Un avión privado que provenía de Punta del Este se despistó ayer en el aeropuerto de San Fernando y chocó contra una casa, y como consecuencia murieron el piloto y el copiloto.
Según informaron fuentes aeronáuticas a la Agencia Noticias Argentinas, la aeronave provenía de Punta del Este, Uruguay, con los dos pilotos a bordo.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) confirmó que fallecieron el piloto Martín Fernández Loza, de 44 años, y el copiloto Agustín Oforte, de 35.
La ANAC informó en sus redes sociales que la aeronave accidentada tenía matrícula LV-GOK, de la operadora New Lines S.A., e indicaron que pertenece a la familia del presidente de River y propietario de Banco Macro, Jorge Brito.
En la escena trabajaban personal del SAME y efectivos de la Policía Bonaerense.
Una vecina de la zona dijo a periodistas que escuchó la explosión y debió abandonar apresuradamente su casa, tras lo cual arribaron ambulancias, la policía y los bomberos.
Por su parte, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, se encontraba en el lugar de los hechos acompañada por una fiscal para seguir de cerca el operativo de Policía Científica que realizaba los peritajes pertinentes.
Una fuente local detalló a este medio que la colisión del avión con la vivienda se habría producido porque iba a aterrizar a una velocidad que excedía lo permitido, por lo que cuando el piloto intentó frenar, no lo hizo correctamente.
Martín Fernández Loza encauzó el trayecto de la aeronave para no impactar contra el domicilio y chocó contra un árbol que mitigó el accidente.
Afortunadamente, en la casa no se hallaban personas y no hubo nuevas víctimas fatales o heridos.

