semana y jugar. En San Martín sólo iba los domingos a jugar. Entonces prioricé entrenar y se dio lo de Atenas por un grupo de amigas y conocidas. Me gustó el proyecto y me sumé. Tengo 35 años y calculo que hace 30 que juego”, contó.

Los 34 goles que convirtió le permitieron romper la marca que tenía Rebeca Comino con 30 jugando para Ateneo Vecinos de General Cabrera en 2019.

“Soy sincera y no estaba ni enterada del récord. Cuando llevaba 17 un periodista me dijo que si seguía con ese paso iba a quebrar el récord de Comino en una temporada. No estaba muy lejos y quedaban muchos partidos por jugar. Una vez que lo empecé a ver, un poco lo busqué. Se fue dando y estoy feliz por ese logro”, expresó.

“¿Qué significa el gol para mí? Nunca lo pensé ni me lo habían preguntado. Entro a la cancha y tengo que hacer un gol. Es todo y después el resto. Si no hay gol no se gana el partido. Me cargan porque entro ansiosa para hacer un gol. El fútbol es eso, hacer goles. Después vemos si se juega bonito. Entro a la cancha con el arco dibujado en la frente”, explicó la goleadora.

El torneo

Al momento de realizar un balance de la temporada, lo definió como “muy bueno”. “En general fue muy positivo. Se dieron todos los resultados que esperábamos. Lástima que no logramos el campeonato que nos hubiese permitido coronar de la mejor manera el año”, dijo.

“Fuimos de menor a mayor a lo largo del torneo. Estamos muy satisfechas por el trabajo en equipo. Obvio que siempre hay cosas para seguir trabajando y mejorando”, añadió.

Atenas se quedó en el segundo lugar por el gol de visitante que le convirtió Banda Norte. Al respecto indicó: “No sé si es bronca la palabra para definir el sentimiento de no haber sido campeonas. Lo ideal hubiese sido hacer un partido final. Simbólico más que nada para ver quién se coronaba. Pero se dio así y nos tuvimos que quedar conformes”, afirmó.

Además dijo: “Nosotras nos sentimos campeonas. La paridad con Banda Norte fue completa pero no nos llevamos el trofeo. Logramos algo tremendo en los números, estadísticas muy buenas de los dos equipos”.

“Cuando arrancó el torneo sabíamos que Banda Norte iba a ser el rival, y Banda Norte sabía que Atenas iba a ser el rival a vencer. Además se sumó que jugamos el primer partido del campeonato (0 a 0). Fue hermoso, un partido lleno de sensaciones muy lindas, volver a jugar después de tanto tiempo. El partido en nuestra cancha nos quedó atravesado. Lo podríamos haber ganado y también perdido. Pero fue muy loca la forma en la que perdimos el campeonato. Por el que ellas nos hicieron en nuestra cancha (1 a 1), que además fue en contra”.

El nivel de la Liga

Cuando se le consultó sobre cómo ve la competencia de la Liga expresó: “En la B estaba muy marcada la diferencia entre los equipos de arriba. En la A hay equipos que son muy parejos, que tienen muy buen fútbol. La verdad que la Liga está muy bien, hay que protegerla, ser un poco más cuidadosos en algunos aspectos y darle la importancia que se merece. Hay muy buenas jugadoras y la Liga es muy competitiva”.

Con relación a los aspectos a mejorar, hizo hincapié en los arbitrajes: “Este año renegamos mucho con los árbitros. Es algo que tienen que rever. Por ahí mandan árbitros muy jóvenes, inexpertos y se nota. Es tremendo, no tienen autoridad. Uno se lo toma con mucha seriedad y ellos deberían tomarlo de la misma manera”.

“Otra cosa a tener en cuenta es que caen dos gotas y se suspenden los partidos. Es el día de algo y se suspende. El masculino se juega normal, por qué las mujeres no. Se le tiene que dar la misma importancia. Tienen que ser equitativos si estamos en la misma Liga”, afirmó.

Se mostró conforme con el apoyo brindado por parte del club. “En general tuvimos apoyo. Por ahí una se queja de llena. Pero el club se comportó muy bien. Siempre hay algunas diferencias, pero el balance general es que se comportó muy bien con nosotras”.

Desde que llegó a Río Cuarto trabaja en la playa de una estación de servicios y por el momento ni piensa hasta cuándo va a jugar.

“Nunca lo pensé. Hoy te digo que no tengo en los planes dejarlo. Tengo 35 años, me siento bien físicamente y tengo un poco más de hilo en el carretel”, remarcó.

“Me encanta entrenar, me gusta mucho. La verdad es que este año con Atenas corregí muchas cosas. Venía de otros equipos que no entrenaba en la semana. Me decían Vane el domingo a tal hora y en tal lugar se juega y la Vane ahí estaba. Pocas veces pude compartir entrenamientos diarios. Se me dio acá, me gusta y me ayudó en lo físico y en lo técnico. Me gusta y es necesario”.

Al hablar de la relación con el grupo, destacó: “Nos llevamos súper bien. Somos todas de la misma edad, chicas grandes. Con las pocas jóvenes que están también la relación es muy buena, siempre tratando de ayudarlas, apoyarlas. Les enseñamos y también aprendemos de ellas, es algo recíproco. La relación en general es muy buena, obvio como en todo grupo, con algunas más y con otras menos”.

El número de la camiseta

Es habitual que la camiseta nueve caracterice a los goleadores de los equipos. Pero Vanesa juega con la siete.

“Cuando me sumé al equipo de Atenas, que era el ex-Fusión, la camiseta nueve la llevaba Agus González. Cuando el DT dio la formación, la nueve fue para ella. Yo no dije nada. Ahora le tomé mucho cariño a la siete y si me dan la nueve no la quiero. El siete es mi número”, explicó.

Finalmente, confirmó que seguirá en Atenas. “Se sigue en Atenas, logramos el objetivo. Veremos qué pasa pero la idea es seguir con el mismo grupo”.

José Luis Debernardi. Redacción Puntal