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El gobierno municipal dice que no se meterá en la interna de la oposición pero festeja por lo bajo

De Rivas mantendrá la misma relación institucional; sin embargo, en el Palacio destacan la división de la oposición. Además, analizan que Abrile se apuró a dar el salto al mileísmo

El pase de Gabriel Abrile del radicalismo a las filas libertarias tuvo al menos una virtud: movilizó, a partir de la sorpresa y la reacción, a la adormecida y aburrida política riocuartense, que llevaba meses de irrelevancia y letargo. El éxodo pareció haberla despertado.

Y mientras el radicalismo intenta procesar el episodio, en el Palacio Municipal festejan por lo bajo. “Divide y reinarás”, recordó en las últimas horas un funcionario de Guillermo De Rivas.

En el plano institucional no habrá cambios, dicen en el gobierno:el intendente seguirá manteniendo el mismo diálogo que viene sosteniendo hasta ahora con los referentes de la oposición. Pero en el plano de la especulación electoral es donde esperan que se produzcan los principales efectos.

En el oficialismo entienden, siguiendo un análisis clásico, que lo que acaba de ocurrir en la oposición puede beneficiarlos. Porque, al día de hoy, siguiendo los indicios que dio el propio radicalismo, es probable que la oposición se divida como opción electoral.Es cierto que falta una eternidad, que primero deberá definirse quién se queda con el poder en la provincia y en la Nación, pero el panorama en la oposición no prefigura precisamente un futuro de concordia.

El foto de Abrile junto a Gabriel Bornoroni al frente de una bandera de La Libertad Avanza, y acompañado por la única concejal de su bloque que le respondía y le responde, Ana Laura Vasquetto, implica para el gobierno efectos en el corto y el mediano plazo.

En lo inmediato, en el Palacio Municipal le agradecían ayer a Abrile haberse “llevado la marca”. Porque en un momento en que los oficialismos no están precisamente sobrados, y el gobierno de De Rivas tiene sus propias limitaciones presupuestarias y de gestión, el éxodo del terapista le dio oxígeno. “Por lo menos esta semana se desvió el foco de atención. Los baches no entraron en la agenda, por ejemplo”, dijo un funcionario.

En el oficialismo rondaba además ayer otro elemento de análisis, que no se centraba en sí mismo sino en el propio Abrile. ¿Por qué eligió dar el salto ahora, cuando falta tanto tiempo para la elección municipal, prevista recién para 2028? El caso del médico tiene varias particularidades:no debe haber muchos antecedentes de políticos que fueron candidatos a intendente, que encabezaron una lista de concejales, y que se vayan cuando queda la mitad del mandato y cuando ni siquiera están en discusión las candidaturas.

“Creo que tuvo cero timing. Eligió el peor momento”, evaluó un experimentado dirigente peronista. Abrile logró ponerse en el centro de la escena en los últimos días pero cuando la meta está todavía muy lejos. Además, con un gobierno nacional que está en su peor momento, puede haber por delante un riesgo de desgaste.

Toda la movida que Rodrigo De Loredo está haciendo a nivel provincial tiene el objetivo declamado de convertirlo en candidato a gobernador;pero, en realidad, la búsqueda principal del exdiputado radical es llegar a la época en que se definen las candidaturas con un valor más elevado del que tiene hoy. Si De Loredo se ve obligado a resignar su candidatura, su intención, como suele ocurrir siempre, es que ese paso le cueste caro a los otros protagonistas de la discusión.

Abrile hizo algo completamente distinto:se pasó hoy y, lo que es peor desde el punto especulativo, es que ya no tiene dónde volver. ¿Cuál es el valor de alguien que ya abandonó en los hechos su partido y se pasó a La Libertad Avanza? ¿Qué puede hacer si dentro de dos años no lo eligen como candidato a intendente sino que los libertarios se inclinan por una candidatura más pura?Abrile no tendrá entonces vías de escape.

A los suyos les dijo que no tenía otra opción y que, además, si la política le depara todavía algún futuro está completamente atado a la suerte de Javier Milei.

En el mediano y largo plazo, el movimiento de Abrile además le habilita al oficialismo una expectativa adicional:porque introduce una crisis en la oposición no sólo de armado sino de candidaturas.

En el Palacio Municipal admiten que hoy las encuestas le marcan que el rival más peligroso para el oficialismo es Abrile;el más taquillero. Esto, por supuesto, limitado a sondeos que sólo miden a los candidatos que están visibles hoy. Nadie descarta que La Libertad Avanza pueda sacar de la manga a un “tapado”:un empresario o una personalidad que surja desde afuera de la política.

“Si te ponés a ver, para nosotros es un rival de cuidado Abrile pero más todavía lo es La Libertad Avanza y lo que representa. YAbrile es más un exponente de la política tradicional, del sistema de partidos, que un outsider incontaminado. De eso no pudo despegarse”, indicó un funcionario.

En el oficialismo, que no está pasando por un buen momento en términos de imagen y que padece la asfixia financiera que generan la caída de la coparticipación y de la actividad económica, creen que la situación en la oposición no les garantiza nada pero, al menos, les abre una posibilidad. Nadie descarta en el Palacio que la opción Abrile junto a La Libertad Avanza crezca y se convierta en un peligro, pero al menos la jugada les dio dos “ventajas”: fracturó a la oposición y, además, le mostró al peronismo las cartas con mucha anticipación.

“Ahora Abrile se convirtió en la cara del gobierno nacional.Antes era La Libertad Avanza, no tenías a quién culpar porque sabemos que a Milei no se le puede pegar en Córdoba. Pero eso cambió:si hay problemas en el Pami, la cara es Abrile;si hay baches en las rutas, Abrile;si el modelo genera problemas económicos y sociales, Abrile”, indicaron en el Palacio de Mójica.

La decisión del médico, quien por lo bajo repite que el radicalismo se portó muy mal con él y que no le debe nada, introduce también problemas no menores en la UCR:en lo inmediato, reduce notoriamente su representación institucional porque lo deja sólo con una concejala (Antonella Nalli); pero, además, en el plano del cálculo electoral, Abrile era el candidato más competitivo que tenía el partido centenario.

El radicalismo anticipó en un comunicado que en 2028 buscará la intendencia con candidato propio;hoy no aparecen demasiadas opciones que le auguren competitividad real.

“No vaya a ser cosa que ahora critiquen a Abrile y después tengan que terminar pidiendo también una alianza con los libertarios”, ironizó un dirigente peronista.

El dirigente ¿exradical? provocó, con sus apuros, que la política riocuartense haya empezado a pensar en las lejanas elecciones de 2028 antes de tiempo.