El fiscal Fernando Moine defendió la medida de mantener en libertad al comerciante de 33 años acusado de asesinar de dos balazos a un hombre de 30 años en la madrugada del domingo, cuando, junto con un cómplice, había ingresado a su local de Luis Pasteur al 500 con fines de robo.
El propietario del local de accesorios de telefonía celular fue imputado de homicidio calificado por el uso de arma de fuego, aunque continuará el proceso libre, ya que Moine considera que no existe riesgo procesal.
La posibilidad de que la situación del comerciante no varíe dependerá de los resultados de las pericias que solicitó el fiscal, como el informe de la autopsia practicada a Antonio Villegas -de 30 años-, el estudio de balística y de la escena del crimen, así como el análisis psicológico al que será sometido el imputado.
Asimismo, Moine espera recibir en las próximas horas el expediente que se tramita en la Unidad Judicial N° 2 de barrio Alberdi para indagar al acusado.
El fiscal de Instrucción de Tercera Nominación explicó que, “a partir de la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia, que estableció las pautas que deben tener en cuenta los fiscales a los fines de ordenar una detención, se ha establecido que el principio rector es el de la libertad y el de la excepción el de la detención".
"Cuando a ese principio de excepción hay elementos que permiten deducir que existe peligrosidad procesal, esto significa entorpecimiento de la actividad judicial, peligro de fuga u otras circunstancias que serían largas de enumerar, el fiscal tiene la facultad de detener", ejemplificó el fiscal.
Agregó que “la Fiscalía advirtió que no había riesgo procesal y por eso se ordenó que asumiera la causa en estado de libertad, ello siempre y cuando no surjan elementos en el transcurso de la investigación que hagan variar esa situación y esa peligrosidad se torne efectiva y se ordene la detención”.
Moine fue preciso al indicar que, en caso de que la causa se eleve a juicio, el comerciante puede recibir una condena efectiva como otro acusado que fue detenido desde el mismo momento del hecho.
Como adelantó Puntal en su edición de ayer, Villegas recibió dos impactos de bala por la espalda, que le permitieron caminar unos 200 metros para caer muerto en el jardín de una casa de calle Oncativo al 100.
El revólver calibre 22, que estaba en poder del comerciante, sería la única arma que fue secuestrada por los investigadores.
Los disparos para repeler la acción de los delincuentes habrían sido efectuados dentro del mismo negocio.
También será de relevancia la declaración que vaya a realizar el cómplice de Villegas, que se encuentra detenido en la alcaidía de la Unidad Departamental acusado del delito de robo.
Villegas y su compañero de andanzas ingresaron al local de Pasteur al 500 tras romper una reja y la puerta del local y fueron sorprendidos por el propietario del lugar, que vive en el mismo predio.
En medio de la oscuridad y sin conocer si los ladrones estaban armados, el comerciante efectuó al menos dos disparos que impactaron en la espalda de Villegas, quien malherido salió del lugar para caer sin vida a dos cuadras.
Moine detalló que, dentro del ámbito de la Unidad Departamental, el acusado del crimen no cuenta con antecedentes delictivos, pero están esperando la cédula nacional.
Los autores del robo cuentan con antecedentes delictivos. Un matrimonio que vive a la vuelta del lugar del homicidio denunció que la semana pasada habían intentado ingresar a su domicilio cuando su hijo de 13 años estaba solo en la vivienda.

