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"Que el Presidente se tome el tiempo para recordar aquello es muy lindo para mí"

Marcelo Pontiroli fue arquero de Argentinos Juniors y a quedado en la memoria de Alberto Fernández quien cada vez que pueda comenta la historia que une al portero, con el Primer Ministro y Néstor Kirchner.

Alberto Fernández reconocido hincha de Argentinos Juniors cada vez que puede recuerda la anécdota que lo une a Néstor Kirchner y a Marcelo Pontiroli, quien en 2006 le atajó un penal a Maxi Morales en el partido entre los de La Patenal y Avellaneda. Eso sirvió como carnada para gastar al entonces presidente Kirchner. Pasado el tiempo y al escuchar el propio Pontiroli la anécdota, se produjo un ida y vuelta interesante entre el hoy Primer Ministro y el arquero nacido en San Andrés de Giles que pasa a contar en exclusiva para Puntal

-Es algo muy gratificante y es lo que genera el futbol, yo digo que el fútbol es tan pasional que un Pre-sidente de la república se tome el tiempo con todos los problemas que hay hoy con la pandemia, con la situación económica y varios más. Que se tome ese tiempo para hablar de su amado Argentinos Juniors, recordarme a mí, eso es algo muy lindo.

-Contanos Marcelo la historia de la entrega del buzo a Alberto Fernández.

-Esto nace en el año 2006 cuando le ganamos a Racing en cancha de Argentinos y atajo un penal (a Maxi Moralez). Él había ido a la cancha ese día y le pide al presidente de Argentinos si le podía dar el buzo, en su momento uno no to-maba conciencia de lo que se podía generar mucho tiempo después, de que lo termina cargando a Néstor Kirchner el día siguiente con el buzo mío puesto, entra al despacho y todo. Meses atrás en una nota que le hacen, hace ese comentario y explotó todo, yo tengo dos amigos (Toto Marin y Mauricio Oliva) que son de San An-drés de Giles y trabajan en política, son amigos del Secretario de Alberto y a través de ellos le hicimos llegar otro buzo con un par de guantes en un cuadro. Ahí nació el ida y vuelta con él.

-¿Cómo has transitado, siendo hombre de fútbol este tiempo sin actividad?

-Para mí en lo personal es muy difícil y complicado. Yo tengo un complejo deportivo, hace seis meses que no podemos trabajar, desde la semana pasada nosotros veníamos con reuniones con el in-tendente, habíamos tenido el aval para empezar a trabajar, no para jugar al fútbol, para tener grupos de seis personas al aire libre y poder entrenar por estaciones, por circuitos con una distancia de tres metros entre persona y persona. Justamente el día que teníamos el protocolo en la mano para comenzar, a la tarde fallece una mujer acá en el pueblo por corona-virus y se tiró todo para atrás. Ahora estamos con casi seis meses sin trabajar. Es muy complejo y muy difícil.

-Fuiste entrenador en Quilmes de Marcos Ledesma hoy transferido del cervecero a Defensa y Justicia, ¿qué te sugiere la figura de él?

Yo viaje con Pancho Martínez a Río Cuarto a hacer la prueba y ahí lo trajimos a Marcos con edad de sexta o séptima división. La verdad que vimos un potencial inmediato, sólo había que pulirlo y gracias a Dios no nos equivocamos en lo que vimos al principio. Se fue puliendo y va a terminar siendo un gran arquero, con un futuro enorme.

-Estuviste en tu carrera defendiendo arcos muy pesados con hinchas muy pasionales y en ese contexto te pregunto por Belgrano, ¿qué significó en tu carrera?

-Yo digo que hay dos clubes que están por encima de los demás, uno es Argentinos Juniors y el otro es Belgrano. No lo digo porque esté hablando con vos, lo he dicho siempre. Es muy difícil que un jugador que vaya a Belgrano se vaya enemistado con el club, mira que en la etapa que jugué yo, salvo la gente, los dirigentes hicieron todo para que odiemos a Belgrano. No cobrábamos, no nos podíamos consolidar en un lugar de entrena-miento, ibas rotando permanente-mente, desde el complejo del Banco de Córdoba, pasando por el Chateau Carreras o Alberdi, estábamos diez o quince días y nos echaban porque el club no pagaba, entonces era para terminar odiándolo. En mi caso personal se generó algo totalmente diferente, tengo un amor muy grande por Belgrano, la gente me hizo sentir siempre muy cómodo, entrabas a la cancha y te olvidabas de todos los problemas. La gente alentaba como si fuese la última vez, viví cosas muy lindas ahí, soy muy agradecido y dios quiera ahora que soy entrenador y me voy a largar a dirigir, algún día pueda volver a Belgrano.

-Te criaste futbolísticamente en la mejor época de Deportivo Español y hoy verlo como está el club, ¿qué te genera?

-Español me formó como persona, crecí ahí. Yo estuve desde los ocho años hasta los veinticinco y viví todas las etapas en el club. Llegue en el año 80 o 81 en pre infantiles e hice todo ahí. Era un club modelo donde socialmente era in-creíble, los sábados y domingos se juntaban diez mil o quince mil personas en el predio a comer asado y pasar el día, con unas instalaciones increíbles. Yo crecí en todo as-pecto, me da pena hoy ver al club como está, había sido un club modelo para la Capital Federal. Dios quiera que pueda recuperarse y ser un cincuenta por ciento de lo que fue en su momento, me formó muchísimo como persona.

-Tuvo Español fantásticos equipos, casi todos integrados por Pedro Catalano (ostenta el récord de partidos atajado consecutivamente en el fútbol argentino con 333) ¿qué significaba la figura de él?

-Tuvimos la suerte los arqueros que en esa época había en el club un entrenador de arqueros. En tres o cuatro días de la semana de sexta para arriba lo hacíamos con los arqueros de Primera, éramos varios y fue una experiencia muy linda, nos hizo crecer como arque-ros de inferiores. Entrenar con Catalano y demás compañeros fue excelente. Aprendimos mucho de ellos y cuando llegamos a tercera o Primera División ya habíamos vi-vido muchas cosas, fue más fácil esa transición hasta Primera. Español tuvo una camada de jugadores fenomenales, muchos de Córdoba como Arzubialde, Ergo, Pepe Albornoz, Pochettino, Bustos, muchos que anduvieron muy bien, además del Tato Martellotto que pude tenerlo de compañero y es admiración total. Era sensacional esa época.