Nicolás Berardo nació en San Basilio, pero desde hace casi una década su vida se instaló detrás de la cordillera. El defensor, exhombre de Argentinos Juniors está comenzando una nueva etapa de su carrera en Chile. Esta vez, con la camiseta del Club Deportivo Palestino, una institución muy particular, que representa a Palestina en el fútbol chileno. En diálogo con El Deportivo, contó los detalles de su arribo a la entidad y habló de la posibilidad de volver a la Argentina en algún momento.
-Está iniciando una nueva etapa; en este caso, en Palestino…
-Es un desafío que me tiene de nuevo acá en Santiago. En un hermoso club, que ha traído muy buenos elementos para esta temporada y por supuesto estoy contento, con munchas expectativas y ganas.
-¿Cómo fue la experiencia en Coquimbo?
-Fueron vivencias muy lindas. Es un club realmente hermoso, que está en una ciudad divina. Una institución con mucha historia. Un lugar muy pintoresco, con un puerto muy vistoso y una gran disposición para con el club. Eso fue algo que acá en Chile no había notado nunca y me llamó mucho la atención. Se vive de manera muy apasionada el fútbol, sobre todo en la ciudad. Nos tocó transitar dos veredas opuestas. Una que fue la Copa Sudamericana, en la que llegamos a la instancia de semifinales; otra muy distinta fue la de estar peleando casi todo el torneo en la zona de descenso. Pero, más allá de cómo fue el final, he vivido y atravesado una muy rica experiencia a nivel deportivo y a nivel personal.
-Va a tener en Palestino a uno de los DT que lo conocen mucho, como es el Coto Sierra.
-Con él hemos cruzado caminos en Unión Española y ahora, después de muchos años, toca el reencuentro en una institución muy ordenada, que aspira a pelear en lo más alto en el torneo y llegar lo más lejos posible en la Copa Sudamericana, así que me tiene muy contento.
-Después de casi una década en Chile, ¿se piensa en volver?
-Son casi ocho años acá. Me ha tocado venir a los 21 años hoy tengo 30. He pasado por muy lindos momentos. Acá pude tener muy buenos rendimientos personales, deportivos y es lo que me mantiene también en este país, que me abrió las puertas cuando era muy chico. Hoy estoy nacionalizado y no ocupo cupo de extranjero, que también es un tema para los chicos a los que les toca venir desde afuera. Acá el límite son cinco extranjeros por equipo. Eso es algo que yo ya no padezco. Por el momento, mi idea es quedarme acá. Por supuesto que en cada mercado de pases uno está dispuesto a escuchar y después se toman las decisiones, pero hoy estoy muy contento acá.
-¿Cómo es el día a día en Palestino?
-Es un club que, además de representar a la institución en lo deportivo, está representando a Palestina. Es un club en el que todo el tiempo te hacen saber que estás siendo representante de Palestina a nivel nacional e internacional. Tenemos esa responsabilidad. Es algo lindo. La gente del club es descendiente de inmigrantes y tiene familiares en aquella parte del mundo. Nos han recibido muy bien. Se nota que es un club muy familiar. Hace mucho tiempo que está en la parte más alta del fútbol nacional y entonces ese es uno de los objetivos mínimos que tenemos que cumplir.
-¿Cómo se vivió la posibilidad de descender que tuvo que sobrellevar Colo Colo?
-Fue raro para todos. Algo similar a lo que se vivió con River en Argentina. Son clubes muy importantes. Que haya estado ahí abajo no coincidía con la historia que tiene el club. Son momentos que a muchas instituciones les toca atravesar a lo largo de su vida y se han encontrado con jugadores que han sabido responder en esos momentos complicados.

