En medio de la pandemia, el Área de Material Río Cuarto se adaptó a las nuevas necesidades del país. En ese marco, hoy por hoy, el personal se encuentra afectado al mantenimiento de los componentes de los aviones que están cumpliendo funciones vinculadas al Covid-19, a pedido de las autoridades sanitarias y migratorias.
El jefe de la unidad militar, el comodoro Guillermo Sthal, dijo a Puntal que, en paralelo, continúan asistiendo a los vuelos que trasladan los hisopados que se toman en Río Cuarto y que se envían a Córdoba capital para ser analizados.
“Asumí como jefe el 11 de marzo pasado y a los pocos días comenzó la pandemia, con los desafíos que eso implica. Empezamos a colaborar con el transporte de las muestras vía terrestre, hasta que se dispusieron aviones para acortar los tiempos. En la base se están respetando todas las medidas de bioseguridad. Siempre hubo guardias mínimas. En tanto, desde la semana pasada se reincorporó el personal militar, a excepción de las personas que están dentro de los grupos de riesgo. Por su parte, el personal civil sigue sin acudir al Área de Material, salvo aquellos operarios que cumplen tareas esenciales”, describió Sthal.
-¿Cómo se están desarrollando los vuelos diarios en la actualidad?
-Se están haciendo de lunes a viernes. Los fines de semana vienen a buscar las muestras vía terrestre desde Córdoba.
-La unidad no se puede parar…
-No. De hecho, el jueves entregamos a Reconquista un avión Cessna modificado que salió de inspección con su cabina completamente digital. Es una tarea que se vio demorada por la cuarentena. También se han entregado aviones Pampa a Mendoza. De manera permanente, se trabaja en el procesamiento de repuestos que son demandados por las actividades relacionadas con el Covid-19, como los que se utilizan en los aviones Hércules, que están haciendo el traslado de personas desde distintos países, y de otras aeronaves que se usan para distintas tareas sanitarias.
-¿Hay nuevas demandas relacionadas con el coronavirus?
-Hay una necesidad permanente de mantener adiestrados a los pilotos y al personal, aunque se asignan roles diferentes. Hay operaciones que no se pueden realizar en el contexto en el que estamos. Se está brindando todo el apoyo requerido por las autoridades sanitarias y migratorias.
-¿Los aviones llegan a la base o ustedes les envían los repuestos?
-En general, nosotros hablamos de componentes rotables. Es decir, de antemano, uno tiene un material fuera de servicio que es puesto en servicio y que se envía en aviones logísticos o se instalan en los talleres del Área de Material. Es decir, hay aviones que llegan y se les hace el mantenimiento en ese momento.
-¿Qué evaluación hace de la respuesta del personal de la base frente a los nuevos desafíos que surgieron en medio de la pandemia?
-Estoy muy satisfecho. La gente estuvo predispuesta a colaborar desde el primer día. Estoy muy conforme y agradecido. Este tiempo también ha servido para trabajar de manera mancomunada con otras instituciones, como el Batallón de Arsenales de Holmberg, por ejemplo. La crisis ha permitido estrechar mucho la camaradería.

