Al menos 187 personas murieron y otras 469 resultaron heridas hoy tras ocho explosiones registradas en hoteles, iglesias y un complejo de viviendas en distintos puntos de Sri Lanka, informaron las autoridades de ese país, según la agencia de noticias EFE.
Ante la gravedad de la situación, el gobierno ordenó un toque de queda de duración indeterminada que entró en vigor este domingo y el bloque temporario de las redes sociales.
Se trata del episodio más violento ocurrido en el país desde el fin de la guerra civil, hace una década.
Fuentes médicas indicaron que entre los fallecidos se encontraban ciudadanos británicos, holandeses y estadounidenses.
El papa Francisco expresó este domingo su "tristeza" tras los sangrientos atentados en Sri Lanka, declarándose cerca de "todas las víctimas de una violencia tan cruel".
"Me enteré con tristeza de la noticia de los graves atentados, que precisamente hoy, día de Pascua, trajeron duelo y dolor a varias iglesias y otros lugares de reunión en Sri Lanka", declaró el pontífice en un mensaje ante la multitud, justo después de la tradicional bendición Urbi et Orbi (a la ciudad de Roma y al resto del mundo).
"Deseo manifestar mi afectuosa cercanía a la comunidad cristiana, golpeada mientras estaba recogida y en oración, y a todas las víctimas de una violencia tan cruel. Confío al Señor a aquellos que desaparecieron trágicamente y rezo por los heridos y todos aquellos que sufren a causa de este dramático suceso", añadió.
Se trata del episodio más violento ocurrido en el país desde el fin de la guerra civil, hace una década.
Fuentes médicas indicaron que entre los fallecidos se encontraban ciudadanos británicos, holandeses y estadounidenses.
El papa Francisco expresó este domingo su "tristeza" tras los sangrientos atentados en Sri Lanka, declarándose cerca de "todas las víctimas de una violencia tan cruel".
"Me enteré con tristeza de la noticia de los graves atentados, que precisamente hoy, día de Pascua, trajeron duelo y dolor a varias iglesias y otros lugares de reunión en Sri Lanka", declaró el pontífice en un mensaje ante la multitud, justo después de la tradicional bendición Urbi et Orbi (a la ciudad de Roma y al resto del mundo).
"Deseo manifestar mi afectuosa cercanía a la comunidad cristiana, golpeada mientras estaba recogida y en oración, y a todas las víctimas de una violencia tan cruel. Confío al Señor a aquellos que desaparecieron trágicamente y rezo por los heridos y todos aquellos que sufren a causa de este dramático suceso", añadió.

