Con estos cambios, los valores quedaron en $ 22,16 para el de caña y $ 19,455 para el del cereal.
Las etanoleras de maíz ubicadas especialmente en Córdoba -aunque también hay una en San Luis y otra en Santa Fe- vienen reclamando desde hace cuatro años que se equilibren los valores porque el producto final es el mismo y en ambos casos va destinado a las naftas para alcanzar un corte del 12%, según la norma vigente.
Ese porcentaje también es parte de la discusión porque las industrias del sector piden la ampliación de esa mezcla y garantizan inversiones millonarias para aumentar la capacidad de producción, más allá de que en los últimos años hubo ajustes permanentes y mejoras en las industrias que permitieron ampliar su producción.
De hecho, el mes pasado el gobernador Juan Schiaretti compartió en Villa María la ampliación de la planta de Aca Bio, con una inversión de 53 millones de dólares que permitirá casi duplicar la capacidad de producción y ser la más grande del país.
Las fábricas de etanol de maíz encuentran en Córdoba la mayor producción de ese cereal en el país, y de allí que se hayan radicado Bio4 en Río Cuarto, Aca Bio en Villa María y Promaíz en Alejandro Roca.
Esta industria es para la provincia de Córdoba una gran oportunidad para agregarle valor al cereal y evitar que los granos se exporten a otras regiones u otros países. Hoy la provincia consume unos 829 mil metros cúbicos de nafta que se cortan con casi 98 mil metros cúbicos de etanol. Sin embargo, las tres plantas de alcohol de la provincia producen 398 mil metros cúbicos, por lo cual Córdoba “exporta” unos 300 mil metros cúbicos. Pero además de ese excedente disponible tiene una capacidad en materia prima que le podría multiplicar varias veces esa producción y convertirse así en una fábrica de combustible limpio para todo el país. De allí los pedidos por evitar las diferencias de precios y de aumentar el corte.