“Hace ya varios meses que venimos alertando respecto al cuadro de situación que finalmente se vive hoy. Y lo decíamos porque, por ejemplo, no veíamos ninguna medida que alentara la demanda interna de vehículos. Tampoco se tomaron medidas para alentar o promover las exportaciones, al contrario”, explicó el funcionario provincial.
Y agregó: “En materia de exportaciones hay una tendencia muy fuerte de primarizarlas. En la industria automotriz se redujeron al mínimo los reintegros y sobre eso se pusieron además retenciones. Al final, la combinación no puede ser más negativa. Fruto de todo esto, en Argentina cayeron las exportaciones industriales.
Pero en Bell Ville la industria en general planteó un escenario muy complejo, no sólo la automotriz...
Sí, es cierto. Pero la industria automotriz, desde que existe en la provincia, siempre fue un factor de medición para lo que pasa en general para la industria. Cuando se resfría, los cordobeses nos agarramos una pulmonía de aquellas, a pesar de que hoy la industria automotriz no emplea los miles y miles de trabajadores que empleaba decadas atrás, por el avance tecnológico. Pero sigue siendo un indicador respecto al plano general y a lo esperable en la provincia y el país.
¿Y qué expectativas tiene frente a este escenario?
El cuadro no es bueno. Estuve con el ministro Dante Sica la semana pasada. Es una persona muy abierta, buen economista y una persona seria. Pero la verdad es que no se implementaron políticas para revertir por un lado la caída en la demanada y por otro lado acciones para mejorar la posición exportadora de Córdoba y el país. A los argentinos nos metieron en un mecanismo perverso como es tipo de cambio y tasa de interés. Cuando sube el tipo de cambio, suben la tasas; cuando baja el dólar bajan las tasas hasta que cambia la tendencia. Y es una combinación letal para quienes pensamos que la solución no pasa por esos dos vectores.
¿Y entonces?
Hay que pensar en la preservación del trabajo y la incentivación de mayores volúmenes productivos. A la Argentina la vamos a sacar trabajando más y no menos, que es a lo que nos lleva este escenario de estas tasas que son verdaderamente impagables. También dije en reiteradas oportunidades que no hay ninguna actividad lícita que pueda pagar estas tasas. Y esto va a producir sin dudas un quebranto muy fuerte a los sectores industriales, pero especialmente a la pequeña y mediana empresa.
¿Qué le transmitió a Sica en su encuentro?
Lo que le he pedido a Sica es que haga valer esta petición y este llamado de atención que los sectores productivos le están haciendo al Gobierno para dejar de estar presos entre el dólar y las tasas.
¿Pesa el contexto mundial?
Sin dudas que hay un contexto internacional de corto plazo que puede jugar en contra. Pero en realidad el mundo entero está creciendo y los únicos que venimos en retroceso somos nosotros. Uruguay crece, Paraguay, Brasil, aún con dificultades, están mejor. No es que el mundo está en recesión y nos arrastra.
¿Cree que el excedente del campo puede ir a reactivar la economía o buscará la renta financiera?
Es una variante del mismo problema. Con tasas a estos niveles no se incentiva la producción, sino todo lo contrario. Por eso hay que aplicar un cambio de criterio urgente para ir hacia la preservación del trabajo y el aumento de producción, que deben ser el norte.