Personal y personas privadas de libertad confeccionan barbijos, ambos y kits de bioseguridad. En la época de máxima producción hicieron 500 barbijos por día, hoy están realizando 300 y les sumaron frazadas y sábanas para los centros de internación.
El coronavirus (Covid-19) modificó la cotidianeidad en todas las personas y espacios. En los establecimientos penitenciarios de Córdoba, cuando comenzó la cuarentena, el personal propuso agregar a las confecciones habituales (sábanas y frazadas) barbijos, ambos y kits de bioseguridad.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julián López, reconoció el trabajo y esfuerzo de los agentes penitenciarios y de las internas e internos que enfrentan con actitud proactiva los efectos ocasionados por el virus. “Estamos muy contentos con la acción que se está llevando adelante en los distintos establecimientos, las personas privadas de su libertad han ofrecido su trabajo a través de los talleres para confeccionar barbijos que se entregan al personal, a los internos y a los trabajadores”.

