Un banco de la ciudad le devolvió 300 mil pesos que le habían robado de su caja de ahorros a una familia de Las Higueras, mediante un nuevo artilugio. El caso había tomado estado público la semana pasada y, después de eso, Supervielle decidió reintegrarle el dinero que le habían sustraído. Configura un precedente importante, fundamentalmente por la rapidez con la que se le dio una respuesta.
Días atrás, después de haber denunciado infructuosamente una serie de descuentos indebidos en varias oportunidades desde marzo, Sebastián Robledo y Florencia Rapaccini sufrieron un verdadero despojo: con un primer débito, les robaron 200 mil pesos y con otro, minutos después, 100 mil pesos más.
No se explican cómo hicieron, tomando en cuenta que la familia no habría dejado datos expuestos ni hizo compras por medios digitales. Además, los delincuentes informáticos tampoco utilizaron sus tarjetas de crédito o de débito para el robo.
Cuando fueron a reclamar el reintegro del dinero al banco Supervielle, apenas si se los tomaron y se comprometieron a darles una contestación -que podía ser positiva o negativa- en un plazo de diez días.
Fue entonces cuando hicieron público su caso, y creen que eso terminaría forzando más tarde a la entidad bancaria a hacerse cargo de la falla en la seguridad.
Al final, llegó la respuesta
El titular de la cuenta y principal damnificado, Sebastián Robledo, detalló que el viernes de la semana pasada se comunicó un representante de Supervielle para decirle “que estaba el dinero y que el banco se hacía cargo, que nos devolvían el dinero. No lo pudimos corroborar en el momento, porque teníamos el home banking bloqueado”.
De todos modos, tras el fin de semana, el lunes a primera hora, Robledo se acercó a la sucursal central de Río Cuarto y recuperó el dinero, el lunes a primera hora.
Siguen investigando el delito
En otro orden de cosas, Robledo indicó que después de la denuncia policial que realizaron por el robo, sigue su curso la investigación para determinar quién o quiénes son los responsables. De momento, son pocos los datos que han logrado reunir los pesquisas al respecto.
“Supimos que el dinero que nos robaron de nuestra caja de ahorros habría ido a parar a dos tarjetas de crédito de una persona completamente desconocida por nosotros. No sabemos ni siquiera quién es”, explicó el damnificado a este diario.
“Sigue avanzando la investigación policial, en el marco de la causa penal. Lo único que cambia ahora es que, en vez de ser querellante yo, ahora el querellante es el banco”, amplió Robledo.
Sobre este punto, cabe inferir que, al responsabilizarse como prestador de servicios financieros, el banco pasa a ser el damnificado por el robo del dinero que había en la caja de ahorro de la familia. Esto le abre la posibilidad de impulsar la investigación como particular interesado.
Demanda civil
Por otro lado, por el hecho también sigue abierta una demanda en el fuero civil, según comentó Sebatián Robledo.
“La hizo el defensor del Pueblo con sus abogados, al tomar conocimiento del caso”, explicó el vecino de Las Higueras.
En otro orden de cosas, detalló que decidieron dar a conocer la noticia de la restitución del dinero, “nobleza obliga”, para que se conozca cómo terminó el reclamo, pero sin ánimo de celebrar por demás la conducta de la entidad financiera, que en un principio se había mostrado reticente a ofrecerles soluciones.
“El banco cumplió con lo que debía hacer. Es un avance muy grande, tomando en cuenta que la primera vez que fuimos a reclamarles nos recibieron, pero la reunión no duró ni diez minutos y nos dijeron simplemente que ‘son cosas que pasan’”, apuntó Robledo.
“Esto era lo que tenía que pasar. No quiero glorificar lo que hizo el banco ni mucho menos, sino informar esto porque entendemos que este tipo de respuesta lamentablemente no es lo habitual. Creo que no esperaban tanta repercusión en los medios locales”, agregó el principal afectado por el robo de la caja de ahorros.
-¿Cómo sigue la cosa ahora? ¿Van a seguir operando con el mismo banco?
Recuperamos lo que estábamos reclamando. Yo tengo un préstamos con Supervielle y lo voy a honrar, pero una vez termine con esta obligación me voy a cambiar de entidad, sobre todo por la atención que me dieron en un principio.
Por su parte, Florencia Rapaccini, su pareja, destacó que “fue fundamental la difusión que tuvo el caso, que se hizo mediático. La intención es que ahora, nobleza obliga, se conozca cuál fue el resultado de todo esto, que no es un favor ni mucho menos, sino lo que le corresponde al banco”.

