Una discusión terminó con un muerto en la mañana de ayer en barrio Alberdi. Un hombre de 35 años recibió una puñalada letal en el tórax por parte un joven de 24 años.
El homicidio se registró ayer alrededor de las 10.30 en una obra abandonada en pasaje Fray Benito Tessitore 120 (entre las calles Güemes y Entre Ríos al 1800).
Omar Eduardo Molina, de 35 años, se encontraba en el lugar junto con otros tres hombres tomando bebidas alcohólicas desde la madrugada cuando comenzaron a discutir con un joven de 24 años, quien tomó una cuchilla y le aplicó un puntazo que le provocó una herida mortal.
Tras el hecho, el agresor se retiró del lugar y los otros amigos observaron que Molina se encontraba muy grave.
“Quedé helado, me fui a mi casa y le pedí a mi hermano que llamara a la Policía y una ambulancia, estaba shockeado por lo que había visto”, relató un testigo del asesinato.
El joven -que pidió reserva de su nombre- comentó que desde las 6 de la mañana estaban en el lugar y recordó que antes de la discusión mortal se habían sucedido otros fuertes cruces e insultos entre ambos.
Molina vivía en las 70 Viviendas, a pocas cuadras del lugar del lamentable hecho, mientras que el principal sospechoso habita a unas dos cuadras de donde se produjo el violento episodio.
Cuando fue convocado el servicio de emergencias al lugar, Molina estaba sin vida, por lo que se constituyó personal policial de Investigaciones y Policía Judicial, siguiendo directivas del fiscal de Cuarto Turno, Daniel Miralles, quien recorrió la escena del crimen.
Familiares de Molina se quejaron por las redes sociales de que la ambulancia había demorado varios minutos en llegar al lugar.
Con la abogada
Alrededor de las 15, el principal sospechoso del crimen se presentó en la comisaría de barrio Alberdi acompañado por su abogada, Marcia Giménez.
“Mi defendido aportó todas las pruebas y entregó una cuchilla”, relató la defensora del joven, imputado del delito de homicidio.
Una de las versiones señala que la víctima tenía en su poder dos armas blancas y que previamente habría amenazado a las otras personas que estaban en el lugar.
El homicida le habría comentado a sus allegados que utilizó uno de los cuchillos de Molina para provocarle una pequeña herida y que no fue su intención matarlo. “Se fue del lugar pensando que le había hecho una lesión leve”, pero luego unos amigos le dijeron que había fallecido.
Una fuente de la investigación confió que el detenido le habría sacado previamente a Molina una cuchilla y se la habría roto. Ese elemento fue secuestrado del interior de la habitación abandonada donde se produjo el sangriento hecho.
Otro de los testigos habría relatado que Molina y su homicida -luego de mantener una acalorada charla- se trasladaron hasta las 70 Viviendas para regresar a los minutos. Continuaron bebiendo vino junto con sus dos amigos y después de las 10.30 se produjo el homicidio.
Pasado el mediodía, el cuerpo de Molina fue trasladado por la morguera del Ministerio Público Fiscal hasta el Hospital San Antonio de Padua para la autopsia.
Para los investigadores, el crimen está esclarecido, a partir de los elementos recolectados y de los testimonios de los testigos presenciales.
El joven de 24 años, luego de entregarse en la comisaría de barrio Alberdi, fue trasladado a la alcaidía de la Unidad Departamental Río Cuarto. El sospechoso tendría como antecedentes al menos tres hechos de robo, uno de ellos con arma de fuego.
El crimen de ayer en barrio Alberdi es el sexto del año en la ciudad y el segundo en el mes de agosto.
El pasado 5 de agosto Mónica Ordóñez, de 35 años, fue asesinada de varios golpes en el rostro en una casilla ubicada en el predio de El Andino. Por el hecho hay dos detenidos.

