El panorama cambió radicalmente. Al desborde de personas que ayer se observaba en calle Sobremonte al 900 donde se emplazan dos de los bancos que reabrieron sus puertas, hoy la situación es totalmente diferente.
El vallado se muestra casi en solitario y el personal de seguridad, por momentos, es mayor que el número de personas que llega para cumplimentar sus trámites bancarios.
Es que luego de la caótica situación registrada ayer -acentuada aún más en los grandes centros urbanos-, el reordenamiento de trámites bancarios previsto desde hoy favoreció el cumplimiento de las medidas sanitarias asumidas para frenar el avance del coronavirus y hoy todo se lleva adelante bajo un marcado orden.
Las calles donde se encuentran las entidades bancarias autorizadas a abrir sus puertas para el pago de jubilaciones, pensiones y ayudas sociales ya no muestran extensas filas y hoy el panorama desierto vuelve a ponerse en sintonía con la situación sanitaria.

